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Historia de Ouro Preto

El oro de los bandeirantes y el nacimiento de Vila Rica (fines del siglo XVII)

La historia de Ouro Preto empieza con el brillo de un metal en el barro de las montañas. A fines del siglo XVII, expediciones de bandeirantes —exploradores y cazadores de esclavos que partían de la región de São Paulo hacia el interior— encontraron oro en los ríos y laderas de la Serra do Espinhaço, en el actual estado de Minas Gerais. Según la tradición, las primeras pepitas que se hallaron estaban recubiertas por una película oscura de óxido de hierro, lo que les daba un aspecto de 'oro negro': de ahí viene el nombre 'Ouro Preto'.

La noticia desató la primera gran fiebre del oro de la historia de América. Desde todas las regiones de la colonia, y desde la propia Portugal, miles de personas se lanzaron a las montañas en busca de fortuna. En torno a los yacimientos surgieron campamentos desordenados que pronto se transformaron en poblados. Uno de ellos, fundado a comienzos del siglo XVIII, recibió en 1711 el título de villa con el nombre de Vila Rica de Ouro Preto: la 'villa rica', un nombre que lo decía todo sobre las expectativas y la riqueza que allí se concentraba.

El crecimiento fue vertiginoso. En su apogeo, hacia mediados del siglo XVIII, Vila Rica llegó a ser una de las ciudades más pobladas de toda América, con una población que algunas fuentes estiman en torno a las decenas de miles de habitantes, superando incluso a ciudades como Nueva York o Río de Janeiro de la misma época. Era el corazón del 'ciclo del oro', el período en que la extracción aurífera de Minas Gerais movió la economía del Imperio portugués y volcó hacia esta región montañosa el eje de la colonia.

El 'oro negro' que dio nombre a la ciudad
La explicación más aceptada para el nombre Ouro Preto ('oro negro') es que las primeras pepitas halladas en la región estaban cubiertas por una capa oscura de óxido de hierro o paladio, que les daba un tono negruzco. El descubrimiento de oro por los bandeirantes a fines del siglo XVII desencadenó la primera gran fiebre del oro de América.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Ouro_Preto
Una de las mayores ciudades de América
Diversas fuentes señalan que, en el apogeo del ciclo del oro a mediados del siglo XVIII, Vila Rica llegó a ser una de las ciudades más pobladas del continente americano, superando a varias capitales de la época. Las cifras exactas de población varían según la fuente y la metodología, por lo que conviene tomarlas como estimaciones.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Ouro_Preto
Wikipedia (ES) — «Ouro Preto»: https://es.wikipedia.org/wikiWikipedia (EN) — «Ouro Preto»: https://en.wikipedia.org/wikiPrefeitura de Ouro Preto — «História»: https://www.ouropreto

El ciclo del oro, el 'quinto real' y la capital de Minas Gerais

El oro de Vila Rica no era libre: pertenecía, en gran parte, a la Corona portuguesa. Para asegurarse su tajada, Portugal impuso el 'quinto', un impuesto equivalente a la quinta parte (el 20%) de todo el oro extraído, que debía entregarse al Estado. El oro solo podía circular legalmente una vez fundido en barras y sellado por las autoridades, con ese quinto ya descontado. Para administrar ese sistema fiscal se levantaron instituciones como las casas de fundición y de contaduría —de las que la Casa dos Contos de Ouro Preto es el testimonio más bello—, y se desplegó una pesada maquinaria de control y recaudación.

La riqueza transformó el paisaje y la sociedad. Sobre las laderas empinadas de la villa se construyó un conjunto urbano único: callecitas de piedra que suben y bajan, casaronas, fuentes (chafarizes), puentes y, sobre todo, iglesias suntuosas, financiadas por las cofradías y por la devoción —y la ostentación— de una sociedad enriquecida. Toda esa actividad se sostenía sobre el trabajo de miles de personas africanas esclavizadas, que extraían el oro en condiciones brutales en las minas y los ríos. La memoria de ese costo humano sobrevive en lugares como la Mina do Chico Rei o la iglesia de Santa Efigênia, ligada a la cofradía de personas negras.

