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Historia de Parque Nacional Bahuaja-Sonene

El nombre y el territorio

El Parque Nacional Bahuaja-Sonene debe su nombre a las lenguas de los pueblos indígenas de la zona, en particular del pueblo ese eja, que habita la región amazónica del sureste peruano. 'Bahuaja' es el nombre indígena del río Tambopata, y 'Sonene' el del río Heath, los dos grandes ejes fluviales del parque. Esta toponimia reconoce la presencia ancestral de los pueblos originarios en el territorio y su profundo vínculo con los ríos y la selva.

El parque se extiende por un vasto territorio de 1.091.416 hectáreas entre las regiones de Madre de Dios y Puno, en la frontera con Bolivia, abarcando desde la selva amazónica de tierras bajas hasta las estribaciones andinas y el piedemonte. Su elemento más singular son las pampas del Heath, sabanas húmedas tropicales que constituyen el único ecosistema de este tipo dentro del Perú, un paisaje abierto y excepcional en medio de la Amazonía.

Esta diversidad de ambientes —selva densa, bosques inundables, ríos, collpas y sabanas— explica la extraordinaria biodiversidad del parque, que protege un número enorme de especies de plantas y animales, varias de ellas endémicas, raras o amenazadas. El territorio es parte del corazón de una de las regiones biológicamente más ricas del planeta, en la confluencia de los Andes tropicales y la llanura amazónica.

Wikipedia (ES) — «Parque nacional Bahuaja-Sonene»: https://eSERNANP (oficial): https://www.gob.pe/sernanp

El pueblo ese eja, habitante ancestral

Mucho antes de que existiera el parque, el territorio que hoy protege Bahuaja-Sonene era y sigue siendo el hogar del pueblo ese eja (también llamado huarayo), cuya lengua pertenece a la familia lingüística tacana y cuyo nombre puede traducirse como 'gente' o 'gente verdadera'. Los ese eja han ocupado históricamente las cuencas de los ríos Tambopata y Madre de Dios, y establecieron contacto con poblaciones andinas ya en tiempos del imperio incaico, posiblemente durante los gobiernos de los incas Sinchi Roca y Yahuar Huaca.

El contacto con los españoles comenzó en 1567, con la expedición de Maldonado hacia la parte alta del río Madre de Dios. Sin embargo, el cambio más profundo llegó a fines del siglo XIX, con la fiebre del caucho: la llegada masiva de migrantes de Loreto, Ucayali, Bolivia y Brasil vinculados al comercio cauchero alteró drásticamente los patrones de asentamiento tradicionales, y varias familias ese eja debieron abandonar sus territorios ancestrales.

Hoy los ese eja viven principalmente en tres comunidades nativas: Infierno, a orillas del río Bahuaja (Tambopata); Palma Real, en el río Madre de Dios; y Sonene. Su cultura conserva elementos como el chamanismo, central en su cosmovisión, y una tradición de cestería que el Ministerio de Cultura peruano declaró Patrimonio Cultural de la Nación por su vínculo con el territorio ancestral. El nombre del parque —Bahuaja-Sonene— es, en sí mismo, un homenaje a esta presencia milenaria.

Ministerio de Cultura del Perú — BDPI, Ese Eja: https://bdpiWikipedia (ES) — «Pueblo ese'ejja»: https://es.wikipediRainforest Expeditions — Comunidad Nativa Ese Eja de Infiern

Creación y ampliación del parque

La protección de este territorio respondió a la necesidad de conservar ecosistemas únicos y una biodiversidad excepcional frente a las amenazas de la deforestación, la colonización y las actividades extractivas. El Parque Nacional Bahuaja-Sonene fue establecido oficialmente el 17 de julio de 1996, y posteriormente ampliado en el año 2000, incorporando nuevas áreas que reforzaron su papel como gran reservorio de naturaleza en el sureste peruano.

