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Historia de Campo de Hielo Columbia (glaciar Athabasca)

Un remanente de las grandes glaciaciones

Imaginá un solo copo de nieve cayendo sobre las cumbres del Campo de Hielo Columbia. Según dónde aterrice —a apenas unos metros de distancia—, su agua terminará en uno de tres océanos distintos: el Ártico, el Pacífico o, a través de la lejana bahía de Hudson, el Atlántico. Este rincón de las Montañas Rocosas es uno de los poquísimos 'vértices hidrográficos' triples del planeta, un punto donde las aguas del continente se dividen y toman rumbos que las separan por miles de kilómetros. Esa rareza geográfica es apenas el principio de una historia mucho más antigua.

El Campo de Hielo Columbia es el mayor manto de hielo de las Rocosas canadienses, a caballo entre los actuales parques nacionales de Banff y Jasper, en el límite de Alberta y la Columbia Británica. Es un remanente vivo de las grandes glaciaciones que cubrieron buena parte de Norteamérica y modelaron el relieve de las Rocosas, excavando valles, puliendo cumbres y dejando lagos y morrenas a su paso. Se alimenta de las abundantes nevadas de altura, que se compactan año tras año hasta convertirse en hielo glaciar, y de esa enorme reserva descienden varios glaciares hacia los valles: el Athabasca, el Dome y el Saskatchewan, entre otros.

Durante milenios, esta región de altísima montaña permaneció prácticamente inaccesible, conocida por los pueblos originarios de las Rocosas y, más tarde, explorada por montañeros y científicos que fueron cartografiando sus hielos. Su preservación quedó asegurada al integrarse en el sistema de parques nacionales de Canadá: Banff, creado en 1885 como el primero del país, y Jasper, establecido en 1907.

Wikipedia (EN) — «Columbia Icefield»: https://en.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Athabasca Glacier»: https://en.wikipedia.o

La Icefields Parkway y la apertura al turismo

Lo que transformó al Campo de Hielo Columbia en una de las grandes atracciones de las Rocosas fue la construcción de la carretera que hoy conocemos como Icefields Parkway (la 'Carretera de los Campos de Hielo', ruta 93). Esta vía escénica une Lake Louise, en el sur, con Jasper, en el norte, atravesando un paisaje espectacular de picos, glaciares, lagos turquesa y cascadas, y pasa justo al pie del glaciar Athabasca.

La apertura de la carretera, completada hacia mediados del siglo XX, hizo accesible por primera vez a los visitantes comunes un glaciar que antes solo alcanzaban montañeros. El glaciar Athabasca, cuya lengua de hielo desciende casi hasta el borde del camino, se convirtió así en el más visitado del continente. Pronto se desarrollaron las excursiones sobre el hielo, primero con vehículos rudimentarios y luego con los grandes vehículos de ruedas especiales (los 'Ice Explorers' o 'Snocoaches'), que permiten a multitudes pisar con seguridad la superficie del glaciar.

A lo largo de las décadas, el sitio fue sumando infraestructura: un centro de visitantes (Columbia Icefield Discovery Centre), un lodge y, más recientemente, la pasarela panorámica de cristal Columbia Icefield Skywalk, suspendida sobre el valle. La Icefields Parkway, por su parte, se consolidó como una de las rutas turísticas más célebres del mundo, recorrida cada año por multitud de viajeros.

Wikipedia (EN) — «Icefields Parkway»: https://en.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Athabasca Glacier»: https://en.wikipedia.o

El retroceso del glaciar y el testimonio del clima

Más allá de su belleza, el glaciar Athabasca se ha convertido en uno de los testimonios más visibles del cambio climático en Canadá. Como muchos glaciares de montaña en el mundo, lleva décadas retrocediendo de forma marcada: su lengua de hielo se ha acortado de manera notable, y su volumen y espesor han disminuido sensiblemente a lo largo del último siglo.

El retroceso es tan evidente que en el sendero de acceso al pie del glaciar se han colocado señales que marcan hasta dónde llegaba el hielo en distintas décadas. Caminando entre esos carteles, el visitante recorre físicamente el terreno que el glaciar ha dejado al descubierto, una experiencia que vuelve tangible y conmovedor el efecto del calentamiento global.

