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Historia de Potrero de los Funes

El pueblo donde la pista de carreras termina en un lago

Hay un autódromo en el mundo donde, si un piloto se salía de trazada en la curva equivocada, no terminaba en la grava: terminaba en un lago. Ese lugar existe, está a 19 kilómetros de una capital de provincia argentina, y su historia es más extraña de lo que parece: fue pista de carreras, escenario de una tragedia, sede de un campeonato mundial y, finalmente, un camino panorámico donde cualquiera puede manejar hoy por el mismo asfalto que pisaron los GT1 más rápidos del planeta. Se llama Potrero de los Funes, y para entender cómo una villa serrana de San Luis llegó a figurar en el calendario del automovilismo mundial junto a Spa-Francorchamps hay que empezar mucho antes, por el agua.

Potrero de los Funes se ubica en un valle de las Sierras de San Luis, a unos 1.000 metros de altura, en una región de cerros graníticos y arroyos que fue habitada durante milenios por pueblos originarios —entre ellos grupos emparentados con los comechingones y huarpes— antes de la llegada española. El nombre lo dice casi todo: 'potrero' era un terreno serrano de pastoreo, y 'de los Funes' remite a la familia que ocupó estas tierras desde tiempos coloniales, cuando el valle se repartía entre estancias dedicadas a la cría de ganado en las faldas de las Sierras Puntanas.

Durante siglos fue eso: un paraje rural de paso, con ranchos dispersos, ganado y arroyos que bajaban de la sierra. Lo que transformó al valle para siempre fue una decisión tomada en 1855, cuando la provincia sancionó la ley para construir un dique sobre el río Potrero. Nadie imaginaba entonces que ese embalse terminaría rodeado por una pista de carreras homologada por la FIA.

Wikipedia (ES) — «Potrero de los Funes»: https://es.wikipediWikipedia (ES) — «Embalse Potrero de los Funes»: https://es.Carburando — ¿Por qué se llama Potrero de los Funes?: https:

Uno de los diques más antiguos de Sudamérica

El embalse de Potrero de los Funes no es un dique cualquiera: es uno de los más antiguos de Sudamérica. La ley que aprobó su construcción se sancionó el 9 de mayo de 1855, apenas dos años después de la Constitución Nacional, cuando Argentina todavía discutía su organización como país. El primer dique se levantó en 1860, en una época en la que las grandes obras hidráulicas eran una rareza absoluta en el continente. La montaña, sin embargo, no se dejó domar fácil: una creciente destruyó esa primera presa, que debió reconstruirse en 1876.

La presa definitiva llegó en 1927, cuando la estructura del siglo XIX fue reemplazada por el dique actual, que embalsa las aguas del río Potrero —alimentado por arroyos serranos como Los Molles y La Bolsa— en un espejo de agua de hasta 33 metros de profundidad. El resultado fue una postal inesperada en el paisaje puntano: un lago de montaña rodeado de cerros, a media hora de la capital provincial.

Ese lago cambió el destino del valle. Lo que era un paraje ganadero se convirtió, con el correr de las décadas del siglo XX, en el balneario predilecto de los sanluiseños: primero con pescadores de carpa y pejerrey, casillas de fin de semana y picnics familiares; después con hosterías, campings y cabañas. La villa creció abrazada al perímetro del lago, sobre el camino que lo rodea — un detalle urbanístico que décadas más tarde resultaría decisivo, porque ese anillo de asfalto de poco más de seis kilómetros tenía, sin que nadie lo hubiera planeado, la forma exacta de un circuito de carreras.

Wikipedia (ES) — «Embalse Potrero de los Funes»: https://es.Visitar San Luis — Dique Potrero de los Funes: https://visit

1978-1987: el primer circuito y la tragedia que lo cerró

La idea de correr alrededor del lago se concretó en 1978, cuando el camino perimetral del embalse fue adaptado como circuito semipermanente de 6.206 metros. Durante casi una década, Potrero de los Funes recibió al automovilismo argentino en un escenario que no se parecía a ningún otro: las tribunas eran las laderas de los cerros, y el lago hacía de trampa natural para los errores de frenaje. El Turismo Carretera, la categoría más popular del país, corrió allí con multitudes que llegaban desde toda la región.

La fiesta terminó de golpe el 15 de agosto de 1987. Ese día, durante una fecha del Turismo Carretera, dos accidentes provocaron la muerte de dos espectadores y dejaron un piloto herido. La conmoción fue tal que el circuito se abandonó: el trazado volvió a ser simplemente el camino de la villa, y durante veinte años el automovilismo desapareció de Potrero de los Funes. El lago siguió atrayendo turistas —pescadores, familias, deportistas náuticos—, pero la pista quedó como un recuerdo incómodo.

