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Historia de Oruro

Antes de la villa: los urus, los aymaras y el origen del nombre

Bajo tierra, en la penumbra de un socavón de Oruro, hay una figura con cuernos, dientes de cerámica o vidrio y las manos abiertas esperando una ofrenda: coca, alcohol puro, un cigarrillo encendido. Los mineros lo llaman el 'Tío' y le rinden culto cada martes y viernes, porque en su mina, fuera de la mina, manda Dios, pero dentro de ella manda él. Esa figura, mitad diablo cristiano y mitad deidad andina del subsuelo, resume mejor que cualquier libro de historia lo que es Oruro: una ciudad que nació de un agujero en la tierra y que convirtió el miedo y la fe de sus mineros en la fiesta más deslumbrante de Bolivia, el Carnaval que cada febrero desborda sus calles de diablos danzantes.

Mucho antes de que existiera la ciudad colonial, la región donde hoy se levanta Oruro estaba habitada por pueblos originarios del altiplano. Entre ellos destacaron los urus, uno de los pueblos más antiguos de los Andes, vinculados a los lagos y humedales de la zona (como el Uru Uru y el Poopó), y los aymaras, herederos de la gran tradición altiplánica que tuvo en Tiwanaku su centro más célebre. Estos pueblos conocían y aprovechaban un territorio frío y de gran altura, organizados en torno al pastoreo de camélidos, la pesca lacustre y el intercambio.

De ese sustrato indígena proviene, justamente, el nombre de la ciudad. La denominación 'Oruro' suele relacionarse con el pueblo uru (en algunas grafías 'Uru-Uru'), que dio su nombre tanto al lago cercano como a la propia región y, finalmente, a la villa que los españoles fundarían siglos después. Así, el topónimo guarda la memoria de los habitantes originarios del altiplano, aunque la ciudad como tal nacería con un nombre español.

La zona tenía, además, una riqueza que sería decisiva en su destino: la presencia de minerales, sobre todo plata, en los cerros del entorno. Esa riqueza del subsuelo, conocida y en parte explotada desde tiempos prehispánicos, sería la que atraería a los colonizadores y daría origen a la villa minera.

Oruro y el pueblo uru
El nombre 'Oruro' se vincula habitualmente con el pueblo originario de los urus, que habitaban la región de los lagos altiplánicos (Uru Uru, Poopó) y dieron nombre a la zona. Existen variantes y matices en las etimologías que recogen las distintas fuentes, por lo que conviene tomarlas como aproximaciones.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Oruro
Wikipedia (ES) — «Oruro»: https://es.wikipedia.org/wiki/OrurWikipedia (ES) — «Urus»: https://es.wikipedia.org/wiki/UrosWikipedia (ES) — «Departamento de Oruro»: https://es.wikiped

La fundación de la villa minera: San Felipe de Austria (1606)

La Oruro colonial nació por y para la minería. A comienzos del siglo XVII, el descubrimiento y la explotación de ricas vetas de plata en los cerros de la zona atrajeron a colonos, mineros y comerciantes, en un fenómeno parecido al que había hecho de Potosí el gran centro minero del virreinato. Para ordenar esa población y controlar la riqueza, las autoridades coloniales decidieron fundar formalmente una villa.

Así, el 1 de noviembre de 1606, Manuel Castro de Padilla fundó la Villa de San Felipe de Austria —nombre en honor al rey Felipe III de la casa de Austria—, en el sitio que con el tiempo pasaría a conocerse simplemente como Oruro, recuperando el viejo nombre indígena de la región. La villa se organizó al pie de los cerros mineros, con su plaza, su iglesia y su trazado colonial.

Durante la época colonial, Oruro funcionó como un importante centro de extracción y beneficio de plata, integrado a la economía del virreinato del Perú y, más tarde, del Río de la Plata. Su riqueza atrajo población, generó actividad comercial y la convirtió en una de las villas significativas del Alto Perú (la actual Bolivia). Esa vocación minera marcaría para siempre su identidad y sería el origen remoto de muchas de sus tradiciones, incluida la devoción a la Virgen del Socavón.

Fundación de 1606
Las fuentes coinciden en que la Villa de San Felipe de Austria (Oruro) fue fundada el 1 de noviembre de 1606 por Manuel Castro de Padilla, como villa minera ligada a la explotación de plata. El nombre honraba a la dinastía de los Austria que reinaba en España.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Oruro
Wikipedia (ES) — «Oruro»: https://es.wikipedia.org/wiki/OrurWikipedia (ES) — «Historia de Bolivia»: https://es.wikipediaBolivia Travel (sitio oficial de turismo): https://bolivia.t

Rebeliones, independencia y el siglo XIX

Como gran parte del Alto Perú, Oruro vivió las tensiones del fin de la época colonial. La región fue escenario de levantamientos y conflictos en el marco de las grandes rebeliones andinas y, más tarde, de las luchas por la independencia. Estos movimientos, en los que se cruzaron reclamos indígenas, criollos y mestizos contra el dominio colonial, dejaron una huella profunda en la memoria local y formaron parte del largo proceso que desembocaría en la creación de Bolivia.

Tras la independencia de Bolivia, en 1825, Oruro quedó integrada al nuevo país y, con el tiempo, se convirtió en capital de su propio departamento. El siglo XIX fue un período de transición: la minería de la plata, que había sostenido a la villa durante la Colonia, fue perdiendo fuerza, mientras se anunciaba un nuevo ciclo que cambiaría por completo la fisonomía de la ciudad.

