El departamento de Chuquisaca tiene un peso histórico enorme: su capital, Sucre, fue durante la colonia la ciudad de La Plata (o Charcas), sede de la Real Audiencia de Charcas, creada en 1559 por Felipe II. Este máximo tribunal administraba justicia sobre un vasto territorio que abarcaba parte de los actuales Paraguay, sudeste del Perú, norte de Chile, noroeste argentino y casi toda Bolivia. Fundada hacia 1538-1540 en un valle templado de clima benigno, la ciudad se convirtió en el gran centro administrativo, religioso y cultural del Alto Perú.
Su Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier, fundada por bula papal el 27 de marzo de 1624, fue una de las más prestigiosas de América y semillero de las ideas independentistas; de ella surgieron los célebres 'Doctores de Charcas'. El casco histórico de Sucre, con su arquitectura colonial encalada de blanco —de allí su apodo de 'Ciudad Blanca'—, sus iglesias, conventos y palacios, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1991.
Chuquisaca es cuna de la independencia americana. El 25 de mayo de 1809 estalló allí la Revolución de Chuquisaca, cuando los oidores de la Audiencia y los intelectuales de la universidad depusieron al presidente Ramón García de León y Pizarro. Es considerada uno de los primeros levantamientos contra la autoridad colonial en Hispanoamérica —el 'primer grito libertario de América'—, que precedió a las juntas de La Paz, Quito, Caracas y Buenos Aires.
Y fue también en esta ciudad donde nació la República: el 6 de agosto de 1825, la asamblea de representantes de las provincias altoperuanas reunida en Chuquisaca proclamó la independencia y creó Bolivia. La ciudad fue rebautizada Sucre en honor al mariscal Antonio José de Sucre, su primer presidente, y sigue siendo la capital constitucional de Bolivia y sede del Poder Judicial, aunque desde fines del siglo XIX el gobierno reside en La Paz. El 25 de mayo es la efeméride departamental de Chuquisaca.
El departamento conserva una fuerte identidad cultural en sus valles. En Tarabuco, a unos 60 km de Sucre, vive el pueblo yampara, célebre por sus textiles de extraordinaria calidad, con iconografía propia que narra la vida y la cosmovisión andina. Estos tejidos son considerados entre los más finos de Bolivia y se exhiben en museos especializados de la región.
Tarabuco es también escenario del Pujllay, gran fiesta que conmemora la victoria indígena en la batalla de Jumbate (1816) durante las guerras de independencia, con danzas, música de instrumentos autóctonos y trajes vistosos; su mercado dominical es uno de los más auténticos del país. El Pujllay, junto con la tradición yampara del vecino departamento, ha sido reconocido por la Unesco como parte del patrimonio cultural inmaterial, y constituye uno de los grandes atractivos culturales del centro-sur boliviano.
A pocos kilómetros de Sucre, el yacimiento de Cal Orcko exhibe uno de los mayores conjuntos de huellas de dinosaurio del mundo: miles de pisadas fosilizadas de decenas de especies distintas, impresas en una pared casi vertical de unos cien metros de altura que en su origen era un lodo horizontal, luego levantado por los movimientos tectónicos que formaron los Andes.
Estas huellas, de unos 68 millones de años de antigüedad, testimonian la abundante fauna que habitó la región al final del período Cretácico, cuando el lugar era la orilla de un antiguo lago. El sitio, hoy convertido en el Parque Cretácico, es uno de los principales atractivos científicos y turísticos de Chuquisaca y ofrece una ventana única al mundo de los dinosaurios sudamericanos, complementando el patrimonio colonial de la Ciudad Blanca.