Suchitepéquez se extiende por la bocacosta y la llanura del Pacífico, en el suroccidente del país. Su nombre náhuatl, 'Xochitepec', significa 'cerro de las flores'. La zona, de clima cálido y húmedo y suelos volcánicos muy fértiles, recibe algunas de las mayores precipitaciones del país y fue un corredor de intercambio entre el altiplano y el mar desde tiempos prehispánicos.
Antes de la conquista, el territorio dependía del reino k'iche'. En 1524, durante la campaña de Pedro de Alvarado, se libró una batalla en Zapotitlán, en la que los indígenas capturaron un caballo español —hecho que, según la tradición, dio origen a un apodo local y a la fama de la región como 'tierra del venado'.
En 1836, Suchitepéquez figuraba como un distrito que en 1838 pasó a integrar el efímero Estado de Los Altos, el 'sexto estado' de la federación centroamericana con capital en Quetzaltenango. Tras la disolución de aquel proyecto, la región volvió a Guatemala.
En 1877, durante la Reforma Liberal, se separaron los territorios de Retalhuleu y Suchitepéquez, quedando este último con sus límites actuales y su cabecera en Mazatenango. Esa reorganización acompañó la transformación agraria que convirtió a la bocacosta en una de las grandes zonas de plantación del país.
Con la Reforma Liberal y el auge cafetalero del siglo XIX, la bocacosta de Suchitepéquez se cubrió de grandes fincas de café y, más tarde, de hule (caucho), cacao y caña de azúcar. Esas plantaciones atrajeron mano de obra del altiplano y convirtieron al departamento en una de las regiones agrícolas más productivas del país.
Suchitepéquez fue además punto de paso obligado en las rutas que conectaban el occidente con la costa y los puertos del Pacífico, y su producción se benefició de la llegada del ferrocarril de la costa sur. Hoy sigue siendo un centro agroindustrial clave del suroccidente, con una economía profundamente ligada al campo, al café de altura y al comercio.
Su cabecera, Mazatenango, es célebre por su carnaval, uno de los más animados y antiguos de Guatemala: se celebra desde 1885 a lo largo de ocho días, con desfiles, juegos florales, comparsas, bailes tradicionales y actividades deportivas que atraen a visitantes de toda la región y del país.
Mazatenango —cuyo nombre significa 'lugar de venados'— es el gran centro económico y cultural de la bocacosta suroccidental, un cruce de caminos entre la montaña y el mar. El carnaval, con su reina, sus carrozas y su ambiente festivo, se ha convertido en la seña de identidad más reconocida del departamento.
Suchitepéquez conserva sitios arqueológicos de la costa sur y una fuerte tradición mestiza y de bocacosta, con presencia de población maya k'iche' y kaqchikel en las zonas más altas. Sus ferias, sus balnearios de río y sus fincas cafetaleras marcan la identidad de un departamento volcado a la agricultura y al comercio.
Hacia el litoral, playas como Tulate ofrecen un acceso tranquilo al Pacífico, mientras que en el interior la vida gira en torno a los ingenios, los beneficios de café y los mercados. Entre la herencia prehispánica, el pasado del Estado de Los Altos y la pujanza agroexportadora, Suchitepéquez es una pieza clave del suroccidente guatemalteco.