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Historia de Gondar

El fin de la corte itinerante y la fundación de Gondar

Durante siglos, los emperadores de Etiopía no tuvieron capital fija. La corte era un gigantesco campamento móvil que se trasladaba de un lugar a otro, agotando los recursos de cada región antes de levantar el campo y seguir adelante. Esa monarquía itinerante daba flexibilidad militar, pero impedía el desarrollo de una gran ciudad estable. Todo cambió en el siglo XVII con el emperador Fasilides (Fasil), que hacia 1636 decidió fijar su residencia en una colina del noroeste, entre ríos y a buena altura, cerca de rutas comerciales que conectaban el interior con el Sudán y el mar Rojo. Nació así Gondar.

La elección fue un éxito. Gondar creció deprisa hasta convertirse en la primera capital permanente de Etiopía en mucho tiempo y en una de las mayores ciudades del país, con decenas de miles de habitantes en su apogeo. Fasilides ordenó construir el primero de los castillos que harían famosa a la ciudad y una serie de iglesias y puentes. Su decisión de asentar la corte fue también un gesto político y religioso: llegaba tras un período turbulento marcado por el fracaso del intento de imponer el catolicismo, y Gondar se afirmó como bastión de la Iglesia Ortodoxa Tewahedo.

https://whc.unesco.org/en/list/19/https://es.wikipedia.org/wiki/Gondarhttps://en.wikipedia.org/wiki/Fasilides

El episodio jesuita y el rechazo a Roma

Para entender Gondar hay que mirar unas décadas atrás, al choque religioso que la precedió. A finales del siglo XVI y comienzos del XVII, misioneros jesuitas portugueses lograron una influencia notable en la corte etíope, en parte como agradecimiento por la ayuda militar que Portugal había prestado a Etiopía frente a la invasión del imán musulmán Ahmad Gragn en el siglo XVI. El emperador Susenyos llegó a convertirse al catolicismo y, hacia 1622, lo proclamó religión oficial, intentando someter la antiquísima Iglesia Ortodoxa etíope a Roma.

La medida provocó revueltas y guerras civiles sangrientas: el pueblo y buena parte de la nobleza rechazaban el abandono de su fe milenaria. Ante el derramamiento de sangre, Susenyos restableció la ortodoxia y abdicó en favor de su hijo Fasilides en 1632. Fasilides expulsó a los jesuitas, cerró el país a la influencia católica europea y reafirmó con fuerza la Iglesia Tewahedo. La fundación de Gondar, pocos años después, fue en parte la expresión de esa nueva era ortodoxa y soberana. Paradójicamente, la breve presencia portuguesa y jesuita dejó una huella arquitectónica: los castillos de Gondar combinan la tradición etíope con técnicas y formas traídas por aquellos europeos, un mestizaje visible en sus muros.

https://es.wikipedia.org/wiki/Susenyos_Ihttps://en.wikipedia.org/wiki/Fasilideshttps://en.wikipedia.org/wiki/Gondar

El esplendor gondarino: castillos, arte y poder

Los dos siglos siguientes fueron la edad de oro de Gondar. Los sucesores de Fasilides ampliaron el recinto real —el Fasil Ghebbi— con nuevos castillos, palacios, salas de banquetes, baños y bibliotecas. Emperadores como Yohannes I y, sobre todo, Iyasu I (Iyasu el Grande, que reinó a finales del siglo XVII) llevaron la ciudad a su máximo esplendor, con una corte refinada, embajadas, comercio próspero y una intensa vida religiosa: se dice que Gondar llegó a tener decenas de iglesias. En este período floreció el llamado 'estilo gondarino' de pintura, con sus vívidos murales e íconos, del que Debre Berhan Selassie —con su célebre techo de ángeles alados— es el ejemplo más famoso.

Gondar fue también una ciudad diversa. Junto a la mayoría cristiana ortodoxa, tuvo una notable población musulmana dedicada al comercio (en el barrio de Addis Alem) y fue el corazón de los Beta Israel, los judíos etíopes, que vivían en aldeas de los alrededores como Wolleka, dedicados a la agricultura y la alfarería. Emperatrices poderosas marcaron la época, como Mentewab, que en el siglo XVIII ejerció una influencia política enorme y mandó construir su propio complejo palaciego en la colina de Kuskuam. Gondar era, en su apogeo, una de las grandes capitales de África: un centro de poder, fe, arte y comercio.

https://whc.unesco.org/en/list/19/https://en.wikipedia.org/wiki/Iyasu_Ihttps://es.wikipedia.org/wiki/Gondar

Decadencia, guerras y Patrimonio de la Humanidad

El declive de Gondar comenzó a mediados del siglo XVIII y se agravó en el XIX con la llamada Zemene Mesafint, la 'era de los príncipes' (aproximadamente 1769-1855): un largo período de fragmentación en el que el poder imperial se volvió nominal y los señores regionales guerrearon entre sí por el control. Gondar perdió su papel de capital efectiva, fue saqueada varias veces y entró en decadencia. El golpe simbólico llegó a mediados del siglo XIX, cuando el emperador Tewodros II, en su intento de reunificar Etiopía, se enfrentó a la ciudad y sus iglesias sufrieron daños y saqueos. Más tarde, en 1888, los mahdistas sudaneses invadieron y quemaron Gondar, destruyendo numerosas iglesias; la tradición cuenta que Debre Berhan Selassie se salvó gracias a un enjambre de abejas que ahuyentó a los atacantes.

En el siglo XX, la ciudad conoció nuevas violencias. Durante la ocupación italiana (1936-1941), Gondar fue un centro administrativo fascista y escenario de la última resistencia italiana en el África Oriental. Los combates y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, incluidos ataques aéreos británicos, dañaron parte del recinto real. La mayoría de los Beta Israel de la región emigró a Israel en las grandes operaciones de rescate de las décadas de 1980 y 1990, cerrando un capítulo milenario.

Hoy, Gondar ha renacido como una de las ciudades más visitadas de Etiopía y la puerta natural de las montañas Simien. En 1979, la Unesco inscribió el Fasil Ghebbi y los monumentos de la región de Gondar en la lista del Patrimonio de la Humanidad, reconociendo el valor único de esta 'Camelot africana' y de un estilo arquitectónico que no tiene equivalente en el continente. A lo largo de las últimas décadas, distintos programas de restauración —algunos con apoyo internacional— han consolidado los castillos, recuperado techos y muros y frenado el deterioro, aunque la humedad, el paso del tiempo y las cicatrices de los saqueos y bombardeos siguen presentes en muchas estructuras. La región vivió además, a comienzos de la década de 2020, la tensión del conflicto del norte de Etiopía, que afectó a la vida de la ciudad y al turismo. Restaurados en parte y cargados de memoria, los castillos siguen en pie sobre su colina, y cada 19 de enero el Baño de Fasilides vuelve a llenarse de agua y de multitudes vestidas de blanco para el Timkat, recordando que Gondar, más allá de sus piedras imperiales, sigue siendo ante todo una ciudad de fe viva.

https://es.wikipedia.org/wiki/Gondarhttps://es.wikipedia.org/wiki/Zemene_Mesafinthttps://whc.unesco.org/en/list/19/

📚 Bibliografía

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