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Historia de Laguna Colorada

Una laguna roja a 4.300 metros: geografía del altiplano sur

Hay un lugar en el suroeste de Bolivia donde el agua es roja. No roja por contaminación ni por un truco de la cámara: roja de verdad, de un rojo que vira al naranja y al ladrillo según la hora, salpicada de islas blancas de bórax y bordeada de flamencos. Es la Laguna Colorada, una laguna salada y poco profunda a unos 4.300 metros sobre el nivel del mar, en la provincia Sud Lípez del departamento de Potosí. Se ubica en pleno altiplano andino, una de las mesetas de altura más extensas del planeta, en un sector que ya forma parte del gran desierto que comparten Bolivia, Chile y Argentina, prolongación del árido Atacama.

Geográficamente, es una laguna endorreica: no desagua hacia el mar, sino que recibe agua de deshielos y vertientes y la pierde por evaporación, lo que concentra las sales y los minerales y explica su carácter salino. Su escasa profundidad —de pocos centímetros a alrededor de un metro en buena parte de su superficie— y su gran extensión (varios kilómetros cuadrados) la convierten en un enorme espejo somero donde se reflejan el cielo y los volcanes.

El entorno es uno de los más extremos del mundo habitado: aire enrarecido por la altura, sequedad casi total, una radiación solar intensísima de día y temperaturas que se desploman muy por debajo de cero por la noche. En ese escenario inhóspito, la laguna y sus bofedales son un oasis de vida que sostiene a una sorprendente cantidad de aves y fauna de altura.

Altitud y dimensiones
Las fuentes sitúan la Laguna Colorada en torno a los 4.300 metros de altitud, con una superficie de varios kilómetros cuadrados y muy escasa profundidad. Las cifras exactas de superficie y profundidad varían según la época del año y la fuente, por su carácter somero y estacional, por lo que deben tomarse como referenciales.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Laguna_Colorada
Wikipedia (ES) — «Laguna Colorada»: https://es.wikipedia.orgWikipedia (ES) — «Provincia Sud Lípez»: https://es.wikipediaWikipedia (ES) — «Altiplano andino»: https://es.wikipedia.or

El misterio del color: microalgas, sedimentos y bórax

El rasgo que da nombre y fama a la laguna es su intenso color rojizo, que oscila entre el rosado, el naranja y el rojo sangre según la hora, la luz y el viento. La explicación más aceptada combina biología y geoquímica: el color proviene de pigmentos de microalgas que prosperan en el agua salada y de sedimentos en suspensión, todo realzado por los minerales del entorno. Cuando el viento agita el agua poco profunda y remueve los sedimentos del fondo, el color puede intensificarse.

Ese rojo no está solo. En la laguna y sus bordes abundan los islotes y costras de bórax, un mineral de boro de color blanco que contrasta de forma espectacular con el agua y que históricamente fue explotado en la región. La combinación del rojo del agua, el blanco del bórax, el celeste del cielo de altura y los conos de los volcanes circundantes produce uno de los paisajes más singulares de Sudamérica.

Las microalgas, además, están en la base de la cadena alimentaria que sostiene a los flamencos: estos filtran el agua para alimentarse de algas y de pequeños organismos, y son esos mismos pigmentos los que dan a las aves su tono rosado. Así, el color de la laguna, su química y su fauna están íntimamente ligados en un mismo ecosistema.

Microalgas y pigmentos como causa del color
Las fuentes atribuyen el color rojizo de la Laguna Colorada principalmente a pigmentos de microalgas (a veces se mencionan también ciertos sedimentos y minerales) presentes en sus aguas saladas. Es la explicación más difundida; la intensidad varía con las condiciones ambientales. Algunas descripciones populares simplifican o exageran el fenómeno, por lo que conviene atenerse a la explicación biológica y química básica.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Laguna_Colorada
Wikipedia (ES) — «Laguna Colorada»: https://es.wikipedia.orgWikipedia (ES) — «Bórax»: https://es.wikipedia.org/wiki/B%C3Wikipedia (ES) — «Reserva nacional de fauna andina Eduardo A

