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Historia de Hurghada

El Mar Rojo antes del turismo

Mucho antes de que Hurghada fuera un nombre en los folletos de vacaciones, la costa occidental del Mar Rojo era una de las regiones más inhóspitas y a la vez más transitadas de Egipto. Inhóspita, porque se trata de una franja desértica sin apenas agua dulce, encajada entre las áridas Montañas del Mar Rojo y el mar. Transitada, porque ese mar fue durante milenios una ruta comercial de primer orden que conectaba Egipto con Arabia, el cuerno de África, la India y el mundo del incienso y las especias.

Ya los antiguos egipcios se aventuraban por estas aguas. Desde puertos de la costa organizaban expediciones marítimas hacia el legendario País de Punt, de donde traían oro, marfil, ébano, mirra e incienso; la reina-faraón Hatshepsut dejó constancia de una de ellas en los relieves de su templo de Deir el-Bahari, en Tebas. En las montañas cercanas se explotaban minas de oro y canteras de piedras preciosas y de granito. Griegos y romanos siguieron usando estos puertos para el comercio con Oriente.

El propio nombre del Mar Rojo ha intrigado siempre: se cree que puede aludir al color rojizo que a veces toman sus aguas por floraciones de ciertas algas, o a las montañas de tonos rojizos que lo bordean, o a un antiguo sistema de nombrar los puntos cardinales por colores. Bajo su superficie, sin que nadie lo valorara entonces, crecía uno de los sistemas de arrecifes de coral más ricos del planeta: el tesoro que, siglos después, cambiaría por completo el destino de esta costa.

Wikipedia (EN) — «Red Sea»: https://en.wikipedia.org/wiki/ReWikipedia (EN) — «Land of Punt»: https://en.wikipedia.org/wiWikipedia (ES) — «Mar Rojo»: https://es.wikipedia.org/wiki/M

De aldea petrolera a ciudad balnearia

La Hurghada moderna nació con el petróleo, no con el turismo. A comienzos del siglo XX, cuando se descubrieron y empezaron a explotarse yacimientos de petróleo en la costa del Mar Rojo, surgió en este punto un pequeño asentamiento ligado a esa actividad y a la pesca. Durante décadas, Hurghada —Al-Ghardaqa en árabe— fue poco más que un modesto pueblo de trabajadores petroleros y pescadores, aislado en medio del desierto, sin mayor relevancia.

El gran giro llegó en el último tercio del siglo XX. A partir de los años ochenta, y sobre todo en los noventa, el gobierno egipcio apostó de forma decidida por convertir la costa del Mar Rojo en un gran destino de turismo internacional, aprovechando su clima soleado casi todo el año, sus playas y, sobre todo, sus extraordinarios arrecifes de coral. Se construyeron hoteles, un aeropuerto internacional y toda la infraestructura necesaria, y empezaron a llegar los primeros vuelos chárter cargados de turistas europeos ávidos de sol, playa y buceo barato.

El crecimiento fue explosivo y, en muchos sentidos, caótico. En apenas dos o tres décadas, Hurghada pasó de aldea a ciudad de varios cientos de miles de habitantes, con una franja hotelera que se extiende hoy por decenas de kilómetros de costa. Esa expansión acelerada trajo prosperidad y empleo, pero también problemas de urbanismo desordenado y presión sobre un entorno natural frágil, especialmente sobre los arrecifes que son, paradójicamente, la razón de ser de todo el fenómeno.

Wikipedia (EN) — «Hurghada»: https://en.wikipedia.org/wiki/HWikipedia (ES) — «Hurgada»: https://es.wikipedia.org/wiki/Hu

El Gouna y el turismo planificado del Mar Rojo

El auge de Hurghada no fue un fenómeno aislado, sino parte de una transformación mayor de toda la costa del Mar Rojo, en la que junto al crecimiento espontáneo de la ciudad surgieron también proyectos planificados de arriba abajo. El ejemplo más notable es El Gouna, una localidad turística construida enteramente desde cero a partir de los años noventa por un promotor privado, sobre un terreno costero al norte de Hurghada. Aprovechando lagunas naturales y canales excavados, se levantó una especie de ciudad-resort de baja altura y estilo mediterráneo-nubio, que pronto se ganó el apodo de 'Venecia del Mar Rojo'.

El Gouna representa un modelo distinto al de la Hurghada masiva: un enclave cuidado, con hoteles boutique, marinas, campos de golf, hospital, escuela internacional y una vida cultural y deportiva propia, orientado a un turismo de mayor poder adquisitivo y a residentes extranjeros. A su alrededor, otros enclaves planificados como Sahl Hasheesh, Makadi Bay o Soma Bay completaron la oferta de resorts de lujo de la zona.

Este modelo de desarrollo integral, con la costa dividida en 'burbujas' turísticas relativamente autónomas, se convirtió en característico del Mar Rojo egipcio. Ofrece al visitante seguridad, comodidad y servicios de primer nivel, aunque a costa de una experiencia a menudo desconectada de la vida y la cultura egipcias reales, que quedan reservadas para quien se anima a salir de los recintos hacia barrios como El Dahar o hacia las excursiones al interior del país.

Wikipedia (EN) — «El Gouna»: https://en.wikipedia.org/wiki/EWikipedia (EN) — «Hurghada» (tourism): https://en.wikipedia.

Arrecifes, conservación y desafíos del presente

El destino de Hurghada está atado, para bien y para mal, al de sus arrecifes de coral. Son la razón por la que millones de turistas eligen esta costa, y a la vez uno de sus recursos más frágiles. El desarrollo turístico acelerado ejerció una presión enorme sobre el ecosistema marino: construcción sobre la costa, vertidos, exceso de barcos, buceadores y snorkelistas que tocan o pisan el coral, y captura o alimentación de fauna. A ello se suma la amenaza global del cambio climático, que provoca el blanqueamiento de los corales por el aumento de la temperatura del agua, aunque los del Mar Rojo se cuentan entre los más resistentes del planeta al calor, lo que los convierte en objeto de estudio científico y en una posible reserva de futuro para el coral mundial.

Conscientes de que sin arrecifes no hay turismo, las autoridades egipcias y los operadores más responsables han ido introduciendo medidas de protección: zonas marinas protegidas, tasas de conservación, normas de amarre para no dañar el fondo, y campañas para que los visitantes no toquen el coral ni molesten a la fauna. La sostenibilidad se ha vuelto, poco a poco, una cuestión de supervivencia económica además de ambiental.

Hoy Hurghada es una ciudad plenamente consolidada como uno de los grandes motores del turismo egipcio, con altibajos ligados a la coyuntura política y de seguridad del país y de la región, pero con una capacidad de recuperación notable. Combina la cara del gran destino de sol y playa accesible para el bolsillo europeo con la de una ciudad egipcia real, habitada y trabajadora, asomada a un mar cuyo verdadero tesoro sigue estando, como siempre, bajo la superficie.

Wikipedia (EN) — «Red Sea» (coral reefs): https://en.wikipedWikipedia (EN) — «Coral reef»: https://en.wikipedia.org/wikiWikipedia (EN) — «Hurghada»: https://en.wikipedia.org/wiki/H

📚 Bibliografía

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