Viajá con Gus
InicioIrlandaGalwayHistoria
Historia · origen · formación

Historia de Galway

Del vado del Corrib a la ciudad amurallada

Galway nació donde el río Corrib se apura hacia el Atlántico, en un vado que durante siglos fue paso obligado entre las tierras del norte y del sur de la bahía. Su nombre en irlandés, Gaillimh, se asocia a ese río y a una leyenda sobre Gaillimh, hija de un jefe legendario que se habría ahogado en sus aguas. Antes de que existiera la ciudad, la zona era un territorio gaélico disputado entre clanes como los Ó Flaithbheartaigh (O'Flaherty), señores del oeste salvaje de Connemara.

El salto decisivo llegó en el siglo XIII con la invasión anglonormanda. Hacia 1232, la poderosa familia De Burgh (De Burgo, luego irlandizada como Burke), señores anglonormandos de Connacht, tomó el control de la zona y levantó un castillo junto al vado. Alrededor de esa fortaleza creció un asentamiento que pronto se rodeó de murallas de piedra, con torres y puertas, para protegerse de los clanes gaélicos del entorno, que veían con hostilidad a los recién llegados. Así nació Galway como ciudad amurallada, una isla anglonormanda en medio de un mar gaélico.

Esa tensión marcó su identidad. Galway se convirtió en una ciudad orgullosa de su carácter inglés y comercial, celosamente separada de la Irlanda gaélica que la rodeaba. Un famoso decreto municipal del siglo XV llegó a advertir a los vecinos contra las costumbres de los O'Flaherty, y sobre una de las puertas de la ciudad, según la tradición, se leía la plegaria: 'De la furia de los O'Flaherty, líbranos, Señor'. La ciudad miraba al mar y a Europa, dándole la espalda a las montañas del oeste.

https://en.wikipedia.org/wiki/Galwayhttps://es.wikipedia.org/wiki/Galway

Las Catorce Tribus y el comercio con España

El poder de los De Burgh sobre la ciudad se fue diluyendo, y en 1396 un decreto real de Ricardo II estableció que Galway eligiera cada año a un 'soberano' (una especie de alcalde), abriendo la puerta a que el gobierno pasara a manos de las familias mercaderes. Con el tiempo, catorce clanes comerciales concentraron la riqueza y la administración de la ciudad durante siglos. Son las célebres 'Catorce Tribus de Galway' (The Tribes of Galway): Athy, Blake, Bodkin, Browne, D'Arcy, Deane, Font, French, Joyce, Kirwan, Lynch, Martin, Morris y Skerrett. Casi todas eran de origen anglonormando, y varias emparentaron entre sí formando una oligarquía cerrada.

Estas familias hicieron de Galway un próspero puerto comercial, uno de los principales de Irlanda, volcado al Atlántico. Su gran socio fue la Europa del sur: los barcos de Galway comerciaban intensamente con España y también con Francia y Portugal, exportando pescado, lana y cueros e importando vino, sal, especias y telas. Ese vínculo con España es tan fuerte que dejó huella en el paisaje y la leyenda de la ciudad: el Spanish Arch, construido en 1584 como extensión de las murallas, recuerda los muelles donde descargaban los barcos ibéricos, y hasta hoy se habla de la 'influencia española' de Galway.

Los mercaderes construyeron casas de piedra con detalles tallados —como la Lynch's Castle, la casa-torre urbana de los Lynch que todavía se puede ver en el centro—, financiaron iglesias y dieron a la ciudad un aire cosmopolita. Galway vivió entonces una edad de oro. El apodo de 'ciudad de las tribus' (City of the Tribes) nació en realidad después, en el siglo XVII, como una burla de las fuerzas de Cromwell contra esas familias unidas; los galwegianos, con orgullo, lo adoptaron como emblema y lo llevan hasta hoy.

https://en.wikipedia.org/wiki/Galwayhttps://galwaycitymuseum.ie/exhibition/medieval-galway/https://galwaymedieval.weebly.com/the-lynch-family.html

El alcalde Lynch y el mito del linchamiento

Ninguna historia de Galway se cuenta sin la leyenda del alcalde Lynch, uno de esos relatos que la ciudad repite con gusto aunque los historiadores lo pongan en duda. La versión tradicional dice así: en 1493, James Lynch fitz Stephen, un poderoso mercader que ejercía de alcalde (mayor) de Galway, condenó a muerte a su propio hijo, Walter, por haber asesinado a un joven visitante —según algunas versiones, un marinero español—. Cuando ningún verdugo quiso ejecutar la sentencia y el pueblo pedía clemencia, el propio Lynch, para no traicionar la ley, habría colgado a su hijo con sus propias manos desde una ventana de su casa. Hay incluso un lugar en la ciudad, la llamada Lynch's Window, que la tradición señala como escenario del hecho.

Es una historia poderosa sobre la justicia inflexible por encima del amor de padre. El problema es que casi con seguridad no ocurrió. El historiador James Mitchell, que estudió a fondo el asunto, sostiene que se trata de un mito: los numerosos registros de la época no mencionan nada semejante, y la primera versión escrita del relato no aparece hasta 1807, en una novela. En otras palabras: la leyenda es más de tres siglos posterior a los hechos que dice narrar. Es una de esas historias que, como dicen en Galway, no conviene arruinar con la verdad.

