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Historia de Volcán de Pacaya

Un volcán del Cinturón de Fuego del Pacífico

Hay pocos volcanes en el mundo donde uno pueda asar malvaviscos en el calor de una grieta de lava una tarde de domingo y, sin embargo, ese mismo volcán haya cerrado el aeropuerto internacional de una capital entera. El Pacaya es las dos cosas a la vez: el volcán 'amigable' que reciben con los brazos abiertos los turistas que llegan de Antigua, y un gigante activo capaz de cubrir de ceniza la Ciudad de Guatemala, a cuarenta kilómetros de distancia, como hizo en 2010. Entender esa doble cara —accesible y peligroso al mismo tiempo— es entender por qué el Pacaya se convirtió en el volcán más visitado del país.

El Volcán de Pacaya es un estratovolcán activo del sur de Guatemala, en el departamento de Escuintla, que se alza en el borde donde el altiplano central desciende hacia la bocacosta del Pacífico. Alcanza unos 2.552 metros de altura y forma parte de la cadena volcánica de Centroamérica, integrada a su vez en el gran Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones de mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.

Esta actividad nace de la dinámica de las placas tectónicas: frente a la costa pacífica de Guatemala, la placa de Cocos se hunde (subduce) bajo la placa del Caribe, un proceso que genera el magma que alimenta la larga hilera de volcanes que recorre el país de oeste a este. El Pacaya es uno de los eslabones más activos de esa cadena, junto al Volcán de Fuego y al Santiaguito.

A lo largo de su historia geológica, el Pacaya no fue siempre el cono que vemos hoy. Los especialistas describen el colapso de un edificio volcánico anterior, que dejó una herradura o caldera, dentro de la cual fue creciendo el cono activo actual, conocido como el cono MacKenney. Esa estructura explica buena parte de su comportamiento eruptivo moderno.

La altura, la forma y los nombres de los distintos picos y cráteres del Pacaya pueden variar según las fuentes y, sobre todo, según el momento, ya que la actividad eruptiva modifica constantemente su morfología.

El colapso del edificio antiguo y el cono MacKenney
Los estudios vulcanológicos describen que el Pacaya actual creció dentro de la cicatriz dejada por el colapso de un edificio volcánico anterior, en forma de herradura. El cono activo moderno se conoce como cono MacKenney. Los detalles cronológicos de estos colapsos se reconstruyen a partir de la geología y conviene tomarlos como interpretaciones científicas en revisión.
Fuente: https://volcano.si.edu/volcano.cfm?vn=342110
Global Volcanism Program (Smithsonian) — «Pacaya»: https://vWikipedia (EN) — «Pacaya»: https://en.wikipedia.org/wiki/PacWikipedia (ES) — «Volcán de Pacaya»: https://es.wikipedia.or

Los volcanes y los pueblos mayas del altiplano

Mucho antes de que el Pacaya se convirtiera en una atracción turística, la región estaba habitada y transitada por los pueblos mayas del altiplano central y de la bocacosta de Guatemala. Para esos pueblos, los volcanes no eran simples montañas: eran elementos cargados de significado sagrado, morada de fuerzas y deidades, presencias vivas en el paisaje que ordenaban la vida y la cosmovisión.

En la tradición maya, las montañas y los cerros —y muy especialmente los volcanes, con su fuego interior— se asociaban a lo sagrado, a los ancestros y a las fuerzas de la tierra. Aún hoy, en muchas comunidades del altiplano se mantienen prácticas espirituales mayas en cerros y lugares de altura, una continuidad de esa relación milenaria con la geografía.

La zona del Pacaya, por su ubicación entre el altiplano y la costa, fue además un corredor de paso y de intercambio entre regiones de distinta altitud y producción, lo que la integró desde tiempos prehispánicos a las redes de las sociedades mayas del sur de Guatemala.

Las interpretaciones sobre el papel concreto del Pacaya en la religiosidad prehispánica son difíciles de precisar, ya que combinan registros arqueológicos, tradición oral y prácticas vivas; conviene tomarlas como un marco general más que como datos exactos sobre este volcán en particular.

Los volcanes como espacios sagrados mayas
Es ampliamente aceptado que en la cosmovisión maya las montañas y volcanes tenían carácter sagrado y que muchas prácticas espirituales se realizaban en lugares de altura. El alcance específico de estas prácticas en el Pacaya en época prehispánica es difícil de documentar y se reconstruye a partir de marcos generales de la cultura maya del altiplano.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Volc%C3%A1n_de_Pacaya
Wikipedia (ES) — «Volcán de Pacaya»: https://es.wikipedia.orWikipedia (ES) — «Pueblo maya»: https://es.wikipedia.org/wik

El largo sueño y el despertar de 1965

Durante buena parte de su historia reciente, el Pacaya alternó períodos de actividad con largas etapas de calma. Tras un episodio eruptivo en el siglo XVIII, el volcán entró en un prolongado período de reposo que se extendió aproximadamente por un siglo, durante el cual no presentó erupciones significativas. Para las generaciones que vivieron ese tiempo, el Pacaya era simplemente una montaña más del paisaje de Escuintla.

Ese largo sueño terminó en 1965, cuando el volcán reinició su actividad eruptiva. Desde entonces, el Pacaya se mantiene en actividad intermitente prácticamente continua, con erupciones de tipo estromboliano —explosiones rítmicas que lanzan fragmentos incandescentes—, emisiones de ceniza y coladas de lava que han ido construyendo y modificando su cono activo y cubriendo sus laderas de roca volcánica.

