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Historia de Montevideo

El origen: una plaza fuerte frente a Portugal (Zabala, 1724-1730)

A diferencia de muchas ciudades hispanoamericanas, Montevideo no nació de un impulso colonizador temprano, sino de una urgencia geopolítica. Durante los siglos XVII y XVIII, la Banda Oriental (el actual Uruguay) era una tierra de frontera disputada entre las coronas de España y Portugal. Los portugueses habían fundado en 1680 la Colonia do Sacramento, justo enfrente de Buenos Aires, y desde allí presionaban sobre el estuario del Río de la Plata, una de las llaves del comercio del Atlántico Sur. España necesitaba frenar ese avance.

La bahía de Montevideo ofrecía uno de los mejores puertos naturales de la región, abrigado y profundo. Por eso, cuando en 1723 los portugueses intentaron instalarse allí, el gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala, reaccionó: los expulsó y dio inicio a la fundación de una plaza fuerte española en el lugar. El proceso fundacional se desarrolló entre 1724 y 1730. En 1726 comenzó el reparto de solares y la llegada de las primeras familias pobladoras —vecinos traídos de Buenos Aires y, sobre todo, familias de las Islas Canarias, los 'canarios' que tanto marcaron la identidad montevideana— y en 1730 se constituyó el primer Cabildo, considerado el acto que completa la fundación.

La ciudad nació con el nombre de San Felipe y Santiago de Montevideo y como una urbe planificada y militar: amurallada, con su ciudadela, su plaza, su iglesia matriz y un trazado en cuadrícula. Su razón de ser era, ante todo, defensiva: ser el bastión español frente a la amenaza portuguesa y un puerto rival del de Buenos Aires en el estuario.

Una fundación en etapas (1724-1730)
Los historiadores señalan que la fundación de Montevideo no fue un acto único sino un proceso: la ocupación militar y el inicio de la fortificación por Zabala en 1724, el reparto de solares y la llegada de pobladores (canarios y porteños) hacia 1726, y la instalación del primer Cabildo en 1730, que suele tomarse como fecha de consolidación de la ciudad.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Montevideo
Wikipedia (ES) — «Historia de Montevideo»: https://es.wikipeWikipedia (ES) — «Montevideo»: https://es.wikipedia.org/wikiWikipedia (ES) — «Bruno Mauricio de Zabala»: https://es.wiki

El enigma del nombre: ¿de dónde viene 'Montevideo'?

Pocos nombres de ciudad han dado lugar a tantas teorías y leyendas como el de Montevideo. El origen exacto del topónimo es objeto de debate entre historiadores y lingüistas, y conviven varias explicaciones, ninguna definitivamente probada.

La versión más popular y difundida —más leyenda que historia comprobada— cuenta que un marinero de la expedición de Magallanes, al avistar el cerro que domina la bahía, habría exclamado en portugués '¡Monte vide eu!' ('¡Monte vi yo!'). Otra explicación muy repetida sostiene que el nombre proviene de una anotación en los mapas y portulanos antiguos: 'Monte VI de Este a Oeste' (es decir, el sexto monte u accidente contado en esa dirección a lo largo de la costa), donde el numeral romano VI y la abreviatura habrían terminado fundiéndose en 'Montevideo'. Esta hipótesis del 'Monte VI D[e] E[ste] [a] O[este]' es una de las más citadas, aunque también discutida.

Una tercera línea, defendida por varios estudiosos, considera que el nombre deriva simplemente de una descripción geográfica en portugués o en castellano antiguo, algo así como 'monte que se ve' (un 'Monte-vide-eu' o 'Monte vi') aplicado al cerro que servía de referencia a los navegantes que entraban al Río de la Plata. Lo que casi todas las teorías comparten es que el nombre está ligado al Cerro de Montevideo, ese morro que corona la bahía y que fue durante siglos el faro natural de la ciudad. El misterio del nombre forma parte del encanto y la identidad montevideana.

