Viajá con Gus
InicioColombiaNevado del RuizHistoria
Historia · origen · formación

Historia de Nevado del Ruiz

Un volcán cubierto de hielo en la cordillera Central

El Nevado del Ruiz, conocido por los pueblos indígenas como Cumanday ('montaña blanca'), es un estratovolcán activo de la cordillera Central de los Andes, en el límite entre los departamentos de Caldas y Tolima. Con unos 5.300 metros de altitud, es el volcán más alto del Parque Nacional Natural Los Nevados y uno de los más septentrionales y activos de Colombia. Su cumbre estuvo cubierta por un casquete glaciar que, como el de otros nevados tropicales, ha retrocedido de forma notable en las últimas décadas por el cambio climático.

Geológicamente, el Ruiz es un volcán de larga historia eruptiva, con erupciones registradas a lo largo de los siglos. Su peligrosidad particular proviene de la combinación de actividad volcánica y hielo: cuando una erupción derrite parte de los glaciares de la cumbre, el agua se mezcla con ceniza y materiales sueltos y se forman lahares (flujos de lodo y escombros) que descienden a gran velocidad por los cauces de los ríos, arrasando todo a su paso. Esos lahares son la amenaza más temida del volcán.

El Ruiz forma parte de un conjunto volcánico que incluye otros nevados de la zona y se asienta sobre el sistema de fallas de la cordillera. Su entorno de alta montaña —páramos, superpáramos y glaciares— es de enorme valor ecológico y abastece de agua a buena parte de la región, además de ser un escenario natural sobrecogedor.

Wikipedia (ES) — «Nevado del Ruiz»: https://es.wikipedia.orgServicio Geológico Colombiano — «Volcán Nevado del Ruiz»: htWikipedia (ES) — «Parque Nacional Natural Los Nevados»: http

Cumanday: nombre indígena y erupciones antes de 1985

Mucho antes de que se llamara Nevado del Ruiz, los pueblos indígenas de la región —entre ellos comunidades de filiación quimbaya y pijao en las vertientes de la cordillera Central— conocían la montaña como Cumanday, que suele traducirse como 'montaña blanca' o 'cumbre blanca'. La presencia del volcán y sus nieves formaba parte del paisaje sagrado y cotidiano de estos pueblos, que habitaban los valles fértiles del entorno mucho antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI.

El Ruiz no es un volcán dormido: tiene un largo registro de erupciones históricas. Las crónicas y los estudios geológicos documentan episodios eruptivos importantes en 1595 y en 1845, este último acompañado también de lahares que descendieron por el valle del río Lagunilla y causaron muertes y destrucción en la zona donde más tarde se levantaría Armero. Es decir, la catástrofe de 1985 no fue un hecho aislado, sino la repetición de un patrón que el volcán ya había mostrado siglos antes.

Esa memoria geológica —erupciones moderadas pero con lahares devastadores por el deshielo— es justamente lo que los vulcanólogos advertían en 1985 y lo que hoy sustenta la vigilancia permanente. El nombre Cumanday sigue usándose con orgullo en la región como recordatorio del vínculo ancestral con la montaña.

El precedente de 1845
Los estudios geológicos señalan que la erupción de 1845 ya había generado lahares por el río Lagunilla con consecuencias mortales en la zona de la futura Armero, lo que convierte a 1985 en la repetición de un patrón conocido. Las cifras exactas de víctimas de 1845 varían según las fuentes históricas.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Nevado_del_Ruiz
Wikipedia (ES) — «Nevado del Ruiz»: https://es.wikipedia.orgServicio Geológico Colombiano — «Volcán Nevado del Ruiz»: htWikipedia (ES) — «Armero»: https://es.wikipedia.org/wiki/Arm

La tragedia de Armero (1985)

El 13 de noviembre de 1985, el Nevado del Ruiz protagonizó una de las mayores catástrofes naturales de la historia de Colombia y una de las peores erupciones volcánicas del siglo XX por número de víctimas. Esa noche, una erupción relativamente moderada derritió parte del casquete glaciar de la cumbre y desató enormes lahares que bajaron por los cauces de los ríos, en especial por el río Lagunilla, en dirección al Tolima.

Los flujos de lodo, que avanzaron durante horas, alcanzaron de madrugada la ciudad de Armero, en el valle, y la sepultaron casi por completo. Murieron alrededor de 23.000 personas, en su mayoría habitantes de Armero, en una tragedia que conmocionó al mundo. La imagen de Omayra Sánchez, una niña atrapada en el lodo durante días, se convirtió en uno de los símbolos más dolorosos del desastre.

