Viajá con Gus
InicioPerúLaguna ParónHistoria
Historia · origen · formación

Historia de Laguna Parón

La laguna más grande de la Cordillera Blanca

La Laguna Parón es la mayor de todas las lagunas de la Cordillera Blanca, en la región Áncash. Se encuentra a unos 4.200 metros de altura, en la provincia de Huaylas, cerca del pueblo de Caraz, dentro del Parque Nacional Huascarán. Es una laguna de origen glaciar: se formó por el deshielo de los nevados que la rodean y se mantiene alimentada por ellos. Sus aguas, de un turquesa intenso, deben ese color a las finísimas partículas minerales que arrastra el hielo al fundirse.

El marco natural de Parón es excepcional. La laguna está encerrada en un anfiteatro de paredes de granito y picos nevados, entre los que destacan el Artesonraju, la Pirámide de Garcilaso, el Pisco y el Chacraraju. El Artesonraju, una pirámide de hielo de líneas casi perfectas, es el más célebre: la creencia popular sostiene que habría inspirado la montaña del logo de la Paramount Pictures. La compañía nunca lo confirmó oficialmente, pero el parecido alimentó la fama del lugar.

Como el resto del parque, la zona de Parón forma parte de un ecosistema de alta montaña protegido. El Parque Nacional Huascarán fue creado en 1975 e inscrito como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1985, justamente por la riqueza natural de la Cordillera Blanca, la cadena tropical más alta del planeta.

https://andeanrajuexpeditions.com/laguna-paron-todo-sobre-lahttps://patrimoniomundial.cultura.pe/sitiosdelpatrimoniomund

Agua, energía y comunidad: la toma de la laguna

Detrás de la postal turquesa hay una de las disputas por el agua más emblemáticas de los Andes peruanos. Por su tamaño, las aguas de Parón se regulan mediante un túnel de desagüe que controla el nivel de la laguna: sirve para prevenir desbordes -un riesgo real en una cordillera de lagunas glaciares- y, a la vez, para generar energía aguas abajo, en la central hidroeléctrica del Cañón del Pato, sobre el río Santa.

En 1994, en plena ola de privatizaciones, la multinacional estadounidense Duke Energy adquirió la central del Cañón del Pato -y con ella el control operativo de la laguna y de unas 540 hectáreas de su entorno- que hasta entonces estaban en manos de la estatal ElectroPerú. Durante los años siguientes, la comunidad campesina Cruz de Mayo y los agricultores de Caraz denunciaron que las descargas excesivas de agua desde Parón, hechas para maximizar la generación eléctrica, dañaban la infraestructura de riego y ponían en riesgo a las poblaciones del valle.

El conflicto estalló el 29 de julio de 2008, cuando los pobladores de Caraz y la comunidad Cruz de Mayo tomaron físicamente la laguna y sus accesos, y desde entonces vigilan las compuertas y los medidores para que el caudal de salida no supere aproximadamente un metro cúbico por segundo. Entre 2008 y 2014 funcionó una Mesa de Diálogo, y en febrero de 2014 se firmó un acuerdo entre las comunidades y Duke Energy que permitía el uso del agua para generación bajo supervisión de un tercero independiente. Sin embargo, buena parte de la infraestructura siguió de facto bajo control comunal, lo que -según alertó la Autoridad Nacional del Agua en 2026- ha dificultado su mantenimiento adecuado.

Para el visitante, conviene tener presente este trasfondo: Parón no es solo un paisaje espectacular, sino una fuente de vida para toda la región y el escenario de un pulso, aún abierto, entre la gestión del agua, la generación de energía y los derechos de las comunidades altoandinas.

https://es.wikipedia.org/wiki/Laguna_Par%C3%B3nhttps://muqui.org/comunidad-campesina-reconocida-por-protegehttps://www.diagonalperiodico.net/global/toman-la-laguna-par

La memoria del aluvión de 1970

El 31 de mayo de 1970, un terremoto de magnitud 7,9 frente a las costas de Áncash desprendió una enorme masa de hielo y roca de la cara norte del Huascarán, que sepultó la ciudad de Yungay, en el mismo Callejón de Huaylas donde se asienta Caraz, la puerta de entrada a la Laguna Parón. Fue uno de los desastres naturales más letales de la historia de América Latina y transformó para siempre la manera en que la región convive con sus glaciares y lagunas.

Parón, por ser la laguna más grande y una de las más altas de la cordillera, quedó desde entonces bajo especial vigilancia frente al riesgo de un GLOF (por sus siglas en inglés, 'glacial lake outburst flood' o vaciamiento súbito de laguna glaciar): un desembalse repentino que podría generar un aluvión catastrófico aguas abajo, sobre Caraz y otras poblaciones del valle. No es un temor teórico: la Cordillera Blanca ha sufrido varios aluviones de este tipo a lo largo del siglo XX, algunos con pérdidas de vidas humanas.

Para reducir ese riesgo -y a la vez aprovechar el recurso hídrico-, se construyeron obras de regulación que permiten controlar el nivel de la laguna, bajarlo cuando es necesario y usar el agua para consumo y generación eléctrica en el valle. Esa doble función, de prevención de desastres y de aprovechamiento económico, es la que explica por qué el manejo de Parón ha sido, y sigue siendo, un tema sensible para las comunidades de Caraz y del Callejón de Huaylas.

https://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Ancash_de_1970https://es.wikipedia.org/wiki/Yungay_(Per%C3%BA)

Del andinismo pionero al turismo de hoy

Los nevados que rodean la Laguna Parón, en especial el Artesonraju, forman parte de la historia del andinismo mundial. Desde principios del siglo XX, expediciones europeas -sobre todo austríacas y alemanas- llegaron a la Cordillera Blanca atraídas por picos técnicos y de gran belleza como el Alpamayo, el Artesonraju o el Chacraraju, y abrieron muchas de las primeras rutas de ascenso documentadas en la región. Caraz, más tranquilo que Huaraz, se consolidó como base secundaria para estas expediciones.

Con el correr de las décadas, y en especial tras la reconstrucción posterior al terremoto de 1970, el turismo de montaña en el Callejón de Huaylas se diversificó: a la escalada de alta dificultad se sumaron el trekking de varios días y, más recientemente, las excursiones de un solo día a lagunas accesibles en vehículo, como Parón. La particularidad de Parón -paisaje de alta montaña sin necesidad de una caminata larga- la convirtió en una alternativa muy popular frente a exigencias como la Laguna 69 o el trekking de Santa Cruz.

Ese auge, sin embargo, se frenó en seco el 17 de julio de 2023, cuando la Jefatura del Parque Nacional Huascarán cerró el acceso a la laguna a partir de informes de INAIGEM que advertían un peligro muy alto de desborde -ante una posible avalancha- y de caída de bloques de roca. A julio de 2026 la laguna seguía cerrada al turismo, con mesas técnicas trabajando en una reapertura progresiva junto a la comunidad Cruz de Mayo, sin fecha confirmada. Así, la historia reciente de Parón resume las tres grandes fuerzas que moldean hoy la Cordillera Blanca: la belleza que atrae al mundo, el riesgo glaciar que obliga a la prudencia y el pulso comunitario por el control del agua. Cuando reabra, quien llegue hasta este rincón remoto pero accesible seguirá persiguiendo la misma imagen que lo hizo famoso: la pirámide del Artesonraju, gemela de la montaña de la Paramount Pictures, reflejada en el agua turquesa.

https://es.wikipedia.org/wiki/Cordillera_Blancahttps://andeanrajuexpeditions.com/laguna-paron-todo-sobre-la

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Laguna Parón