Paysandú fue en su origen un extensísimo departamento que abarcaba todo el norte al oriente del río Uruguay, hasta que en 1837 se dividió para dar nacimiento a Salto y Tacuarembó. Su capital, la ciudad de Paysandú, creció como puerto y como centro de saladeros sobre el río Uruguay, y es hoy uno de los principales núcleos urbanos del litoral centro y una de las mayores ciudades del interior del país.
Situada frente a la provincia argentina de Entre Ríos, con la que la une el puente internacional General Artigas, la ciudad tuvo desde temprano una vocación comercial e industrial que la distinguió del resto del interior. El río Uruguay fue su gran vía de comercio, navegación y desarrollo.
Ese emplazamiento estratégico sobre el litoral hizo de Paysandú un cruce de caminos entre el Uruguay y la Argentina, y un polo de industria y servicios de peso en la región del río Uruguay.
Paysandú lleva el título de 'La Heroica' por el sitio que sufrió entre diciembre de 1864 y el 2 de enero de 1865, durante las guerras que precedieron a la Guerra de la Triple Alianza. Defendida por el general Leandro Gómez con apenas 1.400 hombres mal armados, la ciudad resistió más de un mes el asedio de más de 17.000 soldados brasileños y de las fuerzas coloradas de Venancio Flores, apoyadas por la Argentina de Bartolomé Mitre.
Tras la caída de la plaza, el general Leandro Gómez fue fusilado el 2 de enero de 1865. La defensa se convirtió en símbolo del coraje nacional y en una de las páginas más épicas de la historia militar uruguaya, especialmente reivindicada por la tradición del Partido Nacional. Un mausoleo conserva hoy los restos de Gómez y la memoria de los caídos en la defensa.
La ciudad reconstruida guarda con orgullo el recuerdo de aquellos días y de su general mártir, y el episodio quedó grabado como uno de los grandes actos de heroísmo colectivo de la historia del país.
En el norte del departamento, sobre una barranca del río Uruguay, se alza la Meseta de Artigas, sitio donde el prócer instaló su campamento de Purificación entre 1815 y 1818. Desde allí, como Protector de los Pueblos Libres, Artigas gobernó la Liga Federal, firmó el Reglamento de Tierras de 1815 —primer prototipo de reforma agraria de América Latina— y dirigió la resistencia contra la invasión portuguesa.
El paraje, ubicado sobre la ruta 3, conserva un carácter agreste y un fuerte valor simbólico para la memoria artiguista y federal del Río de la Plata. Un monumento del escultor Juan Azzarini recuerda allí al héroe en lo alto de la barranca, dominando el río.
Hoy la Meseta de Artigas es uno de los principales sitios históricos y turísticos de Paysandú, lugar de peregrinación cívica y punto de encuentro con el paisaje del litoral, cargado de significado para la historia nacional.
Paysandú comparte con Salto la riqueza del Acuífero Guaraní. Las Termas de Guaviyú, al norte del departamento junto al arroyo homónimo que desemboca en el río Uruguay, son uno de los principales centros termales del litoral, con piscinas de aguas que rondan los 38 grados, rodeadas de montes, camping y un entorno natural muy apreciado por las familias.
Estas termas, junto con las de Almirón y otros complejos de la región, integran el circuito termal del litoral uruguayo, uno de los grandes productos turísticos del país. El turismo termal, especialmente en invierno, atrae a visitantes uruguayos y argentinos y complementa la economía del departamento.
Esa vocación termal, sumada al patrimonio histórico y al río, hace de Paysandú un destino de descanso y naturaleza en el corazón del litoral, con las aguas calientes del subsuelo como uno de sus principales atractivos.
La ciudad de Paysandú tiene una notable tradición industrial —textil, azucarera, cervecera, de curtiembres y frigoríficos— que la convirtió en uno de los grandes polos manufactureros del interior del país. Esa base fabril le dio históricamente un peso económico y una identidad obrera distintivos entre las ciudades del litoral.
Es célebre, sobre todo, por su cerveza y por la Semana de la Cerveza, uno de los mayores festivales populares del Uruguay. Celebrada durante la Semana de Turismo desde 1966, la fiesta reúne cada año a multitudes en torno a la música, los grandes conciertos y la cerveza, y se ha vuelto una de las citas más masivas y esperadas del calendario festivo nacional.
Esa combinación de historia industrial y fiesta popular, junto con la memoria heroica de 1865 y el patrimonio artiguista, define el carácter sanducero: una ciudad trabajadora, orgullosa de su pasado y capital de una de las grandes fiestas del país.