El distrito de Cayo, el más extenso del país, fue uno de los grandes centros del mundo maya clásico. En lo profundo de la selva de las montañas Maya se alza Caracol, la ciudad maya más extensa de Belice: cubría unos 200 km² —más que la actual Ciudad de Belice— y en su apogeo, en el siglo VII, pudo albergar entre 70.000 y 100.000 habitantes. Su pirámide Caana ('el palacio del cielo') sigue siendo, con 43 metros, la estructura más alta del país. Caracol derrotó a la poderosa Tikal en el año 562 bajo el señor Yajaw Te' K'inich II, y venció a Naranjo en 631 bajo su rey K'an II.
La ciudad fue reportada a las autoridades en 1937 por el maderero Rosa Mai, y excavada de forma sistemática desde 1950. Más cerca de San Ignacio están Xunantunich —cuyo templo El Castillo, de unos 40 metros, es la segunda pirámide más alta de Belice, con un famoso friso de estuco sobre el río Mopán— y Cahal Pech; y hacia la frontera, el sitio transfronterizo de El Pilar. Cayo concentra así la mayor densidad de arqueología maya visitable del país.
San Ignacio, la ciudad más importante del oeste —junto a su gemela Santa Elena—, creció como centro de la explotación de caoba y chicle y hoy es la capital de aventura de Belice, base para explorar ruinas, ríos y selvas. Su mayor atractivo es la cueva de Actun Tunichil Muknal (ATM), 'la cueva del sepulcro de piedra', un santuario subterráneo donde los mayas hicieron ofrendas a los dioses del inframundo (Xibalbá) durante el Clásico, hacia los años 700-900, probablemente en tiempos de sequía.
En su interior se conservan cerámicas 'sacrificadas' con orificios rituales y los restos calcificados de catorce personas, entre ellos la célebre 'Doncella de Cristal' (Crystal Maiden), un esqueleto que el paso de los siglos cubrió de calcita hasta hacerlo brillar. Redescubierta en 1989, ATM es considerada una de las cuevas arqueológicas más impresionantes del mundo. Otras cavernas, como Barton Creek, se recorren en canoa entre estalactitas y vestigios mayas, en un distrito donde el paisaje kárstico está lleno de grutas usadas por los antiguos mayas como lugares rituales.
En el corazón del distrito se encuentra Belmopán, capital de Belice desde 1970. Su fundación fue consecuencia directa del huracán Hattie, que en 1961 arrasó la Ciudad de Belice: para poner el gobierno a salvo de las inundaciones y los ciclones, se decidió construir una nueva capital tierra adentro, sobre terreno elevado a unos 80 kilómetros de la costa. Su nombre combina 'Belize' con 'Mopan', el río y el pueblo maya de la región.
Belmopán es hoy una de las capitales nacionales más pequeñas del mundo, sede de los ministerios, la Asamblea Nacional y numerosas embajadas. Su trazado moderno y planificado, con edificios inspirados en la arquitectura maya, contrasta con el resto del país y refleja el optimismo de los años previos a la independencia, cuando Belice imaginaba su futuro.
El sur del distrito lo ocupan las montañas Maya y la reserva forestal de Mountain Pine Ridge, un paisaje singular de bosques de pino sobre suelos graníticos —único en Belice—, con cascadas como Thousand Foot Falls (la más alta del país) y las piscinas naturales de Río On. Estos ríos, grutas y bosques, junto a la caverna-catedral de Río Frío, hacen de Cayo el gran destino de ecoturismo y aventura del interior.
Además del turismo, el distrito es una importante zona agrícola y ganadera —con cítricos, granos y hortalizas—, e incluso ha comenzado a producir petróleo cerca de Spanish Lookout. Su población mezcla mestizos, criollos, mayas y menonitas, en un cruce cultural que refleja la diversidad beliceña. Dos grandes rutas lo vertebran: la carretera George Price, que une la Ciudad de Belice con la frontera guatemalteca, y la Hummingbird, que baja hacia la costa de Stann Creek.