La ampliación permitió integrar las pampas del Heath y conectar mejor el parque con otras áreas protegidas vecinas, conformando un extenso corredor de conservación. En el lado peruano, el parque colinda con la Reserva Nacional Tambopata, y en el lado boliviano se enlaza con el Parque Nacional Madidi, uno de los más biodiversos de Bolivia. En conjunto, estas áreas forman uno de los mayores espacios de conservación continua de la Amazonía y los Andes tropicales, fundamental para la supervivencia de especies que necesitan grandes territorios.

La gestión del parque está a cargo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP). Su categoría de parque nacional implica el mayor nivel de protección: la conservación intangible de sus ecosistemas, donde no se permite la extracción de recursos y se regula estrictamente el ingreso, que en buena parte se realiza con fines de investigación científica y de ecoturismo controlado.

SERNANP (oficial) — «Parque Nacional Bahuaja-Sonene»: https:Wikipedia (EN) — «Bahuaja-Sonene National Park»: https://en.

La amenaza de la minería ilegal

Pese a su estatus de máxima protección, Bahuaja-Sonene enfrenta en las últimas décadas una amenaza grave y creciente: la minería aurífera ilegal. Organizaciones dedicadas a la extracción informal e ilegal de oro han ido expandiendo su territorio en Madre de Dios, cercando comunidades indígenas y áreas protegidas como la Reserva Nacional Tambopata, y avanzando hacia los límites del propio parque, particularmente en la cabecera del río Malinowski y la zona de amortiguamiento.

El impacto ambiental es severo: entre 2019 y 2022, la minería ilegal generó la deforestación de miles de hectáreas de bosque en Madre de Dios, con varios cientos de hectáreas afectadas dentro y en los bordes del propio Bahuaja-Sonene. El uso indiscriminado de mercurio para separar el oro contamina ríos y quebradas, destruye hábitats de peces y afecta directamente a especies emblemáticas del parque, como la nutria gigante de río, cuyas rutas de migración se han visto alteradas.

Se estima que decenas de miles de personas participan en la minería artesanal, formal e informal, en la región de Madre de Dios, con miles de equipos dedicados a la extracción de oro. Quienes minan dentro de áreas protegidas enfrentan penas de prisión y reparaciones civiles, pero el control efectivo en una región tan extensa y remota sigue siendo un desafío mayúsculo para las autoridades peruanas, que trabajan junto con organizaciones de conservación para frenar el avance de esta actividad ilegal.

Mongabay Latam — Minería ilegal en la frontera de Perú y BolMongabay Latam — Bahuaja Sonene en peligro: biodiversidad at

Ecoturismo, investigación y conservación

Frente a estas amenazas, el ecoturismo responsable y la investigación científica se han convertido en herramientas clave para la conservación de Bahuaja-Sonene. La zona de la vecina Reserva Nacional Tambopata, mucho más accesible desde Puerto Maldonado, concentra la mayor parte de los lodges y programas turísticos que permiten a los visitantes conocer ecosistemas similares a los del parque, generando ingresos económicos que sostienen la conservación y el empleo local, incluido el de comunidades ese eja que participan directamente en el turismo comunitario.

Al mismo tiempo, Bahuaja-Sonene ha sido y sigue siendo un laboratorio natural de primer orden para científicos de todo el mundo: sus registros de biodiversidad, especialmente de aves y mariposas, se cuentan entre los más altos del planeta para un área protegida, y numerosas expediciones e instituciones de investigación —como la Sociedad Zoológica de Fráncfort— colaboran con el SERNANP en el monitoreo de especies amenazadas y en estrategias de control frente a la minería ilegal.

Bahuaja-Sonene representa, así, uno de los grandes baluartes de la naturaleza amazónica y andina en el Perú: un territorio de valor científico y cultural incalculable, hogar ancestral del pueblo ese eja, hoy sometido a fuertes presiones extractivas, pero también objeto de un esfuerzo sostenido de conservación que combina protección estatal, ciencia y turismo responsable para asegurar su futuro.

Sociedad Zoológica de Fráncfort — Paisaje Bahuaja Sonene - TSERNANP (oficial): https://www.gob.pe/sernanp

📚 Bibliografía

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