La tragedia fue especialmente amarga porque, en buena medida, era evitable: en los meses previos había señales de reactivación del volcán y advertencias de los científicos, pero la falta de coordinación, de información clara y de medidas de evacuación impidió poner a salvo a la población. Armero se convirtió así en un caso de estudio mundial sobre gestión del riesgo volcánico y dejó una lección dolorosa: la importancia del monitoreo, la comunicación y la preparación ante los desastres naturales.

Una catástrofe que se pudo haber evitado
Las fuentes coinciden en que la erupción de 1985 fue moderada en términos volcánicos, pero los lahares que derritió causaron unos 23.000 muertos en Armero. Diversos análisis señalan que la falta de coordinación, comunicación y evacuación oportuna agravó decisivamente la tragedia, que se considera en gran parte prevenible.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Tragedia_de_Armero
Wikipedia (ES) — «Tragedia de Armero»: https://es.wikipedia.Wikipedia (ES) — «Nevado del Ruiz»: https://es.wikipedia.orgServicio Geológico Colombiano: https://www.sgc.gov.co/

La reactivación del siglo XXI y la alerta amarilla

Tras décadas de relativa calma posteriores a 1985, el Nevado del Ruiz volvió a dar señales de actividad en el siglo XXI. Desde 2012 el Servicio Geológico Colombiano elevó la alerta a nivel amarillo (cambios en el comportamiento del volcán) y, en distintos episodios —con picos notables en 2012, 2017 y, de forma muy marcada, en 2023—, se registraron aumentos de sismicidad, emisiones de ceniza y gases, e incluso recomendaciones de evacuación preventiva para comunidades cercanas.

En marzo y abril de 2023, el volcán protagonizó uno de los periodos de mayor incertidumbre de los últimos años: la sismicidad se disparó y las autoridades llegaron a evaluar el paso a alerta naranja, lo que mantuvo en vilo a la región y reforzó los planes de gestión del riesgo en los municipios del entorno. Finalmente la actividad se estabilizó, pero el episodio dejó claro que el Ruiz sigue siendo un volcán plenamente activo y vigilado de cerca.

Esta condición de alerta amarilla casi permanente es la razón por la que el acceso turístico al área del volcán está restringido y solo se permite el ingreso a sectores acotados (como Las Tumbas), siempre con guía autorizado y vehículo, y por la que la visita puede suspenderse de un día para otro. Para el viajero, significa que planificar la visita al Ruiz exige consultar el estado de alerta actualizado del SGC y aceptar que la última palabra la tiene el volcán.

Un volcán bajo vigilancia constante
Desde 2012 el SGC mantiene al Nevado del Ruiz en niveles de alerta que reflejan actividad, con episodios críticos como el de 2023. La interpretación del riesgo y las decisiones de evacuación se basan en el monitoreo instrumental, aunque la predicción exacta de una erupción sigue siendo imposible.
Fuente: https://www.sgc.gov.co/volcanes
Servicio Geológico Colombiano — «Volcán Nevado del Ruiz»: htWikipedia (ES) — «Nevado del Ruiz»: https://es.wikipedia.orgParques Nacionales Naturales de Colombia — «PNN Los Nevados»

Monitoreo, el Parque Los Nevados y la visita hoy

La tragedia de Armero marcó un antes y un después en la vigilancia volcánica de Colombia. A raíz del desastre se reforzó el monitoreo permanente del Nevado del Ruiz y de los demás volcanes del país, hoy a cargo del Servicio Geológico Colombiano (SGC), que mantiene observatorios vulcanológicos y un sistema de niveles de alerta (verde, amarillo, naranja, rojo) que informan a las autoridades y a la población sobre el estado del volcán.

El Ruiz está protegido dentro del Parque Nacional Natural Los Nevados, creado en 1973, una de las áreas protegidas emblemáticas de Colombia, que resguarda páramos, glaciares, lagunas y una rica biodiversidad andina, además de ser una fuente de agua vital para la región del Eje Cafetero. Parques Nacionales Naturales de Colombia gestiona el acceso, las normas de ingreso y la conservación del área.

Para el visitante, esto significa que la posibilidad de recorrer el sector del volcán depende directamente del estado de alerta volcánica y de las decisiones de las autoridades: en periodos de mayor actividad, el acceso al área del Ruiz se cierra por seguridad. Cuando está habilitado, la visita se realiza con guías autorizados, reservas y pago de ingreso. El Nevado del Ruiz es así, a la vez, un destino de naturaleza extraordinaria y un recordatorio permanente de la fuerza de la tierra y de la importancia de respetar las advertencias de la ciencia.

Servicio Geológico Colombiano — «Volcán Nevado del Ruiz»: htParques Nacionales Naturales de Colombia — «PNN Los Nevados»Wikipedia (ES) — «Parque Nacional Natural Los Nevados»: http

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Nevado del Ruiz