Por eso, la visita al Campo de Hielo Columbia ha adquirido un fuerte valor educativo: los guías y los centros de interpretación explican no solo la geología y la formación de los glaciares, sino también el deshielo en curso y sus consecuencias para los recursos hídricos de la región. El glaciar que hoy se puede pisar es, en cierto modo, un monumento natural en proceso de desaparición, y eso le añade una dimensión de urgencia y reflexión a una de las experiencias más impactantes de las Rocosas canadienses.

Wikipedia (EN) — «Athabasca Glacier»: https://en.wikipedia.oParks Canada (oficial) — «Jasper National Park»: https://par

El descubrimiento occidental y el origen del nombre

Aunque los pueblos originarios de las Rocosas conocían estas montañas desde tiempos inmemoriales, el Campo de Hielo Columbia permaneció ignoto para el mundo occidental hasta finales del siglo XIX. Fue 'descubierto' para la ciencia europea en 1898 por los montañeros británicos John Norman Collie y Hermann Woolley, que ascendieron el monte Athabasca y, desde su cima, divisaron asombrados la inmensa extensión del campo de hielo, hasta entonces no cartografiada. Collie comparó la visión con un mar de hielo que se perdía en el horizonte.

El nombre 'Columbia' procede del cercano monte Columbia, la segunda cumbre más alta de las Rocosas canadienses, que a su vez toma su nombre del río Columbia, cuyas aguas nacen en parte de este campo de hielo. El glaciar Athabasca y el río homónimo llevan, en cambio, un nombre de origen cree ('athapaskaw', 'donde hay juncos' o 'donde se cruzan las cañas'), reflejo de la presencia indígena en toda la región.

En las décadas siguientes, montañeros, topógrafos y guías —muchos de ellos suizos contratados por la compañía ferroviaria Canadian Pacific— exploraron y cartografiaron sistemáticamente la zona, abriendo rutas de ascensión a sus cumbres. Esa edad de oro del montañismo en las Rocosas convirtió al Campo de Hielo Columbia en un objetivo legendario para los alpinistas, mucho antes de que la carretera lo abriera al turismo masivo.

Wikipedia (EN) — «Columbia Icefield»: https://en.wikipedia.oWikipedia (EN) — «Mount Columbia (Canada)»: https://en.wikip

Laboratorio de la criósfera y mirada al futuro

El Campo de Hielo Columbia no es solo una atracción turística: es también un valioso laboratorio natural para la ciencia. Desde hace décadas, glaciólogos y climatólogos estudian aquí la dinámica de los glaciares de montaña, midiendo año tras año el balance de masa del glaciar Athabasca —la diferencia entre la nieve que se acumula en invierno y el hielo que se pierde en verano—. Esos registros, que figuran entre los más largos de Norteamérica, documentan con precisión la pérdida sostenida de hielo de las últimas generaciones.

La importancia del campo de hielo va más allá de lo simbólico. Sus glaciares alimentan ríos —el Athabasca, el Saskatchewan Norte, el Columbia— de los que dependen ecosistemas, ciudades y la agricultura de vastas regiones de Canadá y de Estados Unidos. La reducción de esta reserva de agua congelada tiene, por tanto, consecuencias prácticas para millones de personas a largo plazo.

Hoy, Parks Canada y los operadores turísticos buscan equilibrar el acceso de los visitantes con la protección de un entorno frágil. La experiencia de pisar el glaciar se acompaña cada vez más de un mensaje de concienciación. El futuro del Campo de Hielo Columbia, como el de tantos glaciares del mundo, está ligado al de las emisiones globales, lo que da a esta maravilla de las Rocosas una vigencia que trasciende el turismo: es, a la vez, un espectáculo natural y una advertencia.

Parks Canada (oficial) — «Jasper National Park»: https://parWikipedia (EN) — «Athabasca Glacier»: https://en.wikipedia.o

📚 Bibliografía

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