La leyenda del '¡Monte vide eu!'
Según la tradición popular, un tripulante de la expedición de Magallanes (siglo XVI) habría exclamado en portugués '¡Monte vide eu!' ('¡Monte vi yo!') al divisar el cerro. Es la versión más romántica y conocida, pero los historiadores la consideran más leyenda que hecho documentado.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Montevideo
La hipótesis del 'Monte VI D.E.O.'
Otra explicación sostiene que el nombre surge de una anotación cartográfica, 'Monte VI De Este a Oeste', es decir el sexto monte contado a lo largo de la costa, cuya abreviatura habría derivado en 'Montevideo'. Es una de las teorías más citadas, aunque sin consenso definitivo.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Montevideo
El origen descriptivo ('monte que se ve')
Varios estudiosos prefieren una explicación más sencilla: que el nombre derivaría de una expresión descriptiva en portugués o castellano antiguo referida al cerro visible para los navegantes que entraban al Río de la Plata. Todas las hipótesis coinciden en vincular el topónimo al Cerro de Montevideo.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Cerro_de_Montevideo
Wikipedia (ES) — «Montevideo»: https://es.wikipedia.org/wikiWikipedia (ES) — «Cerro de Montevideo»: https://es.wikipediaWikipedia (EN) — «Montevideo»: https://en.wikipedia.org/wiki

La época colonial: puerto, muralla y Apostadero de Marina

Durante el siglo XVIII, Montevideo creció a la sombra de su función militar y portuaria. Era una ciudad amurallada, con su ciudadela y sus baterías defensivas, pensada para resistir. Pero su excelente puerto natural pronto la convirtió también en un activo centro comercial, rival del de Buenos Aires al otro lado del estuario, una rivalidad que marcaría la historia rioplatense durante siglos.

La importancia estratégica de Montevideo quedó consagrada en 1776, cuando fue designada sede del Real Apostadero de Marina, la base naval española en el Atlántico Sur, encargada de controlar y proteger la navegación en toda la región. Esto reforzó su carácter de plaza fuerte y le dio un peso militar y administrativo notable dentro del recién creado Virreinato del Río de la Plata. La ciudad se llenó de funcionarios, marinos, comerciantes y una sociedad colonial cada vez más diversa, que incluía a una numerosa población africana esclavizada cuya impronta cultural —sobre todo en el candombe— sería decisiva.

A comienzos del siglo XIX, Montevideo fue escenario directo de los conflictos del fin del período colonial. Durante las Invasiones Inglesas, las tropas británicas tomaron y ocuparon la ciudad en 1807, antes de ser expulsadas del Río de la Plata. Pocos años después, con el estallido de los movimientos independentistas a partir de 1810, la ciudad se convirtió en un bastión realista (leal a España) frente a la revolución que avanzaba desde Buenos Aires y desde la campaña oriental, anticipando las grandes luchas que vendrían.

Montevideo como Apostadero de Marina (1776)
La designación de Montevideo como sede del Real Apostadero de Marina en 1776 reflejó el reconocimiento de su puerto como el mejor del Río de la Plata y consolidó su papel como base naval y militar española en el Atlántico Sur, en el marco del nuevo Virreinato del Río de la Plata.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Montevideo
Wikipedia (ES) — «Historia de Montevideo»: https://es.wikipeWikipedia (ES) — «Virreinato del Río de la Plata»: https://eWikipedia (EN) — «Montevideo»: https://en.wikipedia.org/wiki

Independencia, Artigas y el nacimiento de la capital (1828-1830)

La primera mitad del siglo XIX fue, para Montevideo y para toda la Banda Oriental, una época de guerras casi continuas. De esta tierra surgió la figura máxima de la nacionalidad uruguaya: José Gervasio Artigas, el caudillo que lideró la lucha de los orientales y que es venerado como prócer fundamental del país, con su ideario federal y su defensa de los más humildes. La región pasó por sucesivas dominaciones —española, la breve experiencia artiguista, la ocupación portuguesa y luego la anexión al Imperio del Brasil como Provincia Cisplatina—, en una disputa constante entre los grandes poderes vecinos.

