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Historia de El Hoyo y Epuyén (Comarca Andina)

Colonos y chacareros en los valles cordilleranos

Hay un dato que sorprende a cualquiera que visite El Hoyo por primera vez: este pueblito chico de Chubut, de apenas unas cuadras de calles de tierra y chacras desparramadas por el valle, ostenta el título de Capital Nacional de la Fruta Fina, y sus frambuesas viajan en forma de dulce hasta las góndolas de todo el país. Para entender cómo un puñado de familias colonas terminó convirtiendo un rincón remoto de la cordillera chubutense en sinónimo de frambuesa, hay que retroceder más de un siglo, a cuando estas tierras ni siquiera tenían nombre en los mapas oficiales argentinos.

El poblamiento de El Hoyo y Epuyén, en el noroeste de Chubut, se enmarca en la ocupación de los fértiles valles cordilleranos del noroeste de la provincia a comienzos del siglo XX. Tras la incorporación de la Patagonia al Estado argentino a fines del siglo XIX —con la mal llamada 'Conquista del Desierto' que desplazó violentamente a las comunidades originarias que ya vivían allí—, estas tierras de bosque, ríos y suelos aptos para la agricultura comenzaron a atraer pobladores.

Entre los primeros habitantes hubo colonos y familias de origen chileno —dada la cercanía y los pasos cordilleranos, mucho más transitables que el camino desde el Atlántico— y criollos, que se dedicaron a la agricultura, la fruticultura, la cría de animales y la explotación del bosque. El clima templado-húmedo de la zona, con suficiente agua de deshielo y veranos benignos sin heladas tardías, resultó especialmente propicio para el cultivo de frutas finas, un tipo de fruticultura que en otras zonas de la Patagonia casi no prospera por el clima seco de la estepa.

Las localidades fueron creciendo como comunidades de chacareros, organizadas en torno a las explotaciones rurales dispersas por los valles, sin un trazado urbano centralizado como el de otras localidades patagónicas. Epuyén, por su parte, se desarrolló junto al lago homónimo, en un entorno de bosque y montaña, con una vida más ligada al agua y a la pesca de subsistencia en sus primeras décadas. Ambas conformaron, junto con El Bolsón (en Río Negro) y Lago Puelo, una región de fuerte identidad común que hoy se conoce como la Comarca Andina del Paralelo 42.

Wikipedia (ES) — «El Hoyo (Chubut)»: https://es.wikipedia.orWikipedia (ES) — «Epuyén»: https://es.wikipedia.org/wiki/Epu

La Comarca Andina y la fruta fina

El Hoyo y Epuyén forman parte de la llamada Comarca Andina del Paralelo 42, una región que, en torno a la latitud 42° S, agrupa a varias localidades a ambos lados del límite entre Chubut y Río Negro. Esta comarca comparte un paisaje, un clima y una cultura comunes: valles fértiles, bosques andino-patagónicos, ríos y lagos, y una población de chacareros, productores artesanales, artistas y personas atraídas por la calidad de vida y el entorno natural, muchas de ellas llegadas en oleadas migratorias internas desde los años 70 y 80, atraídas por un estilo de vida alternativo y en contacto con la tierra.

Dentro de este conjunto, El Hoyo se especializó en la producción de fruta fina —frambuesas, frutillas, grosellas, cassis, guindas, moras y otras—, gracias a las condiciones ideales de su microclima: suficiente frío invernal para la latencia de las plantas, veranos templados sin las heladas tardías que arruinan la floración, y buena disponibilidad de agua de riego proveniente del deshielo cordillerano. La actividad dio lugar a una pujante industria artesanal de dulces, mermeladas, licores, jarabes y postres que hoy se venden en ferias, chacras abiertas al público y comercios de todo el país, y se transformó en seña de identidad: El Hoyo es reconocido oficialmente como la Capital Nacional de la Fruta Fina, condición que celebra cada verano, generalmente en enero, con su fiesta nacional en el predio polideportivo de la localidad.

Epuyén, con su lago y su entorno boscoso, desarrolló un perfil de localidad tranquila, con presencia de productores, artesanos y emprendedores ligados a la naturaleza y la vida rural. Puerto Patriada, sobre la costa norte del lago Epuyén, se transformó en las últimas décadas en uno de los rincones más fotografiados de la Comarca: un paraje de bosque que llega hasta el agua, con excursiones en kayak familiares que combinan remo, meriendas caseras y relatos sobre la zona. En las últimas décadas, el turismo se sumó a la economía de la Comarca, atraído por la fruta fina, los lagos, las cascadas, el trekking y la atmósfera serena de estos valles cordilleranos, complementando a la cercana y más conocida El Bolsón.

Secretaría de Turismo de Chubut: https://www.chubut.tur.ar/Wikipedia (ES) — «El Hoyo (Chubut)»: https://es.wikipedia.or

Mapuches y tehuelches: la huella originaria

Antes de la llegada de colonos y chacareros, los valles de la actual Comarca Andina estuvieron habitados por pueblos originarios. La región fue territorio de comunidades tehuelches y, sobre todo a partir del proceso de araucanización de los siglos XVII a XIX, de pueblos mapuches que se asentaron en los valles cordilleranos del norte del Chubut. De esa presencia provienen muchos de los topónimos de la zona, como Epuyén ('dos valles' o 'dos corrientes', según las interpretaciones del mapudungun) y Currumahuida ('montaña negra').