Y conviene aclarar un malentendido muy extendido: la palabra inglesa 'lynching' (linchamiento) NO viene de este Lynch de Galway. Es un mito etimológico. El término de origen estadounidense deriva casi con certeza de la 'ley de Lynch' asociada a personajes muy posteriores en Virginia, en el siglo XVIII (como Charles Lynch), sin relación alguna con el alcalde medieval irlandés. La coincidencia de apellidos alimentó la confusión, pero son historias completamente distintas. La leyenda del alcalde Lynch es un tesoro del folclore de Galway; su supuesta conexión con la palabra 'linchamiento' es solo eso, una casualidad convertida en cuento.

https://en.wikipedia.org/wiki/James_Lynch_fitz_Stephenhttps://galwaymedieval.weebly.com/james-lynch-fitz-stephen.h

Cromwell, el asedio de 1652 y la decadencia

La edad de oro de Galway terminó de golpe en el siglo XVII. Durante las guerras que asolaron Irlanda tras la rebelión de 1641, la ciudad se puso del lado de la causa católica e irlandesa frente al parlamento inglés. La represalia fue brutal. En 1651-1652, tras la campaña de Oliver Cromwell en Irlanda, las fuerzas parlamentarias pusieron sitio a Galway. La ciudad amurallada resistió durante meses, pero el hambre y la peste hicieron su trabajo, y en 1652 se rindió. Con la victoria de Cromwell, muchas de las familias de las Tribus fueron despojadas de sus propiedades y desterradas, y el poder de la vieja oligarquía mercantil se derrumbó.

A la caída siguió un largo declive. Galway perdió su comercio, su población y su influencia. Un segundo asedio, en 1691, durante la guerra guillermita, confirmó la ruina de la ciudad, que quedó reducida a una sombra de su antiguo esplendor. Durante el siglo XVIII y buena parte del XIX, Galway fue una ciudad empobrecida y periférica, lejos de los circuitos de poder de una Irlanda gobernada desde Dublín y Londres.

El golpe más devastador llegó con la Gran Hambruna (An Gorta Mór) de 1845-1852. El oeste de Irlanda, y el condado de Galway en particular, estuvo entre las zonas más castigadas por el fracaso de la cosecha de papa, del que dependía la población pobre. El hambre, las enfermedades y la emigración masiva vaciaron el campo y la ciudad: cientos de miles de personas murieron o se marcharon en barco hacia América. La región de Connemara y las islas cargaron durante generaciones con las cicatrices de aquella catástrofe, que también aceleró el retroceso de la lengua irlandesa. Galway tocó fondo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Galwayhttps://es.wikipedia.org/wiki/Galway

El resurgir: universidad, cultura y la ciudad más irlandesa

El renacimiento de Galway fue lento pero profundo. En 1845 se fundó el Queen's College (hoy Universidad de Galway), que con el tiempo convertiría a la ciudad en un gran centro universitario, joven y dinámico. A lo largo del siglo XX, y sobre todo tras la independencia de Irlanda en 1922, Galway fue recuperando población, energía y orgullo. Su cercanía con la Gaeltacht —las zonas donde el irlandés sigue siendo la lengua de todos los días, como Connemara y las islas Aran— la convirtió en un bastión de la lengua y la cultura gaélicas: aquí se fundó en 1928 An Taibhdhearc, el teatro nacional en lengua irlandesa, y hoy funcionan medios y una industria audiovisual en irlandés.

En las últimas décadas, Galway se reinventó como la capital cultural y bohemia de Irlanda. Su tamaño humano, su universidad, su tradición musical y su ambiente artístico la hicieron irresistible. La ciudad se llenó de festivales que hoy son parte de su identidad: el Galway International Arts Festival en julio, uno de los más importantes del país; las Galway Races, la gran fiesta de las carreras de caballos en Ballybrit a fines de julio; el festival internacional de la ostra en septiembre; y muchos más de cine, literatura y música. En sus pubs, la música tradicional irlandesa suena cada noche, no como espectáculo para turistas sino como algo vivo y cotidiano.

El reconocimiento culminó en 2020, cuando Galway fue Capital Europea de la Cultura, un título que celebró su papel como puerta del oeste gaélico y crisol creativo. Hoy Galway combina su herencia medieval —el Spanish Arch, la iglesia de San Nicolás, las calles de las Tribus— con la vitalidad de una ciudad universitaria, multicultural y festiva. Es, para muchos, la ciudad más 'irlandesa' de Irlanda: el lugar donde se oye el gaélico en la calle, donde el Atlántico marca el ritmo y donde, como reza el famoso tema de Steve Earle, 'Galway Girl', basta una noche de música para quedar atrapado. La ciudad que Cromwell quiso humillar es hoy uno de los corazones culturales de Europa.

https://en.wikipedia.org/wiki/Galwayhttps://thisisgalway.ie/the-essential-guide-to-galway-city-ehttps://www.giaf.ie/

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Galway