La importancia de Vila Rica fue tal que, en 1720, al crearse la Capitanía de Minas Gerais separada de São Paulo, la villa se convirtió en su capital. Durante todo el siglo XVIII fue el centro político, económico y cultural de la región más rica de la colonia. Pero el oro no era infinito: hacia fines del siglo, los yacimientos empezaron a agotarse, la producción cayó y la presión fiscal de la Corona —que exigía el quinto incluso cuando ya no había oro suficiente— se volvió cada vez más asfixiante, sembrando el descontento que pronto estallaría.

El 'quinto' y la maquinaria fiscal del oro
Las fuentes coinciden en que la Corona portuguesa imponía el 'quinto', un impuesto del 20% sobre todo el oro extraído, recaudado a través de casas de fundición y contaduría. La creciente presión fiscal, en especial el sistema de la 'derrama' (cobro forzoso de impuestos atrasados), fue una de las causas directas del descontento que llevó a la Inconfidência Mineira.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Inconfidencia_Minera
Vila Rica, capital de la capitanía
Al crearse la Capitanía de Minas Gerais, separada de la de São Paulo en 1720, Vila Rica fue designada su capital, condición que mantuvo durante todo el ciclo del oro hasta el traslado de la capital a Belo Horizonte en 1897.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Ouro_Preto
Wikipedia (ES) — «Inconfidencia Minera»: https://es.wikipediWikipedia (EN) — «Ouro Preto»: https://en.wikipedia.org/wikiPrefeitura de Ouro Preto — «História»: https://www.ouropreto

La Inconfidência Mineira y el martirio de Tiradentes (1789)

A fines del siglo XVIII, mientras el oro escaseaba y los impuestos seguían pesando, en Vila Rica se gestó el primer gran movimiento por la independencia de Brasil: la Inconfidência Mineira de 1789. Un grupo de intelectuales, poetas, sacerdotes, militares y hombres ricos de la región —muchos de ellos formados en Europa y nutridos de las ideas de la Ilustración y del ejemplo de la independencia de los Estados Unidos— empezó a conspirar para liberar a Minas Gerais del dominio portugués y proclamar una república.

Entre los conjurados (los 'inconfidentes') había nombres notables, como los poetas Tomás Antônio Gonzaga y Cláudio Manoel da Costa. Pero el detonante inmediato del movimiento fue el anuncio de la 'derrama': el cobro forzoso y violento de todos los impuestos del oro atrasados, que amenazaba con arruinar a buena parte de la población. La figura que la historia retuvo como símbolo del movimiento fue Joaquim José da Silva Xavier, un alférez (oficial de bajo rango) que ejercía también de sacacaiñas: por ese oficio lo apodaban 'Tiradentes' (literalmente, 'saca-dientes').

La conjura fue delatada antes de estallar y la Corona reaccionó con dureza. Los inconfidentes fueron arrestados y juzgados en un largo proceso (los 'Autos da Devassa'). La mayoría recibió penas de destierro, pero alguien tenía que pagar como ejemplo: Tiradentes, que asumió la responsabilidad del movimiento, fue condenado a muerte. El 21 de abril de 1792 fue ahorcado en Río de Janeiro; su cuerpo fue descuartizado y partes de él, incluida la cabeza, fueron exhibidas en Vila Rica como escarmiento, en la plaza que hoy lleva su nombre. Con el tiempo, aquel mártir se convertiría en héroe nacional: el 21 de abril es feriado en Brasil en su memoria, y Tiradentes es el patrono cívico del país.

La derrama como detonante
Los historiadores coinciden en que el anuncio de la 'derrama' —el cobro forzoso de los impuestos atrasados del oro— fue el detonante inmediato de la Inconfidência Mineira de 1789, en un contexto de agotamiento de las minas y de difusión de las ideas ilustradas y del ejemplo de la independencia estadounidense.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Inconfidencia_Minera
Tiradentes, de mártir a héroe nacional
Joaquim José da Silva Xavier, 'Tiradentes', fue el único inconfidente ejecutado (ahorcado el 21 de abril de 1792 en Río de Janeiro). Convertido más tarde en símbolo de la lucha por la independencia, hoy es patrono cívico de Brasil y su fecha de ejecución es feriado nacional. Su transformación en héroe se consolidó sobre todo tras la proclamación de la República en 1889.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Tiradentes
Wikipedia (ES) — «Inconfidencia Minera»: https://es.wikipediWikipedia (ES) — «Tiradentes»: https://es.wikipedia.org/wikiWikipedia (EN) — «Inconfidência Mineira»: https://en.wikiped