El punto de inflexión llegó tras la guerra entre las Provincias Unidas (Argentina) y el Imperio del Brasil por el control de la Banda Oriental. La 'Cruzada Libertadora' de los Treinta y Tres Orientales, liderados por Juan Antonio Lavalleja en 1825, reavivó la lucha por la independencia. El conflicto se resolvió, con mediación británica, en la Convención Preliminar de Paz de 1828, que reconoció la creación de un Estado independiente como zona de amortiguación entre las dos potencias. En 1830 se juró la primera Constitución del Estado Oriental del Uruguay, y Montevideo quedó consagrada como su capital.

La joven república nació, sin embargo, en medio de profundas divisiones internas entre dos bandos que marcarían su historia: los blancos y los colorados. Esas tensiones desembocaron en la Guerra Grande (1839-1851), durante la cual Montevideo soportó el llamado Sitio Grande: un asedio que duró casi nueve años (1843-1851), en el que la ciudad, defendida por los colorados y apoyada por extranjeros, resistió el cerco de las fuerzas del caudillo blanco Manuel Oribe, aliado del argentino Juan Manuel de Rosas. Por su heroica resistencia, Montevideo fue comparada con una 'nueva Troya'.

Uruguay como 'Estado tapón'
Una interpretación clásica sostiene que la independencia del Uruguay en 1828-1830 se concretó, en gran parte, por el interés de Gran Bretaña y de las potencias regionales en crear un Estado independiente que sirviera de zona de amortiguación entre Argentina y Brasil, asegurando la libre navegación del Río de la Plata. Otros historiadores enfatizan también la fuerza del sentimiento autonomista oriental heredado de Artigas.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Convenci%C3%B3n_Preliminar_de_Paz
El Sitio Grande y la 'nueva Troya'
Durante la Guerra Grande, Montevideo resistió un sitio de casi nueve años (1843-1851). La épica de esa resistencia, con participación de legiones extranjeras, llevó a comparar a la ciudad con una 'nueva Troya', expresión recogida por el escritor Alejandro Dumas. El episodio es central en la construcción del relato heroico de la capital.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_Grande_(Uruguay)
Wikipedia (ES) — «Historia de Montevideo»: https://es.wikipeWikipedia (ES) — «José Gervasio Artigas»: https://es.wikipedWikipedia (ES) — «Guerra Grande (Uruguay)»: https://es.wikipWikipedia (ES) — «Convención Preliminar de Paz»: https://es.

El Montevideo batllista: modernización, inmigración y Belle Époque

Tras las décadas convulsas del siglo XIX, Montevideo vivió su gran transformación entre fines de ese siglo y las primeras décadas del XX. La ciudad derribó sus viejas murallas coloniales, se expandió más allá de la Ciudad Vieja y se modernizó a un ritmo vertiginoso, alimentada por una enorme ola de inmigración europea —española e italiana sobre todo— que cambió su rostro, su acento y su cultura, dándole ese aire profundamente rioplatense que comparte con Buenos Aires.

El período está indisolublemente ligado a la figura de José Batlle y Ordóñez, presidente en dos ocasiones a comienzos del siglo XX y arquitecto del llamado 'Uruguay batllista'. Bajo su impulso, el país y su capital se convirtieron en pioneros de un Estado de bienestar avanzado para la época: legislación social, separación de la Iglesia y el Estado, educación pública, jornada laboral de ocho horas y una vocación democrática que le valieron al Uruguay el apodo de 'la Suiza de América'. Montevideo era la vidriera de esa modernidad.

La ciudad se llenó de obras públicas, parques, ramblas, teatros y edificios monumentales de estilo ecléctico, art nouveau y, más tarde, art déco. La rambla costanera, los grandes parques como el Prado y el Parque Rodó, el Palacio Legislativo, el Estadio Centenario (construido en 1930 para el primer Mundial de fútbol, que Uruguay organizó y ganó) y el Palacio Salvo son hijos de esa época de prosperidad y optimismo. Montevideo se consolidó así como una capital culta, europeizada y orgullosa, cuya identidad —la del mate y la rambla, el fútbol y el candombe, el tango y la murga— sigue viva hasta hoy.

