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Historia de Viena

De Vindobona romana a ciudad medieval (siglo I a. C. en adelante)

Mucho antes de los palacios y los valses, lo que hoy es Viena era una frontera. Hacia el siglo I de nuestra era, los romanos instalaron en este recodo del Danubio un campamento militar llamado Vindobona, parte de la línea defensiva del limes que protegía la provincia de Panonia de los pueblos germánicos del otro lado del río. Vindobona llegó a albergar a una legión y a una población civil de varios miles de personas; se cree que el emperador filósofo Marco Aurelio murió cerca de aquí, en el año 180, durante las campañas contra los marcómanos. Bajo el centro actual de Viena todavía aparecen, cada tanto, restos de aquel asentamiento.

Con la caída del Imperio romano de Occidente, Vindobona se despobló y la región quedó en manos de distintos pueblos. El nombre 'Wien' (Viena) reaparece documentado en la Edad Media, y la ciudad fue creciendo como plaza estratégica sobre el Danubio. El gran salto llegó con la dinastía de los Babenberg, que en 1156 hizo de Viena su residencia y elevó a Austria a la categoría de ducado. Bajo los Babenberg se construyó el primer gran templo y la ciudad empezó a tomar forma de capital regional.

En 1278, tras la batalla de Marchfeld, Rodolfo I de Habsburgo derrotó al rey bohemio Otakar II y los Habsburgo tomaron el control de Austria. Comenzaba así la asociación entre esta familia y Viena que duraría más de seis siglos y que convertiría a la ciudad, con el tiempo, en una de las grandes capitales de Europa.

Vindobona y la muerte de Marco Aurelio
La tradición sostiene que el emperador Marco Aurelio murió en Vindobona en el año 180 d. C., durante las guerras marcomanas, aunque algunas fuentes barajan también Sirmio (en la actual Serbia) como lugar de su muerte. Lo que está documentado es la importancia de Vindobona como campamento legionario en el limes danubiano.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Vindobona
Wikipedia (ES) — «Viena»: https://es.wikipedia.org/wiki/VienWikipedia (ES) — «Vindobona»: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (EN) — «History of Vienna»: https://en.wikipedia.o

Los Habsburgo y Viena como capital imperial

Desde fines del siglo XIII y, sobre todo, desde el XV, Viena fue el centro de poder de la Casa de Habsburgo, la dinastía que llegaría a reinar sobre buena parte de Europa con el lema 'A.E.I.O.U.' y la célebre política de los matrimonios ('Que otros hagan la guerra; tú, feliz Austria, cásate'). En 1452, Federico III fue coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y a partir de entonces la corona imperial quedó casi de manera permanente en manos de los Habsburgo, con Viena como una de sus sedes principales.

La ciudad se llenó de instituciones de gobierno y de la corte: el Hofburg, el palacio imperial en el corazón de la ciudad, fue creciendo siglo tras siglo, sumando alas, patios y estilos según los gustos de cada emperador. Viena se transformó en capital política, militar y religiosa de un vasto conglomerado de reinos y territorios. La catedral de San Esteban (Stephansdom), con su inconfundible tejado de tejas vidriadas y su altísima torre sur, se convirtió en el símbolo espiritual de la ciudad y se fue elevando a lo largo de los siglos góticos.

Esa posición central tuvo un precio: Viena era también la puerta de Europa central frente al Imperio otomano, en plena expansión. La ciudad amurallada se preparó para resistir, y esa condición de bastión fronterizo marcaría dos de los episodios más dramáticos de su historia.

Wikipedia (ES) — «Casa de Habsburgo»: https://es.wikipedia.oWikipedia (ES) — «Viena»: https://es.wikipedia.org/wiki/VienWikipedia (EN) — «History of Vienna»: https://en.wikipedia.o

Los dos asedios otomanos (1529 y 1683)

Viena fue, durante siglos, la frontera entre la cristiandad de Europa central y el poder del Imperio otomano. Dos veces los ejércitos del sultán llegaron hasta sus murallas con la intención de tomarla, y dos veces la ciudad resistió, en episodios que quedaron grabados en la memoria europea.

