Stann Creek es el corazón cultural del pueblo garífuna, descendiente de africanos e indígenas caribes que, tras ser deportados por los británicos desde la isla de San Vicente en 1797, llegaron a la costa de Belice desde Honduras a comienzos del siglo XIX: hacia 1802 ya había unos 150 garífunas asentados en la zona de Stann Creek dedicados a la pesca y la agricultura, y una nueva oleada arribó en 1832 tras una guerra civil hondureña. Su asentamiento principal, Dangriga (antes Stann Creek Town), es la capital del distrito y la 'capital cultural' garífuna del país.
Cada 19 de noviembre, el Día del Asentamiento Garífuna recrea con canoas y tambores aquella llegada. La fecha fue instituida en 1941 por el activista Thomas Vincent Ramos, reconocida como feriado en los distritos del sur en 1943 y declarada fiesta nacional en 1977. La cultura garífuna —su lengua, su música punta, su religión y su tradición oral— fue proclamada Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, y da a Stann Creek una identidad afrocaribeña vibrante y única.
El nombre del distrito proviene de los 'stanns', las estancias o depósitos comerciales que los ingleses establecieron en la costa como refugios y puestos de intercambio entre el 'viejo' y el 'nuevo' mundo en los siglos XVII y XVIII. Con el tiempo, la economía de la región se orientó a la agricultura tropical: Stann Creek se convirtió en el principal productor de cítricos (naranja y toronja) y de banano de Belice, cultivos que reemplazaron a la vieja economía maderera.
El puerto de Big Creek, cerca de Placencia, es la principal terminal bananera del país. Esa base agrícola convive hoy con un turismo costero en expansión, que ha convertido a la región en uno de los destinos de playa favoritos del país y ha diversificado una economía antes muy dependiente de las plantaciones.
La costa de Stann Creek alberga los balnearios más queridos de Belice. La península de Placencia ofrece kilómetros de playas de arena y un antiguo pueblo pesquero de raíz criolla —fundado en su día por colonos puritanos ingleses y luego por familias pescadoras— célebre por su 'sidewalk', la callecita peatonal más angosta del mundo. De la pesca de la langosta, organizada en cooperativas, Placencia pasó al turismo, y hoy es base para excursiones al arrecife, a los cayos y al buceo con tiburones ballena en Gladden Spit.
Hopkins, un poblado garífuna a orillas del mar, es famoso por sus tambores, su gastronomía y su ambiente relajado, y se ha vuelto uno de los mejores lugares para conocer la cultura garífuna viva. Mar adentro, el distrito da acceso a cayos como Tobacco Caye —justo sobre la barrera de coral— y al lejano atolón de Glover's Reef, reserva marina y paraíso del buceo y el kayak de mar.
En el interior selvático del distrito, al pie de las montañas Maya, se encuentra la Reserva de Cockscomb (Cockscomb Basin Wildlife Sanctuary), creada en 1990 como la primera reserva del mundo dedicada específicamente a la protección del jaguar, impulsada por el trabajo pionero del zoólogo Alan Rabinowitz. Sus densas selvas albergan una de las mayores poblaciones de jaguares de Centroamérica, además de pumas, ocelotes, tapires y cientos de especies de aves.
La reserva está dominada por el Victoria Peak, la segunda cumbre más alta del país (1.120 metros), y recorrida por senderos, ríos y cascadas como las remotas Davis Falls. Cockscomb es hoy un imán del ecoturismo y un símbolo del compromiso conservacionista de Belice, que protege buena parte de su territorio en áreas naturales.