Pastores y caravanas: la presencia humana en Sud Lípez

Aunque hoy parezca un lugar deshabitado y remoto, la región que rodea la Laguna Colorada fue transitada y aprovechada por comunidades andinas desde tiempos prehispánicos. Pueblos de lengua aymara y quechua, y antes los señoríos lípez, desarrollaron en el altiplano sur una economía de pastoreo de camélidos (llamas y alpacas) y de aprovechamiento de las vicuñas silvestres, adaptándose a uno de los entornos más duros del continente.

Esta región fue, además, un cruce de caminos. Las caravanas de llamas conectaban el altiplano con los oasis del desierto de Atacama y con la costa del Pacífico, intercambiando productos de altura por bienes de los valles y la costa. Las lagunas, los bofedales y los pasos entre volcanes eran puntos conocidos de esas rutas memorizadas durante generaciones. La sal, el bórax y otros minerales también fueron objeto de aprovechamiento.

Ese conocimiento ancestral del territorio es la base sobre la que hoy se sostiene el turismo de la zona: muchos de los guías, conductores y dueños de los albergues del circuito descienden de aquellas comunidades de pastores y caravaneros, y son quienes mejor conocen los caminos, el clima y los secretos del altiplano sur.

Ocupación prehispánica de Lípez
Las fuentes describen la región de Lípez como territorio de pastores y caravaneros andinos desde tiempos prehispánicos, integrado luego al Tawantinsuyu y al dominio colonial. Los detalles de la ocupación más temprana provienen sobre todo de la arqueología y deben tomarse como aproximaciones.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_Sud_L%C3%ADpez
Wikipedia (ES) — «Provincia Sud Lípez»: https://es.wikipediaWikipedia (ES) — «Departamento de Potosí»: https://es.wikipe

La protección: la Reserva Eduardo Avaroa (1973)

La Laguna Colorada quedó protegida con la creación, por decreto en 1973, de la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa, que abarca alrededor de 714.000 hectáreas del altiplano sur boliviano. Uno de los objetivos centrales de la reserva fue, justamente, preservar las poblaciones de flamencos altoandinos —de las que la Laguna Colorada es uno de los grandes santuarios del continente— y de vicuñas, ambas amenazadas por la presión sobre su hábitat y, en el caso de la vicuña, por la caza.

La reserva lleva el nombre de Eduardo Avaroa (o Abaroa), héroe boliviano caído en la batalla del Topáter, en 1879, durante la Guerra del Pacífico, el conflicto en el que Bolivia perdió su salida soberana al mar. La cercanía de la reserva a la frontera con Chile le da a ese homenaje una resonancia particular.

Por su importancia para las aves acuáticas de altura, la Laguna Colorada fue designada en 1990 sitio Ramsar —el primero de Bolivia—, la categoría internacional que protege a los humedales de importancia mundial. La gestión está a cargo del SERNAP (Servicio Nacional de Áreas Protegidas de Bolivia), que la administra junto con las comunidades locales. Esa protección es la que permite que un ecosistema tan frágil siga albergando a los flamencos y a la fauna de altura pese a la creciente afluencia de visitantes.

Objetivos de creación de la reserva
Las fuentes coinciden en que la Reserva Eduardo Avaroa fue creada en 1973 con el objetivo de proteger la fauna andina, en especial los flamencos y las vicuñas, y que la Laguna Colorada es uno de sus sitios más importantes para la conservación de las aves. La superficie suele citarse en torno a las 714.000 hectáreas, con variaciones menores según la fuente.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Reserva_nacional_de_fauna_andina_Eduardo_Abaroa
Wikipedia (ES) — «Reserva nacional de fauna andina Eduardo AWikipedia (ES) — «Eduardo Abaroa»: https://es.wikipedia.org/SERNAP (Servicio Nacional de Áreas Protegidas de Bolivia): h

Santuario de flamencos: la vida que sostiene la laguna

Más allá de su color, la Laguna Colorada es célebre por ser uno de los lugares más importantes de Sudamérica para los flamencos altoandinos. En sus aguas conviven las tres especies que habitan los Andes: el flamenco andino (Phoenicoparrus andinus), el más raro y amenazado; el flamenco de James o parina chica (Phoenicoparrus jamesi), que llegó a creerse extinto y fue redescubierto en el siglo XX; y el flamenco chileno (Phoenicopterus chilensis). La laguna es un sitio clave de alimentación y reproducción, y en ciertas épocas reúne a miles de ejemplares.