El renacimiento llegó de la mano de la billetera provincial. A principios de 2008, el gobierno de San Luis —que venía invirtiendo fuerte en infraestructura turística y deportiva— encaró la reconstrucción total del trazado: diez meses de obra y 56 millones de pesos de entonces (unos 18 millones de dólares) para convertir el viejo camino en un circuito moderno de 6.270 metros, homologado por la Federación Internacional del Automóvil como grado 2, con capacidad para 52.000 espectadores. El 23 de noviembre de 2008 se inauguró el flamante Circuito Internacional Potrero de los Funes con una fecha histórica: el Campeonato FIA GT, el TC2000, la Fórmula Renault Argentina y la Copa Mégane, todos en un mismo fin de semana.

Wikipedia (ES) — «Circuito de Potrero de los Funes»: https:/Campeones — Así fue la actividad de Potrero de los Funes en RacingCircuits.info — Potrero de los Funes: https://www.raci

2008-2011: entre los grandes circuitos del mundo

El debut internacional fue un golpe de efecto. Stéphane Ratel, el empresario francés organizador del Campeonato FIA GT, quedó tan impresionado con el escenario que ubicó a Potrero de los Funes entre los 'grandes circuitos del mundo', comparándolo con La Sarthe (Le Mans), Spa-Francorchamps y Mount Panorama (Bathurst). No era para menos: los Maserati, Ferrari, Lamborghini y Corvette del GT mundial corriendo entre cerros serranos, con el lago a metros del asfalto, produjeron algunas de las imágenes más espectaculares de la historia del automovilismo sudamericano.

El FIA GT volvió en 2010 y 2011, ya con estatus de Campeonato Mundial GT1 — las únicas fechas de ese mundial disputadas en Argentina. En paralelo, el circuito se convirtió en un clásico del calendario nacional: el TC2000 (luego Súper TC2000) corrió allí ininterrumpidamente entre 2008 y 2014, junto a la Fórmula Renault. Para la villa, el impacto fue enorme: cada fin de semana de carreras llenaba hoteles y cabañas de San Luis a Merlo, y el nombre Potrero de los Funes viajó por las transmisiones internacionales a todo el mundo.

Pero el mismo rasgo que hacía único al circuito —estar literalmente adentro de un pueblo, sobre sus calles— fue su condena. Los vecinos de la villa, que habían elegido Potrero justamente por su tranquilidad serrana, iniciaron acciones legales contra la provincia por la contaminación sonora y el impacto de los eventos en una zona declarada de descanso. La justicia les dio la razón: las carreras se acabaron. La última actividad de velocidad fue en 2018, y desde entonces el Circuito Internacional no puede usarse para competencias automovilísticas.

Wikipedia (ES) — «Circuito de Potrero de los Funes»: https:/Campeones — Así fue la actividad de Potrero de los Funes en Deporte San Luis — Potrero de los Funes y la F1, el sueño qu

El otro Potrero: sierras, mica y el Salto de la Moneda

Más allá del asfalto y los motores, la identidad profunda de Potrero de los Funes está en el paisaje de las Sierras de San Luis, parte de las Sierras Pampeanas, una de las formaciones montañosas más antiguas del país. Estos cerros de granito, cubiertos de bosque nativo de molles, espinillos y churquis, guardan rincones que ningún campeonato mundial pudo eclipsar.

El más famoso es el Salto de la Moneda, una cascada de unos 15 metros que el arroyo labró sobre una quebrada de granito, desembocando en pozas cristalinas de hasta 5 metros de profundidad. Su nombre original era 'Salto Grande', pero la gente lo rebautizó por un fenómeno curioso: la mica de las rocas del fondo refleja el sol como si alguien hubiera arrojado monedas de plata al agua. Se llega tras un trekking de unos 3 kilómetros entre molles y helechos, siempre con guías habilitados, y en verano sus pozas son el mejor remedio contra el calor puntano.

Para los montañistas, el entorno ofrece desafíos mayores: el cerro Valle de Piedra (1.953 m), que se sube en una jornada siguiendo el arroyo Los Molles, y el cerro Retana (2.152 m), una de las cumbres más altas de las Sierras de San Luis, cuya travesía de un día completo regala vistas que van desde las Salinas del Bebedero hasta las Sierras de las Quijadas.

Hoy Potrero de los Funes vive una segunda vida serena: hoteles junto al agua —incluidas las suites flotantes vidriadas del Hotel Potrero, las primeras de Argentina, inauguradas en 2016—, kayaks y velas en el lago, parrillas con chivito puntano y un circuito mundialista convertido en el paseo panorámico más original del país. El pueblo que alguna vez rugió con los GT1 eligió, al final, el sonido del agua contra el granito. Y quizás por eso vale más que nunca la pena visitarlo.

Visitar San Luis — Salto de la Moneda: https://visitarsanluiVisitar San Luis — Cerro Retana: https://visitarsanluis.com/Visitar San Luis — Cerro Valle de Piedra: https://visitarsanAgencia San Luis — Inauguraron las suites flotantes del Hote

📚 Bibliografía

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