Estos pueblos vivían de la caza, la recolección y, más tarde, de la cría de ganado, aprovechando la abundancia de agua, bosque y pastos de los valles. La cordillera no era una barrera sino un espacio transitable, con pasos que comunicaban ambos lados de los Andes y permitían el intercambio entre comunidades del actual Chile y de la Patagonia argentina.

La incorporación de la Patagonia al Estado argentino a fines del siglo XIX y la posterior colonización transformaron ese mundo, pero la herencia mapuche-tehuelche sigue viva en la toponimia, en algunas comunidades de la zona y en la cultura de la Comarca. Reconocer esa raíz originaria es parte de entender la historia profunda de El Hoyo, Epuyén y todo el noroeste chubutense.

Wikipedia (ES) — «Epuyén»: https://es.wikipedia.org/wiki/EpuWikipedia (ES) — «Mapuches»: https://es.wikipedia.org/wiki/M

El incendio de Puerto Patriada, enero de 2026

El verano de 2026 quedará marcado en la memoria de Epuyén y El Hoyo por un episodio dramático: el lunes 5 de enero, alrededor de las 15 horas, se desató un incendio forestal a unos 300 metros del camino de acceso a Puerto Patriada, el paraje más visitado de la costa norte del lago Epuyén. En cuestión de días, alimentado por el viento y la vegetación seca del verano, el fuego avanzó hacia la zona de El Pedregoso, cruzó sectores próximos a la Ruta Nacional 40 y llegó a amenazar viviendas en Callejón Mayorga y en la propia costa del lago.

La magnitud del siniestro obligó a evacuaciones preventivas en localidades cercanas a El Hoyo y a cortes reiterados de la RN 40 entre Epuyén y El Hoyo, mientras brigadistas de toda la Patagonia y aviones hidrantes trabajaban contra un fuego que el humo, en varios días, impidió combatir desde el aire. Recién hacia el 16 de enero las autoridades pudieron dar por contenida la totalidad del incendio, que había afectado una superficie estimada en 14.770 hectáreas, un área comparable a más de la mitad de la Ciudad de Buenos Aires. La investigación posterior de la Fiscalía de Lago Puelo detectó, mediante instrumental técnico, gases inflamables compatibles con el uso de acelerantes en el foco inicial, lo que abrió la hipótesis de una intervención humana deliberada.

El golpe fue tan fuerte que la propia 38° Fiesta Nacional de la Fruta Fina, que iba a celebrarse del 9 al 11 de enero, debió reprogramarse: se realizó finalmente el 29 y 30 de enero bajo la modalidad de 'Festival Solidario', con parte de lo recaudado destinado a la compra de electrodomésticos y mobiliario para las familias que perdieron sus viviendas, a la reconstrucción con mano de obra local y a paneles SIP ignífugos para las nuevas casas. El episodio, doloroso para toda la Comarca, también mostró la capacidad de organización comunitaria de El Hoyo y Epuyén, dos localidades acostumbradas a resolver los problemas puertas adentro, entre vecinos, chacareros y brigadistas voluntarios.

Infobae — Incendios en Chubut, contención total en Puerto PaADNSUR — Superficie afectada por el incendio en Puerto PatriDiario Crónica — Fiesta de la Fruta Fina reprogramada como f

Turismo, naturaleza y desafíos contemporáneos

En las últimas décadas, El Hoyo y Epuyén sumaron a su tradicional economía de chacras y fruta fina un creciente desarrollo turístico, ligado a la naturaleza y a la atmósfera serena de la Comarca Andina. El lago Epuyén, las cascadas y miradores de El Hoyo, el trekking por los cerros, las chacras visitables y la Fiesta Nacional de la Fruta Fina convirtieron a estas localidades en destinos de escapada, complementando a la cercana y más conocida El Bolsón.

Este crecimiento convive con un fuerte arraigo en los valores ambientales, propios de una región de productores y artesanos muy conscientes de su entorno. La preservación del bosque nativo, la producción orgánica y el cuidado de los lagos y ríos son preocupaciones centrales de estas comunidades, que buscan crecer sin perder la escala humana y la calidad de vida que las distinguen.

La Comarca enfrentó episodios difíciles a lo largo de su historia, como los grandes incendios forestales que en distintos veranos afectaron al bosque andino-patagónico de la región —el de Puerto Patriada en enero de 2026 es apenas el más reciente y uno de los más extensos— y que pusieron en evidencia la fragilidad del ecosistema y la importancia de su cuidado. Pese a estos desafíos, El Hoyo y Epuyén conservan su identidad: la de un rincón fértil y tranquilo de la cordillera chubutense, donde la fruta fina, el bosque, el agua y la vida de chacra siguen marcando el ritmo, incluso cuando toca reconstruir después del fuego.

Secretaría de Turismo de Chubut: https://www.chubut.tur.ar/Wikipedia (ES) — «Comarca Andina del Paralelo 42»: https://e

📚 Bibliografía

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