El primer asedio ocurrió en 1529, cuando Solimán el Magnífico, tras conquistar Hungría, marchó sobre Viena con un enorme ejército. El otoño lluvioso, las dificultades logísticas y la resistencia de la guarnición frustraron el ataque, y los otomanos se retiraron. Pero la amenaza no desapareció: la ciudad reforzó sus murallas y vivió durante más de un siglo bajo la sombra de una nueva ofensiva.

Esta llegó en 1683, en el que es quizás el episodio más célebre de la historia vienesa. Un gran ejército otomano comandado por el gran visir Kara Mustafá puso sitio a la ciudad durante dos meses. Viena estaba al borde de caer cuando, el 12 de septiembre de 1683, una coalición cristiana encabezada por el rey de Polonia Juan III Sobieski —con tropas del Sacro Imperio y de varios principados alemanes— bajó desde el Kahlenberg y desbarató al ejército otomano en la batalla de Viena, con una de las mayores cargas de caballería de la historia. La victoria marcó el comienzo del retroceso otomano en Europa. La leyenda —no del todo confirmada— atribuye a este episodio el origen del café vienés (con los sacos de café abandonados por los turcos) y hasta de los croissants, en forma de media luna.

El café y los croissants tras 1683
Una tradición muy difundida sostiene que la cultura del café vienés nació de los sacos de granos abandonados por el ejército otomano tras el asedio de 1683, y que el croissant ('Kipferl') se creó con forma de media luna para celebrar la victoria sobre los turcos. Los historiadores consideran estas historias en buena parte legendarias o adornadas, aunque la apertura de las primeras cafeterías vienesas sí se sitúa en esos años.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Vienna
Wikipedia (ES) — «Sitio de Viena (1529)»: https://es.wikipedWikipedia (EN) — «Battle of Vienna»: https://en.wikipedia.orWikipedia (ES) — «Batalla de Viena»: https://es.wikipedia.or

El esplendor barroco, María Teresa y la Ilustración

Tras alejarse el peligro otomano, Viena vivió una época de esplendor. Los siglos XVII y XVIII trajeron el barroco, y la aristocracia y la corte compitieron por levantar palacios deslumbrantes. El arquitecto Johann Bernhard Fischer von Erlach y otros maestros dieron a la ciudad joyas como la iglesia de San Carlos (Karlskirche), el palacio Belvedere del príncipe Eugenio de Saboya —el general que había derrotado a los otomanos— y la gran ampliación de Schönbrunn, el palacio de verano imperial concebido como respuesta austríaca a Versalles.

El siglo XVIII está dominado por la figura de María Teresa, la única mujer que gobernó los dominios de los Habsburgo (1740-1780). Madre de dieciséis hijos —entre ellos María Antonieta, futura reina de Francia—, María Teresa modernizó el Estado, reformó el ejército, la administración y la educación, e impulsó una etapa de prosperidad. Su hijo José II llevó adelante reformas ilustradas más radicales, en sintonía con el espíritu de la época.

Esa Viena próspera y refinada se convirtió en la capital musical de Europa. Bajo el mecenazgo de la corte y la aristocracia, la ciudad atrajo o vio nacer a los más grandes compositores del clasicismo: Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart —que se instaló en Viena y murió aquí en 1791— y, ya entrando en el siglo XIX, Ludwig van Beethoven. Nacía la fama de Viena como 'la ciudad de la música', que llegaría a su apogeo con la familia Strauss y el vals.

