El territorio de Carolina, en la costa norte al este de San Juan, se conoció primero como Hato de Alonso de Trujillo y luego como Trujillo Bajo. A mediados del siglo XIX, los vecinos gestionaron ante el gobierno la creación de un nuevo pueblo al norte del río, y el 31 de enero de 1857 se fundó oficialmente la población con el nombre de San Fernando de la Carolina, en honor al rey Carlos II de España, pronto abreviado a Carolina.
Hoy es uno de los municipios más poblados de Puerto Rico y parte integral del área metropolitana de San Juan. Se la conoce como la 'Tierra de Gigantes' (o 'Pueblo de los Gigantes'), apodo que remite a Felipe Birriel González, el 'Gigante de Carolina', que medía cerca de dos metros y medio, y, en sentido figurado, a los grandes personajes que dio la ciudad.
Carolina es, sobre todo, la ciudad natal de Roberto Clemente, el más grande beisbolista puertorriqueño de la historia, primer latinoamericano en entrar al Salón de la Fama de las Grandes Ligas y símbolo nacional. Estrella de los Piratas de Pittsburgh, Clemente murió el 31 de diciembre de 1972 en un accidente aéreo cuando llevaba ayuda a las víctimas de un terremoto en Nicaragua, un gesto que lo consagró como héroe humanitario.
La ciudad lo recuerda con la Ciudad Deportiva Roberto Clemente y con estatuas y homenajes, y su figura es motivo de veneración en toda la isla. Carolina reivindica así al deportista como el mayor de sus 'gigantes'.
Carolina es también cuna de Julia de Burgos, una de las grandes voces de la poesía puertorriqueña y latinoamericana del siglo XX, autora de 'Río Grande de Loíza', poema dedicado al río que atraviesa su tierra natal. Su figura, junto a la de Clemente y a la del gigante Birriel, completa la trilogía de personajes que dan sentido al apodo de 'Tierra de Gigantes'.
Esa herencia cultural convive con una intensa vida urbana: Carolina es un centro comercial, educativo e industrial del área metropolitana, con universidades, centros comerciales y un tejido de barrios que la integran plenamente en la gran conurbación de San Juan.
El sector costero de Isla Verde, en Carolina, es la principal zona de resorts y playa del área metropolitana. Su franja de arena frente al Atlántico, pegada al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, concentra la mayor oferta hotelera de la región y funciona en la práctica como una extensión de San Juan, con hoteles de lujo, casinos, restaurantes y vida nocturna.
Por su cercanía al aeropuerto, Isla Verde es la puerta de entrada playera para muchos visitantes de la isla, que se alojan allí nada más aterrizar. Sus aguas y su arena, animadas y accesibles, contrastan con el ambiente histórico del vecino Viejo San Juan.
En Carolina se encuentra el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, el principal de Puerto Rico y uno de los más transitados del Caribe, por el que entra y sale la inmensa mayoría de los viajeros de la isla y buena parte del tráfico aéreo con Estados Unidos, América Latina y Europa. Bautizado en honor al primer gobernador electo, es una infraestructura clave de la economía y del turismo insular.
La combinación de aeropuerto, resorts de Isla Verde, zonas industriales y comerciales y su papel dentro del área metropolitana hacen de Carolina uno de los municipios más dinámicos del país, un nudo de comunicaciones y servicios en el corazón del noreste puertorriqueño.