San José figura entre los seis departamentos originales creados el 27 de enero de 1816 durante la etapa artiguista y consagrados en la Constitución de 1830. Su capital, San José de Mayo, fue fundada el 1 de junio de 1783 por Eusebio Vidal, por orden del virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, con unas cuarenta familias venidas de España y de las Islas Canarias, en el marco del poblamiento de la campaña oriental.
La ciudad conserva un notable patrimonio y fue escenario de episodios de las guerras del siglo XIX. Su fundación temprana la ubica entre las poblaciones históricas del sur del país, y su desarrollo estuvo siempre ligado a la producción rural que abastecía a Montevideo.
Ese origen colonial y canario, junto con la temprana organización departamental, hacen de San José uno de los territorios fundacionales del Uruguay, con más de dos siglos de historia urbana a sus espaldas.
Los pobladores de San José se conocen como 'maragatos', gentilicio heredado de los inmigrantes de la comarca leonesa de la Maragatería que participaron en la fundación de la ciudad. Esa identidad se refleja en el escudo, las fiestas y las tradiciones locales, y hermana a San José con la ciudad española de Astorga.
El principal emblema arquitectónico de la capital es el Teatro Bartolomé Macció, inaugurado el 5 de junio de 1912 con una conferencia del poeta Juan Zorrilla de San Martín y un concierto dirigido por Luis Sambucetti. Considerado el edificio más importante de la ciudad, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1984 y sigue siendo una joya cultural del interior uruguayo.
Junto con la basílica, los museos y las fiestas patronales, el Teatro Macció da a San José de Mayo un carácter cultural propio, que combina la herencia colonial y canaria con el pulso moderno de una ciudad del interior de fuerte arraigo tradicional.
Por su cercanía a Montevideo, San José es un fuerte productor agrícola y lechero, integrado a la cuenca lechera del sur, la más importante del país. Junto con Florida, Colonia, Canelones y Soriano, concentra buena parte de la producción de leche del Uruguay, base de la gran industria láctea nacional.
A la lechería se suman la ganadería, la producción de granos y hortalizas y un importante desarrollo industrial, especialmente en la ciudad de Libertad y en el eje de la ruta 1 que conecta la capital del país con el litoral. Allí se instalan plantas lácteas, bodegas y frigoríficos que procesan carne vacuna, ovina y porcina.
Ese corredor industrial y logístico, sumado a la potencia lechera, hace de San José un departamento clave de la región metropolitana y del acceso oeste a Montevideo, con una economía diversificada entre el campo, la industria y los servicios.
San José tiene también costa sobre el Río de la Plata, con balnearios tranquilos como Kiyú, cuyo nombre proviene de un término guaraní que significa 'grillo', propuesto por los fundadores del balneario en la década de 1950. Célebre por sus barrancas y acantilados de San Gregorio, sus playas de arena y su ambiente natural poco masificado, es un destino apreciado por quienes buscan la costa fluvial sin la aglomeración de los grandes balnearios.
Esas barrancas tienen además interés geológico y paleontológico: en ellas se han hallado fósiles que las convierten en un sitio de valor científico, y parte de la zona funciona como playa natural de gestión ambiental.
El paisaje agreste del litoral platense, con sus barrancos, sus playas y sus atardeceres sobre el río, completa una oferta que combina campo productivo y costa de río, distinta del turismo de mar del este del país.
El departamento integra la región metropolitana de Montevideo, y su desarrollo está muy ligado al de la capital: buena parte de su producción abastece a la ciudad, y localidades como Ciudad del Plata, sobre el río Santa Lucía, forman parte del continuo urbano y del cinturón industrial del área metropolitana.
Ciudad del Plata, con su núcleo industrial, y el eje de la ruta 1 concentran población y fábricas y hacen de San José una zona de fuerte crecimiento demográfico. Esa proximidad convierte al departamento en un espacio dinámico, con vida cotidiana muy entrelazada con la de Montevideo.
Así, San José combina el peso de un departamento fundacional, con su capital patrimonial y su cultura maragata, con el pulso moderno de un territorio metropolitano, industrial y lechero, estrechamente conectado a la capital por rutas y por su vida diaria.