Uruguay, 'la Suiza de América'
El conjunto de reformas sociales, laborales y democráticas impulsadas durante el período batllista a comienzos del siglo XX le valió al Uruguay la fama de Estado de bienestar pionero en América Latina y el apodo de 'la Suiza de América'. Montevideo, como capital, fue el principal escenario y símbolo de esa modernización.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Batlle_y_Ord%C3%B3%C3%B1ez
El Mundial de 1930 y el Centenario
El Estadio Centenario se construyó en Montevideo para albergar el primer Campeonato Mundial de Fútbol de la historia (1930) y conmemorar el centenario de la jura de la Constitución de 1830. Uruguay no solo organizó sino que ganó aquel Mundial, hito que la FIFA reconoció declarando al Centenario 'Monumento Histórico del Fútbol Mundial'.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Estadio_Centenario
Wikipedia (ES) — «Historia de Montevideo»: https://es.wikipeWikipedia (ES) — «José Batlle y Ordóñez»: https://es.wikipedWikipedia (ES) — «Estadio Centenario»: https://es.wikipedia.Wikipedia (EN) — «Montevideo»: https://en.wikipedia.org/wiki

Candombe, Carnaval y la cultura montevideana (Patrimonio de la Humanidad)

Si la historia política explica cómo se construyó Montevideo, su cultura explica cómo se siente. Y en el corazón de esa identidad late el candombe, el ritmo afrouruguayo nacido del legado de los africanos esclavizados que llegaron al puerto durante la época colonial. El candombe se toca con tres tambores —chico, repique y piano—, y sus cuerdas de tamboriles recorren las calles de barrios como Sur y Palermo en las 'llamadas', haciendo vibrar la ciudad. En 2009, la Unesco inscribió 'el candombe y su espacio sociocultural' en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Ese candombe es uno de los pilares del Carnaval de Montevideo, considerado el más largo del mundo: se extiende por unos cuarenta días, entre enero y marzo. Su gran fiesta es el Desfile de Llamadas, donde decenas de comparsas de candombe desfilan por las calles del barrio Sur con sus tamboriles, sus bailarinas, sus personajes tradicionales (la mama vieja, el gramillero, el escobero) y un despliegue de color y energía contagiosos. La otra gran cara del Carnaval son las murgas, conjuntos corales y satíricos que, desde los tablados (escenarios barriales), hacen crítica social y política con humor, en un género muy propio del Uruguay.

A esta riqueza se suman otras expresiones que hacen a la identidad montevideana: el tango y la milonga, que comparte con Buenos Aires (Montevideo reclama incluso ser cuna de 'La Cumparsita', el tango más famoso del mundo); la cultura del mate, omnipresente en la rambla y en cada rincón; el fútbol como pasión nacional; y una vida literaria y artística intensa. Toda esa mezcla —española, italiana, africana, criolla— hace de Montevideo una capital de escala humana pero de alma honda, donde la historia se vive en sus plazas, su música suena en sus calles y su gente la habita con una calidez tranquila y orgullosa.

El candombe, Patrimonio de la Humanidad (2009)
La Unesco inscribió en 2009 'el candombe y su espacio sociocultural: una práctica comunitaria' en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor como expresión de la herencia afrouruguaya y como elemento central de la identidad montevideana.
Fuente: https://ich.unesco.org/es/RL/el-candombe-y-su-espacio-sociocultural-una-prctica-comunitaria-00182
Montevideo y 'La Cumparsita'
'La Cumparsita', compuesta por el uruguayo Gerardo Matos Rodríguez hacia 1916-1917 en Montevideo, es considerada el tango más célebre del mundo. Uruguay reivindica su origen montevideano, aunque el tango como género es un patrimonio rioplatense compartido con Buenos Aires.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/La_cumparsita
UNESCO — «El candombe y su espacio sociocultural»: https://iWikipedia (ES) — «Candombe»: https://es.wikipedia.org/wiki/CWikipedia (ES) — «Carnaval de Montevideo»: https://es.wikipeWikipedia (ES) — «La cumparsita»: https://es.wikipedia.org/w

📚 Bibliografía

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