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Historia · Guatemala

Historia de Petén

El corazón de las tierras bajas mayas

Petén, el departamento más extenso de Guatemala —casi un tercio del territorio nacional—, es una inmensa llanura de selva tropical que fue el corazón de la civilización maya de las tierras bajas. En el Preclásico Tardío floreció aquí El Mirador, con la colosal pirámide La Danta, cuyo volumen figura entre los mayores del mundo antiguo, conectada por calzadas elevadas a otras ciudades como Nakbé.

En el Clásico (250-900 d.C.), Tikal se convirtió en una de las mayores potencias de Mesoamérica. Otras urbes —Uaxactún, Yaxhá, Ceibal, Aguateca, Piedras Negras— completaban una densísima red de ciudades-estado que compartían escritura, calendario, astronomía y una arquitectura monumental de pirámides y palacios.

Tikal y sus dinastías

Tikal, ya importante hacia el 350 a.C., alcanzó su apogeo en el Clásico, con templos que superan los sesenta metros de altura. Tras un largo período de sometimiento a su gran rival Calakmul, el gobernante Jasaw Chan K'awiil I —conocido como Ah Cacao— derrotó en el año 695 al rey Yich'aak K'ahk' de Calakmul y devolvió a Tikal su hegemonía.

Bajo su reinado y el de su hijo Yik'in Chan K'awiil se levantaron los grandes templos que hoy asoman sobre el dosel de la selva. Los restos de Jasaw Chan K'awiil reposan bajo el Templo I, el 'Gran Jaguar'. La última estela fechada de Tikal corresponde al año 869, ya en pleno 'colapso maya', cuando las grandes ciudades del sur fueron abandonadas por causas aún debatidas: sequías, guerras, agotamiento de los suelos y tensiones sociales.

Tayasal, el último reino maya

Cuando llegaron los españoles, el Petén seguía habitado por los itzá, cuya capital, Nojpetén (o Tayasal), se levantaba en una isla del lago Petén Itzá, donde hoy está Flores. Fue el último reino maya independiente de Mesoamérica: resistió más de siglo y medio después de la caída del resto de Guatemala.

Recién el 13 de marzo de 1697, tras años de preparativos —incluida la apertura de un camino desde Yucatán y el traslado de una galera hasta el lago—, las fuerzas del gobernador Martín de Ursúa y Arizmendi asaltaron y tomaron Nojpetén, que según las crónicas tenía veintiún templos. Con su caída se extinguió la última resistencia maya organizada y se cerró, formalmente, la conquista de la actual Guatemala.

La Reserva de la Biosfera Maya

Durante siglos, el Petén permaneció despoblado y aislado. En el siglo XX fue colonizado por oleadas de migrantes de otras regiones del país, atraídos por la tierra, lo que aceleró una fuerte deforestación y el avance de la ganadería y los cultivos sobre la selva.

Para frenarla se creó en 1990 la Reserva de la Biosfera Maya, la mayor área protegida de Guatemala —más de dos millones de hectáreas—, que resguarda a la vez la selva tropical y un patrimonio arqueológico único. Dentro de ella conviven parques nacionales, biotopos, concesiones forestales comunitarias y sitios como Tikal, El Mirador y El Zotz, en un difícil equilibrio entre conservación, tala ilegal, incendios y saqueo.

Flores, Tikal y el turismo

La cabecera departamental, Flores, ocupa la pequeña isla de la antigua Nojpetén, unida a tierra firme por una calzada, con sus casas de colores asomadas al lago Petén Itzá. Es la base desde la que se visita Tikal, el gran parque nacional que fue declarado Patrimonio Mundial de la Unesco en 1979 —a la vez por su valor cultural y natural—, con sus templos emergiendo entre la selva poblada de monos aulladores, tucanes y jaguares.

Otros destinos como Yaxhá, a orillas de sus lagunas; Uaxactún, con su observatorio astronómico; o la remota El Mirador, a la que solo se llega tras días de caminata por la selva, completan una oferta arqueológica sin igual. El Petén es, a la vez, el origen de la grandeza maya y uno de los grandes pulmones verdes de Centroamérica.

📍 Destinos de Petén

FloresTikalYaxhaUaxactunEl MiradorCeibalAguateca

📚 Bibliografía

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