Viajá con Gus
InicioItaliaVeronaHistoria
Historia · origen · formación

Historia de Verona

Roma en el recodo del río: la Arena y la ciudad imperial

Hay pocas ciudades donde puedas sentarte en las mismas gradas de piedra que ocupaban los romanos hace veinte siglos y, encima, escuchar una ópera. Verona es una de ellas, y esa continuidad —dos mil años de vida sin interrupción— es la clave de su historia.

La ciudad nació en un lugar estratégico: un recodo del río Adigio (Adige), el más importante del norte de Italia después del Po, en el punto donde el río sale de los Alpes hacia la llanura. Ese meandro ofrecía defensa natural por tres lados y un vado para cruzar, y por allí pasaban las grandes calzadas que unían Roma con el norte de Europa: la Via Postumia y la Via Claudia Augusta. Verona se convirtió en municipio romano en el año 49 a.C., bajo Julio César, y prosperó rápidamente como nudo de caminos y plaza militar.

De aquella Verona romana quedan huellas por toda la ciudad. La más espectacular es la Arena, el gran anfiteatro construido hacia mediados del siglo I d.C., capaz de albergar a unos 30.000 espectadores que acudían a ver combates de gladiadores y cacerías de fieras. Es uno de los anfiteatros romanos mejor conservados del mundo: aunque los terremotos derribaron casi todo su anillo exterior de piedra rosa (del que solo sobrevive un fragmento, la 'Ala'), el graderío interior sigue prácticamente entero, lo que ha permitido usarlo sin pausa durante siglos. Pero no es el único vestigio: se conservan también el Teatro Romano, apoyado en la ladera de la colina de San Pietro al otro lado del río; los arcos de piedra que fueron puertas de las murallas, como la Porta Borsari y la Porta Leoni; y el trazado del foro, que sigue vivo bajo la actual Piazza delle Erbe, todavía hoy el corazón de la ciudad. Verona no es una ciudad con ruinas romanas: es una ciudad romana que nunca dejó de habitarse.

https://es.wikipedia.org/wiki/Veronahttps://whc.unesco.org/en/list/797/

El esplendor medieval: los Escalígeros y la corte de Dante

Tras la caída del Imperio Romano de Occidente, Verona vivió los siglos turbulentos de las invasiones. Fue capital del rey ostrogodo Teodorico el Grande a comienzos del siglo VI —la leyenda germánica lo recordaría como 'Dietrich von Bern', es decir, 'de Verona'—, y después pasó por manos de los lombardos y de los francos de Carlomagno. Durante la Edad Media se convirtió en una comuna libre, una ciudad-estado gobernada por sus propios ciudadanos, envuelta como toda Italia en las luchas entre güelfos (partidarios del Papa) y gibelinos (partidarios del emperador).

El gran momento de Verona llegó con la familia Della Scala, conocidos como los Escalígeros por la escalera ('scala') de su escudo. Entre 1262 y 1387 gobernaron la ciudad como señores (una 'signoría'), y bajo su mando Verona alcanzó un esplendor político, militar y cultural que la puso entre las cortes más brillantes de Italia. Llegaron a dominar un amplio territorio del norte, que en su apogeo incluía ciudades como Vicenza, Padua, Treviso, Lucca e incluso Parma.

La figura más célebre de la dinastía fue Cangrande I della Scala ('el Gran Perro'), que gobernó entre 1308 y 1329 y convirtió su corte en un refugio de artistas y poetas. Entre ellos, nada menos que Dante Alighieri, que tras ser desterrado de Florencia pasó años exiliado en Verona bajo la protección de Cangrande, a quien dedicó parte de su 'Divina Comedia' (el 'Paraíso'). Todavía hay una estatua de Dante en la Piazza dei Signori, en el corazón del poder escalígero. El legado material de esta época es enorme: el castillo de Castelvecchio y su puente fortificado sobre el Adigio, mandados construir hacia 1354-1356; las torres y los palacios de las plazas centrales; y sobre todo las Arche Scaligere, los espectaculares mausoleos góticos donde los señores se hicieron enterrar bajo estatuas ecuestres, uno de los conjuntos funerarios medievales más impresionantes de Europa. Fue en esta Verona de familias rivales y luchas de poder donde, dos siglos después, un dramaturgo inglés ambientaría la historia de amor más famosa de todos los tiempos.

https://es.wikipedia.org/wiki/Della_Scalahttps://es.wikipedia.org/wiki/Verona

Bajo el león de San Marcos: la Verona veneciana

El poder de los Escalígeros se apagó a finales del siglo XIV, entre luchas internas y la presión de vecinos más fuertes. Tras un breve dominio de los Visconti de Milán, en 1405 Verona se entregó a la República de Venecia, la Serenísima, y quedó incorporada a sus dominios de tierra firme (el 'Stato da Terra'). Comenzaba una nueva y larga etapa que duraría casi cuatro siglos.

Los siglos venecianos fueron, en general, de paz y estabilidad, aunque la ciudad sufrió episodios durísimos como la peste de 1630, la misma que asoló buena parte del norte de Italia y que se llevó a una parte importante de la población. Venecia gobernó Verona a través de sus 'rettori' y la fortificó como plaza clave en la defensa occidental de sus territorios: aún hoy el león alado de San Marcos, símbolo de la Serenísima, corona una columna en la Piazza delle Erbe y aparece tallado en muros y puertas por toda la ciudad, recuerdo de aquellos siglos. Verona floreció como centro comercial y artístico, y adoptó el gusto y las modas de la refinada cultura véneta.