El barroco mineiro: Aleijadinho, Mestre Ataíde y las iglesias doradas

Toda la riqueza del oro encontró su expresión artística más sublime en las iglesias de Vila Rica. Durante el siglo XVIII floreció en la región un estilo propio, el 'barroco mineiro' (y su evolución hacia el rococó), que combinó la exuberancia del barroco portugués con la creatividad de los artistas locales y los materiales de la tierra, como la pedra-sabão (piedra jabón o esteatita) y la madera tallada y dorada. El resultado fue un conjunto de templos que están entre las obras maestras del arte colonial de toda América.

La figura central de ese arte es Antônio Francisco Lisboa, conocido como 'Aleijadinho' ('el lisiadito'), apodo que alude a la enfermedad degenerativa que fue mutilando su cuerpo en la madurez, sin que dejara de trabajar, atándose las herramientas a las manos. Escultor y arquitecto genial, hijo de un maestro de obras portugués y de una mujer esclavizada, Aleijadinho diseñó fachadas, talló púlpitos, portadas y altares, y dejó su impronta máxima en la Igreja de São Francisco de Assis de Ouro Preto, considerada una obra cumbre del barroco brasileño. Sus restos descansan en la Igreja Matriz de Nossa Senhora da Conceição de la ciudad.

Su complemento perfecto fue Manuel da Costa Ataíde, el 'Mestre Ataíde', el mayor pintor del período colonial brasileño. Ataíde dominó la técnica de la pintura ilusionista de techos, que parece abrir el cielo sobre la cabeza del fiel: su obra más célebre es el cielorraso de la nave de São Francisco de Assis, una glorificación de la Virgen rodeada de ángeles músicos en la que muchos de los rostros tienen rasgos afrobrasileños y mestizos, reflejo de la sociedad que los rodeaba. Junto a iglesias deslumbrantes por sus kilos de oro, como la Basílica de Nossa Senhora do Pilar, estas obras hacen de Ouro Preto un museo del barroco a cielo abierto.

Aleijadinho, genio del barroco mineiro
Antônio Francisco Lisboa, 'Aleijadinho', es reconocido como el mayor escultor y arquitecto del barroco colonial brasileño. Las fuentes coinciden en su autoría de obras clave en Ouro Preto, aunque algunos detalles de su biografía y la atribución exacta de ciertas piezas siguen siendo debatidos por los especialistas.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Aleijadinho
Mestre Ataíde y la pintura ilusionista
Manuel da Costa Ataíde es considerado el principal pintor del período colonial en Brasil. Su techo de la Igreja de São Francisco de Assis de Ouro Preto, con la técnica de perspectiva ilusionista y rostros de rasgos mestizos, es una de las obras más célebres del barroco mineiro.
Fuente: https://pt.wikipedia.org/wiki/Mestre_Ata%C3%ADde
Wikipedia (ES) — «Aleijadinho»: https://es.wikipedia.org/wikWikipedia (PT) — «Mestre Ataíde»: https://pt.wikipedia.org/wWikipedia (PT) — «Igreja de São Francisco de Assis (Ouro Pre

La decadencia del oro y la pérdida de la capital (1897)

El destino de Ouro Preto estuvo siempre atado al del oro, y cuando el metal se agotó, la ciudad entró en un largo declive. Ya desde fines del siglo XVIII la producción aurífera caía, y a lo largo del XIX la antigua Vila Rica —rebautizada oficialmente 'Ouro Preto' en 1823, cuando recibió el título de ciudad e 'Imperial Cidade'— fue perdiendo población, riqueza e influencia. Las casaronas se vaciaban, las grandes obras se detenían y la ciudad quedaba como suspendida en el tiempo, conservando casi intacto el conjunto urbano del esplendor barroco simplemente porque ya no había dinero para transformarlo.

