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Historia de Ventspils

El castillo de la Orden y el puerto medieval (siglo XIII)

Ventspils nació donde manda la geografía: en la desembocadura del río Venta sobre el mar Báltico, un lugar hecho para el comercio y la navegación. Su nombre lo dice todo, porque 'Ventspils' significa literalmente 'castillo del Venta' (pils es castillo en letón). Y en efecto, todo empezó con un castillo. Hacia 1290, los caballeros de la Orden de Livonia —la rama báltica de la Orden Teutónica— levantaron una fortaleza de piedra junto a la desembocadura del río para controlar el puerto y el comercio de la zona. Ese castillo, con muros que arrancan de finales del siglo XIII, sigue hoy en pie y es el edificio más antiguo de la ciudad, además de uno de los castillos de orden militar mejor conservados de esta parte del Báltico.

Al amparo de la fortaleza creció un asentamiento portuario que pronto miró hacia el mar. En el siglo XIV, Ventspils (entonces conocida por su nombre alemán, Windau) se integró en la Liga Hanseática, la poderosa red de ciudades comerciales del norte de Europa. Sus barcos comerciaban por todo el Báltico, exportando madera, cereal, lino y otros productos de la región, e importando de los grandes puertos hanseáticos. La ciudad se convirtió en un nudo mercantil de Curlandia, con su vida ligada por completo al ritmo del puerto y de las mareas.

Durante siglos, la historia de Ventspils fue la de tantas ciudades del Báltico oriental: dominada por la nobleza alemana del Báltico y por la Orden, con una población trabajadora de letones, alemanes y otros pueblos, y una economía que dependía del río y del mar.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ventspilshttps://www.latvia.travel/en/city/ventspils

El sueño colonial del Ducado de Curlandia (siglo XVII)

El capítulo más asombroso e inesperado de la historia de Ventspils llegó en el siglo XVII, cuando esta pequeña ciudad portuaria se convirtió, por un tiempo, en la base de un imperio colonial en miniatura. Tras la disolución de la Orden de Livonia en 1561-1562, había nacido el Ducado de Curlandia y Semigalia, un pequeño Estado vasallo de Polonia-Lituania. Bajo el duque Jacobo Kettler (Jēkabs, que gobernó entre 1642 y 1682), Curlandia vivió una edad de oro económica sorprendente.

Jacobo era un mercantilista convencido y un apasionado del mar. Convirtió a Ventspils (Windau) en un gran astillero y puerto: allí se construyeron decenas de barcos mercantes y de guerra, y desde allí zarpó la flota de un ducado que apenas figuraba en los mapas. Lo increíble es adónde llegaron esos barcos. Curlandia fundó una colonia en la isla de Tobago, en el Caribe (bautizada Nueva Curlandia), y otra en la isla de San Andrés, en la desembocadura del río Gambia, en África occidental. Durante unos años, Ventspils fue el punto de partida de un comercio que tocaba tres continentes: azúcar y tabaco del Caribe, oro y marfil de África, productos del Báltico.

Fue un sueño breve y frágil. Las colonias eran diminutas y difíciles de defender; los holandeses, los ingleses y las circunstancias europeas acabaron con ellas. La Segunda Guerra del Norte (1655-1660) golpeó duramente al ducado, el propio duque Jacobo llegó a ser hecho prisionero por los suecos, y el sueño colonial se desvaneció. Pero la epopeya quedó grabada en la memoria: aquella vez que, desde un puertito del Báltico, Curlandia tuvo colonias en el Caribe y en África.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ventspilshttps://en.wikipedia.org/wiki/Duchy_of_Courland_and_Semigall

Bajo el Imperio Ruso: ferrocarril e industria (1795-1914)

En 1795, con la Tercera Partición de Polonia, el Ducado de Curlandia fue anexionado por el Imperio Ruso y Ventspils —Windau— pasó a formar parte de la gobernación de Curlandia dentro del imperio de los zares. Durante el siglo XIX, la ciudad siguió siendo un puerto de importancia media, pero su gran salto llegó a finales de siglo, cuando el imperio invirtió en modernizar sus puertos del Báltico oriental.