Esta larga estabilidad terminó de golpe con la irrupción de la historia europea. En 1797, durante sus campañas de Italia, el general Napoleón Bonaparte acabó con la milenaria República de Venecia. Verona vivió ese año una violenta revuelta popular contra la ocupación francesa, las llamadas 'Pasque Veronesi' (Pascuas Veronesas), que fue aplastada. Por el Tratado de Campoformio, Napoleón repartió el territorio, y tras la caída definitiva del imperio napoleónico, el Congreso de Viena (1815) entregó Verona y todo el Véneto al Imperio Austríaco. Los austríacos convirtieron la ciudad en una de las cuatro grandes fortalezas del 'Cuadrilátero', su sistema defensivo en Italia, y la llenaron de murallas y baluartes militares. Verona permaneció bajo dominio austríaco hasta 1866, cuando, tras la tercera guerra de independencia italiana, se unió por fin al Reino de Italia junto con el resto del Véneto.

https://es.wikipedia.org/wiki/Veronahttps://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_de_Venecia

Romeo y Julieta: la leyenda que conquistó el mundo

Si Verona es hoy un destino romántico conocido en el planeta entero, no es por sus emperadores romanos ni por los Escalígeros, sino por una obra de teatro escrita por un inglés que nunca puso un pie en Italia. Hacia 1595, William Shakespeare escribió 'Romeo y Julieta', la tragedia de dos jóvenes amantes de familias enemigas —los Montesco y los Capuleto— que ambientó explícitamente en Verona ('En la bella Verona, donde transcurre nuestra historia…').

Conviene ser claro sobre lo que es historia y lo que es literatura. Romeo y Julieta son personajes de ficción: no existieron. Shakespeare no inventó la trama, sino que la tomó de relatos italianos anteriores, sobre todo de una novela del veronés Luigi da Porto de comienzos del siglo XVI, que ya situaba la historia en Verona en época de los Escalígeros y hablaba de las familias rivales; esos relatos, a su vez, bebían de tradiciones aún más antiguas. La ambientación veronesa tenía sentido literario: la Verona medieval de las signorías y las luchas entre bandos era el escenario perfecto para una tragedia de odios familiares.

Con el tiempo, la fama mundial de la obra creó una demanda turística que la ciudad supo aprovechar. Así nacieron los 'lugares' de Romeo y Julieta, que son en realidad construcciones bastante recientes. La 'Casa de Julieta', en la Via Cappello, es un edificio medieval que perteneció a la familia Dal Cappello —un apellido que sonaba parecido a 'Capuleto'—; la ciudad lo compró y, en los años 1930 y 1940, le añadió el famoso balcón, montado con fragmentos de un sarcófago de mármol del siglo XIV que estaban guardados en el museo de Castelvecchio, para ofrecer a los visitantes el escenario que buscaban. Existe también una supuesta 'Tumba de Julieta' en un antiguo convento, y una 'Casa de Romeo'. Nada de esto tiene base histórica, pero eso no le ha quitado poder al mito: cada año llegan multitudes a dejar cartas de amor, tocar la estatua de bronce de Julieta o pegar candados. Lo interesante es que la leyenda se asienta sobre una Verona muy real: la de los palacios medievales, las plazas y las familias que se disputaban el poder, que se puede recorrer a pie y que da al mito su marco verdadero.

https://es.wikipedia.org/wiki/Romeo_y_Julietahttps://es.wikipedia.org/wiki/Casa_de_Julieta

De la guerra a la Unesco: la Verona de hoy

La Verona moderna, ya italiana, siguió el destino del país. Creció como ciudad industrial y sobre todo como gran nudo de comunicaciones: por su posición, en el cruce de la línea ferroviaria que une Milán con Venecia y de la que sube hacia el Brennero y el norte de Europa, se convirtió en uno de los principales puntos de conexión del país, papel que conserva hoy con la alta velocidad.

El siglo XX le dejó cicatrices. Durante la Segunda Guerra Mundial, tras la caída de Mussolini y la ocupación alemana, Verona fue sede de acontecimientos dramáticos: en 1944 se celebró aquí el 'proceso de Verona', en el que el régimen fascista de la República de Saló juzgó y condenó a muerte a varios de sus propios dirigentes que habían votado la destitución de Mussolini, entre ellos su yerno, Galeazzo Ciano. La ciudad sufrió bombardeos aliados, y en los últimos días de la guerra, en 1945, los alemanes en retirada volaron todos los puentes históricos sobre el Adigio, incluidos el romano Ponte Pietra y el medieval Ponte Scaligero de Castelvecchio. Ambos fueron reconstruidos con paciencia en la posguerra, recuperando del lecho del río las piedras y los ladrillos originales: por eso hoy los podemos volver a cruzar.

En el año 2000, la Unesco declaró el centro histórico de Verona Patrimonio Mundial, reconociéndola como un ejemplo excepcional de ciudad que ha conservado a lo largo de más de dos mil años, y de forma continua, testimonios de todas sus épocas: la romana, la medieval de los Escalígeros, la veneciana y la moderna. Hoy Verona vive del turismo, del comercio y del vino —es la capital de una de las zonas vinícolas más prestigiosas de Italia, la del Valpolicella y el Amarone, y sede de Vinitaly, la mayor feria del vino del país—. Y sigue viva su vocación de escenario: cada verano, la Arena romana se convierte en el mayor teatro de ópera al aire libre del mundo, y cada noche, en sus gradas milenarias, miles de personas encienden una velita antes de que empiece la música. Pocas ciudades encarnan tan bien esa idea de que en Italia el pasado no es un museo, sino un lugar donde todavía se vive.

https://es.wikipedia.org/wiki/Veronahttps://whc.unesco.org/en/list/797/

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Verona