Los flamencos se alimentan filtrando el agua con sus picos especializados, capturando microalgas y pequeños crustáceos. Esos mismos organismos, ricos en pigmentos, son los que dan a las aves su característico color rosado: existe, así, una relación directa entre la química de la laguna, sus microalgas y el color de los flamencos. La laguna también alberga otras aves acuáticas y, en su entorno, vicuñas, vizcachas y zorros andinos.

Este ecosistema es tan valioso como frágil. La presión del turismo, los proyectos de explotación de recursos en la región (geotermia, minería, el litio del cercano salar) y el cambio climático amenazan el delicado equilibrio de las lagunas y bofedales de altura. Por eso la conservación de la Laguna Colorada no es solo una cuestión paisajística, sino la supervivencia de uno de los grandes refugios de flamencos del planeta.

Las tres especies de flamencos y la parina chica
Las fuentes coinciden en que en la Laguna Colorada conviven las tres especies de flamencos altoandinos: andino, de James (parina chica) y chileno. La parina chica fue considerada extinta y redescubierta en el siglo XX, lo que da a su presencia un valor especial para la conservación.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Phoenicoparrus_jamesi
Wikipedia (ES) — «Phoenicoparrus jamesi» (flamenco de James)Wikipedia (ES) — «Laguna Colorada»: https://es.wikipedia.orgWikipedia (ES) — «Vicugna vicugna» (vicuña): https://es.wiki

Ícono del circuito del salar: la laguna hoy

En las últimas décadas, la Laguna Colorada se convirtió en una de las imágenes más reconocibles de Bolivia y en una parada estelar del célebre circuito turístico del Salar de Uyuni. Miles de viajeros de todo el mundo la visitan cada año dentro del tour en cuatro por cuatro que une el salar más grande del planeta con las lagunas de colores, los géiseres y los volcanes del altiplano sur, en un recorrido de tres días que suele pernoctar en sus inmediaciones.

Ese turismo ha dado un valor económico a la conservación del paisaje y ha generado ingresos y empleo para las comunidades de Sud Lípez. Pero también plantea desafíos: la presión de los vehículos y los visitantes sobre un ecosistema frágil, la gestión de los residuos en una zona sin infraestructura, y la necesidad de garantizar la seguridad y la calidad de los servicios en condiciones extremas de altura y frío.

La Laguna Colorada resume así la tensión que atraviesa a toda la reserva: la de ser, al mismo tiempo, uno de los paisajes más extraordinarios del continente y un ecosistema delicado que necesita ser cuidado. Para el viajero, esa tensión se resuelve con una actitud sencilla: visitarla con respeto, seguir las indicaciones de los guías, mantener distancia con las aves y no dejar rastro, para que la laguna roja siga deslumbrando a quienes lleguen después.

Parada estelar del circuito de Uyuni
Las fuentes turísticas y oficiales coinciden en describir la Laguna Colorada como uno de los puntos más visitados y fotografiados del circuito del Salar de Uyuni y de la Reserva Eduardo Avaroa. Las cifras de visitantes varían según la fuente y el año y deben tomarse como referenciales.
Fuente: https://sernap.gob.bo/
SERNAP (Servicio Nacional de Áreas Protegidas de Bolivia): hWikipedia (ES) — «Laguna Colorada»: https://es.wikipedia.orgWikipedia (ES) — «Salar de Uyuni»: https://es.wikipedia.org/

📚 Bibliografía

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