La clave fue el ferrocarril. La conexión ferroviaria conectó Windau con el interior del imperio y convirtió a la ciudad en una salida al mar para las exportaciones rusas: cereal, madera y otros productos que llegaban por tren y se cargaban en los barcos. El puerto, que tenía la enorme ventaja de mantenerse casi siempre libre de hielo, creció y se modernizó, y con él creció la ciudad, su industria y su población. A comienzos del siglo XX, Windau era un puerto activo y en expansión del Imperio Ruso.

Como tantas ciudades bálticas, tenía una población mezclada de letones, alemanes del Báltico, rusos y una importante comunidad judía. Esa prosperidad portuaria, sin embargo, quedaría brutalmente interrumpida por las guerras que iban a asolar el siglo XX en toda esta parte de Europa.

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Guerras mundiales, independencia y ocupaciones (1914-1945)

El siglo XX fue tan trágico en Ventspils como en el resto de Letonia. La Primera Guerra Mundial trajo el frente oriental a Curlandia: la ciudad fue ocupada por las tropas alemanas y su puerto y su comercio quedaron paralizados. Del colapso de los imperios ruso y alemán surgió, en 1918, la Primera República de Letonia, y Ventspils pasó a formar parte del nuevo Estado independiente. Durante el período de entreguerras, la ciudad recuperó parte de su actividad portuaria y vivió una etapa de normalización dentro de la joven república.

Pero la independencia duró poco. En 1939-1940, el pacto Molotov-Ribbentrop entre la Alemania nazi y la Unión Soviética selló el destino de los países bálticos: en 1940, la URSS ocupó y anexionó Letonia. En 1941, la Alemania nazi invadió y ocupó el país hasta 1944-1945. Como en tantas ciudades letonas, la comunidad judía de Ventspils fue perseguida y asesinada durante la ocupación nazi, en el marco del Holocausto que exterminó a la mayor parte de la población judía del país. Fue uno de los capítulos más oscuros de la historia local.

En 1944-1945 el Ejército Rojo recuperó el control y Letonia quedó de nuevo, y por casi medio siglo, dentro de la Unión Soviética. Curlandia, de hecho, fue escenario de los últimos combates de la guerra en el frente oriental, en la llamada 'bolsa de Curlandia', donde tropas alemanas resistieron hasta la capitulación final de mayo de 1945.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ventspilshttps://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Latvia

El puerto soviético y la ciudad más limpia de Letonia (1945-hoy)

Durante la época soviética, Ventspils vivió una transformación profunda. Su puerto libre de hielo lo convirtió en un enclave estratégico para la Unión Soviética, sobre todo como terminal de exportación de petróleo y productos químicos: por Ventspils salía al mundo buena parte del crudo soviético. La ciudad se llenó de infraestructura portuaria e industrial, creció su población con trabajadores llegados de toda la URSS, y quedó marcada, como tantas ciudades soviéticas, por el gris del hormigón y la contaminación industrial. Al mismo tiempo, por su carácter de puerto estratégico, fue una ciudad relativamente cerrada.

El gran giro llegó con la recuperación de la independencia de Letonia en 1991. Ventspils, que seguía siendo uno de los puertos más ricos e importantes del país gracias al tránsito de petróleo, hizo algo poco común: reinvirtió esa riqueza en transformarse. A lo largo de los años noventa y dos mil, la ciudad se propuso convertirse en la más limpia, ordenada y cuidada de Letonia, con parques impecables, calles floridas, un paseo marítimo modelo y una apuesta clara por el turismo familiar. Un símbolo alegre de ese renacer llegó en 2002, cuando Ventspils acogió el festival internacional de arte urbano Cow Parade: muchas de aquellas esculturas de vacas de colores se quedaron para siempre y hoy son un ícono de la ciudad.

Hoy Ventspils convive en un difícil equilibrio: por un lado, un puerto industrial de los más activos del Báltico oriental, con sus grúas y sus barcos; por otro, una ciudad turística coqueta, con playa de bandera azul, castillo medieval, trencito a vapor y esa pulcritud que sorprende a todo el que llega. De puerto hanseático a base de un sueño colonial, de terminal petrolera soviética a la ciudad más prolija del país: pocas ciudades letonas han cambiado tantas veces de piel como Ventspils.

https://en.wikipedia.org/wiki/Ventspilshttps://www.visitventspils.com/en/

📚 Bibliografía

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