Wikipedia (ES) — «María Teresa I de Austria»: https://es.wikWikipedia (ES) — «Viena»: https://es.wikipedia.org/wiki/VienWikipedia (EN) — «History of Vienna»: https://en.wikipedia.o

La Ringstrasse y la Viena de fin de siglo

El siglo XIX transformó la apariencia de Viena para siempre. En 1857, el emperador Francisco José I ordenó demoler las viejas murallas medievales que rodeaban el centro y que habían quedado obsoletas. En su lugar se trazó la Ringstrasse, un majestuoso bulevar circular flanqueado por edificios monumentales que se convirtieron en el escenario de la vida pública: la Ópera Estatal, el Parlamento (en estilo griego clásico), el Ayuntamiento (neogótico), la Universidad, el Burgtheater y los grandes museos de Historia del Arte y de Historia Natural. Esta etapa de arquitectura ecléctica e historicista se conoce como el 'estilo Ringstrasse'.

A la vez, Viena vivió uno de los momentos culturales más fértiles de la historia europea, conocido como la 'Viena fin de siècle' o 'Wiener Moderne'. En las primeras décadas en torno a 1900, la ciudad fue un hervidero de ideas y de arte: el pintor Gustav Klimt y el movimiento de la Secesión vienesa rompieron con el academicismo; Otto Wagner revolucionó la arquitectura; Sigmund Freud fundaba el psicoanálisis; Arnold Schönberg transformaba la música; y en los cafés se cruzaban escritores, científicos y pensadores. Era la capital del Imperio austrohúngaro, un mosaico de pueblos que confluían en Viena.

Ese mundo brillante y cosmopolita se derrumbó con la Primera Guerra Mundial. La derrota de 1918 disolvió el Imperio austrohúngaro, y Viena —una capital pensada para gobernar a más de cincuenta millones de personas— quedó al frente de una pequeña república alpina de apenas seis o siete millones de habitantes.

Wikipedia (ES) — «Ringstrasse»: https://es.wikipedia.org/wikWikipedia (EN) — «Vienna Secession»: https://en.wikipedia.orWikipedia (EN) — «Fin de siècle»: https://en.wikipedia.org/w

El siglo XX, el Anschluss y la Viena de hoy

La Primera República austríaca, nacida en 1918, fue una etapa turbulenta. En la 'Viena Roja' de los años veinte, el gobierno socialdemócrata de la ciudad impulsó un ambicioso programa de vivienda social —con complejos emblemáticos como el Karl-Marx-Hof— y políticas sociales pioneras. Pero la crisis económica, los conflictos políticos y el ascenso del autoritarismo llevaron a una guerra civil en 1934 y a un régimen austrofascista.

En marzo de 1938 se produjo el Anschluss: la anexión de Austria a la Alemania nazi de Hitler, recibida en Viena con multitudes en la Heldenplatz. Los años siguientes fueron trágicos: la próspera y creativa comunidad judía de Viena —que había dado al mundo a Freud, a tantos artistas y científicos— fue perseguida, expulsada y, en gran parte, asesinada en el Holocausto. La ciudad sufrió bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y fue tomada por el Ejército Rojo en 1945.

Tras la guerra, Austria y Viena quedaron divididas en zonas de ocupación por las cuatro potencias aliadas, una situación que el cine inmortalizó en 'El tercer hombre'. La ocupación terminó en 1955 con el Tratado de Estado, que devolvió la plena soberanía a Austria a cambio de su neutralidad permanente. Desde entonces, Viena se reconstruyó y prosperó: hoy es una ciudad próspera, segura y verde, sede de organismos de la ONU y de la OPEP, repetidamente elegida entre las ciudades con mejor calidad de vida del mundo. Su centro histórico, con la herencia de los Habsburgo y de la Ringstrasse, es Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2001.

El centro histórico, Patrimonio Unesco
El centro histórico de Viena fue inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 2001, en reconocimiento a su valor como testimonio de la evolución urbana y arquitectónica europea, desde la Edad Media y el barroco hasta el período de la Ringstrasse. En 2017 fue incluido también en la lista de Patrimonio en Peligro por proyectos de desarrollo urbano que la Unesco consideró amenazantes para el conjunto.
Fuente: https://whc.unesco.org/en/list/1033/
Wikipedia (EN) — «Anschluss»: https://en.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (EN) — «History of Vienna»: https://en.wikipedia.oUNESCO — «Historic Centre of Vienna»: https://whc.unesco.org

📚 Bibliografía

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