Esta reactivación de 1965 marca el inicio del Pacaya tal como lo conocen los visitantes de hoy: un volcán vivo, accesible y en actividad casi permanente, cuyos campos de lava recientes son justamente el principal atractivo de su ascenso. La creación del Parque Nacional Volcán de Pacaya, en 1963, había llegado pocos años antes de ese despertar.

Las fechas exactas de los distintos episodios eruptivos históricos del Pacaya pueden variar según las fuentes; los registros más fiables corresponden a las observaciones científicas modernas a partir de la segunda mitad del siglo XX.

La reactivación de 1965 como inicio del ciclo actual
Las fuentes vulcanológicas coinciden en señalar 1965 como el año en que el Pacaya reinició su actividad eruptiva tras un largo período de reposo, dando comienzo al ciclo de actividad casi continua que se mantiene hasta hoy. Las fechas de erupciones anteriores, más antiguas, son menos precisas.
Fuente: https://volcano.si.edu/volcano.cfm?vn=342110
Global Volcanism Program (Smithsonian) — «Pacaya»: https://vWikipedia (EN) — «Pacaya»: https://en.wikipedia.org/wiki/PacWikipedia (ES) — «Volcán de Pacaya»: https://es.wikipedia.or

El Parque Nacional y la erupción de 2010

En 1963, las autoridades guatemaltecas crearon el Parque Nacional Volcán de Pacaya, una de las áreas protegidas del país, con el fin de resguardar el complejo volcánico, su entorno natural y la actividad que lo rodea. Hoy el parque es administrado en coordinación con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) y las comunidades locales, y el ingreso para el ascenso se realiza con guías y bajo normas de seguridad.

La convivencia con un volcán activo, sin embargo, tiene momentos dramáticos. En mayo de 2010, el Pacaya protagonizó una de sus erupciones más fuertes en tiempos recientes, que lanzó una gran columna de ceniza y material volcánico. La ceniza alcanzó la Ciudad de Guatemala, a varias decenas de kilómetros, obligó al cierre temporal del Aeropuerto Internacional La Aurora y causó daños y víctimas en las poblaciones cercanas al volcán. El episodio coincidió, además, con el paso de una tormenta tropical, lo que agravó la situación.

Esa erupción recordó que el Pacaya, pese a su fama de volcán 'amigable' y accesible, sigue siendo un volcán activo y potencialmente peligroso, cuya actividad debe monitorearse de forma permanente. De ese monitoreo se ocupa el INSIVUMEH, el instituto guatemalteco encargado de la vigilancia sísmica y volcánica, que emite reportes y recomendaciones que pueden derivar en el cierre del acceso ante señales de mayor peligro.

Los detalles sobre el número de víctimas y daños de la erupción de 2010 varían según las fuentes; conviene tomarlos como aproximaciones y consultar reportes oficiales para datos precisos.

La erupción de mayo de 2010 y su impacto en la capital
Las fuentes coinciden en que la erupción del Pacaya de mayo de 2010 fue una de las más fuertes en tiempos recientes, con caída de ceniza sobre la Ciudad de Guatemala y cierre temporal del aeropuerto, además de daños en poblaciones cercanas. Las cifras exactas de víctimas y afectados varían entre fuentes.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Volc%C3%A1n_de_Pacaya
Wikipedia (ES) — «Volcán de Pacaya»: https://es.wikipedia.orGlobal Volcanism Program (Smithsonian) — «Pacaya»: https://vINSIVUMEH — Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología,

El Pacaya como gran destino turístico de Guatemala

En las últimas décadas, el Pacaya pasó de ser un volcán más de Escuintla a convertirse en uno de los destinos turísticos más visitados de Guatemala. La combinación de tres factores explica su éxito: es un volcán activo, con campos de lava reciente que se pueden caminar; es muy accesible, a poco más de una hora de Antigua y de la Ciudad de Guatemala; y su ascenso es relativamente corto y apto para casi todo el mundo, a diferencia de los grandes treks de varios días.

Esa accesibilidad lo transformó en la 'puerta de entrada' al turismo volcánico del país: para muchos viajeros, el Pacaya es el primer volcán que suben, antes de animarse a desafíos mayores como el Acatenango. La cercanía a Antigua, capital turística del país, multiplicó la oferta de excursiones organizadas, con transporte, guías y entradas incluidos.

El turismo se volvió, además, una fuente de ingresos fundamental para las comunidades de la falda del volcán, en el municipio de San Vicente Pacaya. Los servicios de guía local, el alquiler de caballos, los comedores y las tiendas de los pueblos viven en buena medida del flujo de visitantes, lo que vincula directamente la conservación del parque con el bienestar de su gente.

Hoy el Pacaya forma parte del circuito clásico de cualquier viaje a Guatemala, junto a Antigua, el lago de Atitlán y Tikal: la oportunidad de pisar un volcán vivo, asar malvaviscos en sus fumarolas y, con suerte, ver el resplandor del magma al atardecer, en una de las experiencias más accesibles y memorables del país.

La accesibilidad como clave de su popularidad
Se acepta de forma general que la enorme popularidad turística del Pacaya se debe a su condición de volcán activo combinada con su gran accesibilidad desde Antigua y la capital y la relativa facilidad de su ascenso, frente a treks más exigentes. Las cifras concretas de visitantes varían según la fuente y el año.
Fuente: https://visitguatemala.com/
INGUAT — Instituto Guatemalteco de Turismo: https://visitguaWikipedia (ES) — «Parque nacional Volcán de Pacaya»: https:/Wikipedia (EN) — «Pacaya»: https://en.wikipedia.org/wiki/Pac

📚 Bibliografía

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