A fines del siglo XIX, con la proclamación de la República en 1889 y un Brasil que miraba hacia la modernización, las autoridades de Minas Gerais consideraron que Ouro Preto ya no servía como capital del estado. Sus calles estrechas y empinadas, encajonadas entre montañas, la hacían inadecuada para una capital moderna que debía crecer, dotarse de avenidas anchas, servicios y edificios de gobierno. Se decidió entonces construir una capital nueva, planificada de cero, en un sitio más abierto: el antiguo arraial de Curral del Rey, que se convertiría en Belo Horizonte.

El traslado se concretó el 12 de diciembre de 1897, cuando Belo Horizonte fue inaugurada como nueva capital de Minas Gerais. Para Ouro Preto fue un golpe duro: perdía no solo el rango de capital, sino también buena parte de su razón de ser administrativa. Sin embargo, esa misma pérdida selló paradójicamente su salvación. Privada del impulso de modernización que habría arrasado con su patrimonio, la ciudad quedó 'congelada' en su forma colonial, preservando ese conjunto barroco irrepetible que, décadas más tarde, le devolvería un protagonismo de otra naturaleza.

Por qué se trasladó la capital
Las fuentes coinciden en que Ouro Preto perdió la condición de capital de Minas Gerais en 1897 porque su geografía montañosa y sus calles estrechas la volvían inadecuada para la capital moderna que la República quería construir. Belo Horizonte, planificada de cero, fue inaugurada como nueva capital el 12 de diciembre de 1897.
Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Ouro_Preto
Wikipedia (EN) — «Ouro Preto»: https://en.wikipedia.org/wikiWikipedia (ES) — «Ouro Preto»: https://es.wikipedia.org/wikiWikipedia (ES) — «Belo Horizonte»: https://es.wikipedia.org/

La primera ciudad Patrimonio Mundial de Brasil (Unesco, 1980)

Lo que durante un siglo había parecido una desgracia —quedar fuera del progreso— se reveló con el tiempo como un tesoro único. A comienzos del siglo XX, intelectuales, artistas y autoridades empezaron a valorar el extraordinario conjunto colonial que Ouro Preto había conservado. En 1933 la ciudad fue declarada Monumento Nacional, y en 1938 su centro histórico fue protegido (tombado) por el recién creado servicio de patrimonio brasileño, el SPHAN (hoy IPHAN), una de las primeras grandes acciones de preservación del país.

El reconocimiento culminó en el plano internacional. El 5 de septiembre de 1980, la Unesco inscribió a Ouro Preto en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad, convirtiéndola en el primer bien cultural brasileño en ingresar a esa lista (el primero de Brasil en cualquier categoría). La Unesco destacó el valor excepcional de su conjunto urbano del siglo XVIII —fruto del ciclo del oro—, la armonía entre la arquitectura, el relieve y el trazado, y la riqueza artística de sus iglesias barrocas, en especial las obras de Aleijadinho.

Desde entonces, Ouro Preto vive de su historia y su belleza. Es a la vez una ciudad universitaria viva, sede de la Universidade Federal de Ouro Preto (UFOP, heredera de la antigua Escola de Minas), y un destino turístico y cultural de primer orden. Sus celebraciones de Semana Santa, con los famosos tapetes de aserrín que cubren las calles, y su Festival de Inverno son momentos culminantes del calendario. Caminar hoy por la Praça Tiradentes, entrar a São Francisco de Assis o asomarse a la Casa dos Contos es recorrer, en pocas cuadras, todo el arco de la historia brasileña: el oro, la esclavitud, el arte sublime, el primer grito de independencia y la memoria de un país que aprendió a cuidar su pasado.

El primer Patrimonio Mundial brasileño
La Unesco inscribió a Ouro Preto en la lista de Patrimonio Mundial en 1980, reconociéndola como el primer bien cultural de Brasil en ingresar a la lista. La distinción valora el conjunto urbano colonial del siglo XVIII y su excepcional riqueza barroca, ligada al ciclo del oro y a la obra de Aleijadinho.
Fuente: https://whc.unesco.org/en/list/124/
UNESCO — «Historic Town of Ouro Preto»: https://whc.unesco.oWikipedia (EN) — «Ouro Preto»: https://en.wikipedia.org/wikiIPHAN — Patrimônio Mundial no Brasil: http://portal.iphan.go

📚 Bibliografía

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