El nombre lo dice todo: Algonquin no se llama así por un lago ni por un río, sino por un pueblo. Mucho antes de convertirse en el primer parque provincial de Ontario, este vasto territorio de bosques y lagos en el sur del Escudo Canadiense fue hogar de pueblos de las Primeras Naciones, en especial los algonquinos (Algonquin / Anishinaabe), que recorrieron estas aguas durante milenios y le legaron su nombre. Estos pueblos recorrían la región siguiendo los ciclos de la caza, la pesca y la recolección, desplazándose por la densa red de lagos y ríos en canoas de corteza de abedul, un medio de transporte perfectamente adaptado a un paisaje surcado de aguas.
La misma red de cursos de agua que hoy hace de Algonquin un paraíso del canotaje recreativo era, para sus habitantes originarios, un sistema de rutas que conectaba las cabeceras de varios grandes ríos de Ontario y Quebec. Los porteos (portages) que aún se usan entre lago y lago siguen, en muchos casos, caminos abiertos por generaciones de pueblos indígenas.
Esta herencia dejó su impronta en la toponimia y en la propia idea del parque como tierra de canoas y bosques. La cultura del canotaje que más tarde harían suya los visitantes hunde sus raíces en el modo de vida de los pueblos que habitaban estas aguas mucho antes de la llegada de los europeos.
Durante el siglo XIX, mucho antes de que se pensara en proteger la zona, la región del actual Algonquin fue intensamente explotada por la industria maderera. Los altos pinos blancos y rojos de estos bosques eran muy codiciados, y los leñadores se internaron en el territorio abriendo campamentos y aprovechando los ríos para transportar los troncos: cada primavera, con el deshielo, enormes 'drives' de madera bajaban flotando por los cursos de agua hacia los aserraderos y los grandes ríos.
La vida en los campamentos madereros (logging camps) era dura y singular, con cuadrillas que pasaban los inviernos talando y los deshielos arriando los troncos. Esta actividad dejó una marca profunda en la historia y la cultura de la región, que el parque conserva hoy en su Algonquin Logging Museum, un museo al aire libre que recrea, mediante un sendero, las técnicas y herramientas de aquellos tiempos.
Curiosamente, la explotación maderera y la creación del parque no fueron incompatibles: cuando en 1893 se estableció el Algonquin Provincial Park, la tala continuó (y continúa de forma regulada en buena parte del parque), bajo la idea de combinar la conservación con un aprovechamiento controlado de los recursos forestales.
En 1893, el gobierno de Ontario creó el Algonquin Provincial Park, el primer parque provincial de la provincia y uno de los primeros de Canadá. Las motivaciones fueron variadas: proteger las cabeceras de importantes ríos, preservar la fauna y los bosques, y crear un espacio de recreo y conservación. A lo largo del siglo XX, el parque fue ganando popularidad, sobre todo cuando el ferrocarril y luego la Autopista 60 facilitaron el acceso, y el canotaje recreativo se transformó en una pasión nacional.
Algonquin ocupa un lugar especial en el imaginario cultural canadiense, y buena parte de esa aura se la debe a un pintor. Tom Thomson, cuya obra inspiró y precedió al célebre Grupo de los Siete, encontró en estos lagos y bosques el motivo central de su arte: telas como 'The Jack Pine' o 'The West Wind', hoy íconos nacionales, nacieron de sus veranos remando y pintando en el parque. Su historia, además, tiene un final novelesco: en julio de 1917 Thomson salió a remar en el lago Canoe y desapareció; su cuerpo apareció días después, y aunque la causa oficial fue el ahogamiento, más de un siglo de rumores sobre un posible crimen o suicidio han convertido su muerte en uno de los grandes misterios de la cultura canadiense. Generaciones de campamentos de verano, exploradores y artistas han hecho de estos lagos y bosques un símbolo de la naturaleza del país.
Hoy Algonquin combina la protección de su extraordinaria biodiversidad —alces, lobos del este, castores, somorgujos— con el turismo de naturaleza y la explotación forestal regulada en sectores específicos. Más de un siglo después de su creación, sigue siendo el parque emblemático de Ontario y un destino donde el visitante busca el corazón mismo del paisaje canadiense.
Uno de los capítulos más fascinantes de la historia reciente de Algonquin gira en torno al lobo. Durante décadas se consideró que el parque albergaba al lobo gris común, hasta que las investigaciones genéticas reconocieron a su población como una especie o subespecie distinta y amenazada: el lobo del este o lobo de Algonquin (Algonquin wolf, Canis lupus lycaon / Canis lycaon), más pequeño que el lobo gris y emparentado con el coyote y el lobo rojo. Algonquin se convirtió así en un centro mundial de estudio de este cánido.
A partir de la década de 1960, el parque organizó los célebres 'aullidos públicos' (Public Wolf Howls): salidas nocturnas de verano en las que los guardaparques, tras localizar una manada, guiaban a centenares de visitantes para que, en silencio, emitieran aullidos y escucharan la respuesta de los lobos en la oscuridad del bosque. Estos eventos, de enorme valor educativo, convirtieron a Algonquin en pionero mundial de la divulgación sobre lobos y atrajeron a decenas de miles de personas a lo largo de más de medio siglo. En agosto de 2022, sin embargo, Ontario Parks decidió poner fin al programa, aduciendo motivos de ética en la observación de fauna, huella de carbono y logística; hoy la divulgación sobre lobos se hace por otras vías, aunque el parque sigue siendo un santuario del lobo del este.
La preocupación por la conservación del lobo del este llevó, ya en el siglo XXI, a prohibir su caza y captura en el parque y en municipios circundantes, para proteger una población clave de una especie en peligro. Hoy la gestión de Algonquin equilibra la protección de esta y otras especies emblemáticas —alces, castores, somorgujos— con un turismo de naturaleza cuidadosamente regulado y la explotación forestal controlada en sectores específicos, en un modelo que sigue evolucionando más de un siglo después de la creación del parque.