La ciudad conserva también un fuerte sentido cívico ligado a episodios de la historia patria, como recuerda el Faro de Conchupata, vinculado al izamiento de la bandera tricolor boliviana. Estos hitos reflejan el papel de Oruro en la construcción de la identidad nacional, más allá de su rol económico.

Oruro en las luchas independentistas
Oruro, como otras ciudades del Alto Perú, participó en los conflictos de fines del período colonial y en las guerras de independencia. La precisión sobre fechas y protagonistas de los distintos levantamientos varía entre las fuentes; conviene tomar los relatos generales como aproximaciones históricas.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Bolivia
Wikipedia (ES) — «Historia de Bolivia»: https://es.wikipediaWikipedia (ES) — «Oruro»: https://es.wikipedia.org/wiki/OrurWikipedia (ES) — «Faro de Conchupata»: https://es.wikipedia.

El auge del estaño y los 'barones del estaño'

El gran momento de esplendor de Oruro llegó a fines del siglo XIX y comienzos del XX con el auge del estaño. Cuando la plata declinaba, el estaño se volvió un mineral estratégico para la industria mundial, y los cerros de Oruro y su entorno resultaron extraordinariamente ricos en él. La ciudad se convirtió entonces en uno de los grandes centros mineros de Bolivia y en un nudo ferroviario fundamental, conectada por tren con La Paz, los puertos del Pacífico y el resto del país.

De esa bonanza surgieron fortunas colosales, encarnadas en los célebres 'barones del estaño', entre los que destacó Simón I. Patiño, uno de los hombres más ricos del mundo en su época, cuyo poder económico tuvo gran peso en la historia boliviana. La riqueza del estaño transformó a Oruro en una ciudad próspera y moderna para su tiempo, con teatros, edificios elegantes y una intensa vida comercial y social que aún se adivina en su centro histórico.

Pero esa prosperidad tuvo su contracara. El trabajo en las minas era durísimo y peligroso, y las condiciones de los mineros dieron origen a un fuerte movimiento obrero y a duras luchas sociales que marcarían la política boliviana del siglo XX. La cultura minera —con sus creencias, como la del 'Tío' de la mina, y su devoción a la Virgen del Socavón— se consolidó en estos años y está en la raíz misma de la identidad orureña y de su Carnaval.

Patiño y los barones del estaño
El auge del estaño hizo de Oruro un centro minero clave y dio origen a grandes fortunas, encabezadas por figuras como Simón I. Patiño. Estos 'barones del estaño' tuvieron enorme influencia económica y política en Bolivia. La posterior crisis del estaño golpeó duramente a la región a lo largo del siglo XX.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Sim%C3%B3n_I._Pati%C3%B1o
Wikipedia (ES) — «Simón I. Patiño»: https://es.wikipedia.orgWikipedia (ES) — «Oruro»: https://es.wikipedia.org/wiki/OrurWikipedia (ES) — «Minería en Bolivia»: https://es.wikipedia.

El Carnaval, la Virgen del Socavón y la Diablada

El elemento que hizo mundialmente famosa a Oruro no es su plata ni su estaño, sino su Carnaval. Esta gran fiesta hunde sus raíces en rituales prehispánicos de los pueblos andinos —ceremonias ligadas a la tierra, a las deidades de las montañas y al ciclo agrícola y minero— que durante la Colonia fueron resignificados y entrelazados con la fe católica, en el típico sincretismo religioso de los Andes.

El corazón de la fiesta es la devoción a la Virgen de la Candelaria, la 'Virgen del Socavón', patrona de los mineros, cuyo culto se asocia al mundo subterráneo de las minas (el 'socavón'). En su honor, durante el Carnaval, miles de bailarines y músicos peregrinan danzando hasta el Santuario del Socavón. La danza más emblemática es la Diablada, que representa la lucha entre el bien y el mal con espectaculares máscaras de diablos, y junto a ella desfilan morenadas, caporales, tinkus y muchas otras danzas tradicionales.

La Diablada, en particular, no puede entenderse sin el 'Tío' de la mina, esa figura cornuda que los mineros veneran en la oscuridad de los socavones. Según la creencia minera, que mezcla el diablo cristiano con antiguas deidades andinas del subsuelo (como el Supay), el Tío es el dueño y señor de las entrañas de la tierra: quien controla si un socavón da mineral generoso o se traga a un trabajador en un derrumbe. Por eso, antes de bajar a trabajar, los mineros le ofrendan hojas de coca, alcohol de 96 grados y cigarrillos encendidos, en una ch'alla que busca su favor. Los diablos que bailan en el Carnaval, con sus máscaras de cuernos, colmillos y espejos, son la proyección pública y festiva de ese mismo miedo y esa misma devoción que se vive puertas adentro de la mina: bailar la Diablada es, en cierto modo, negociar en la superficie con las mismas fuerzas que se aplacan bajo tierra.

Este enorme despliegue de fe, color y tradición convirtió al Carnaval de Oruro en una de las manifestaciones culturales más importantes de Sudamérica. En 2001, la Unesco lo proclamó Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor como expresión viva del encuentro entre el mundo andino y el cristiano. Hoy, el Carnaval es el alma de Oruro y el motivo por el que muchos viajeros conocen su nombre: una ciudad minera que transformó su relación ancestral con el diablo del subsuelo en la fiesta más grande del país.

Sincretismo en el origen del Carnaval
El Carnaval de Oruro se interpreta como fruto del sincretismo entre rituales andinos prehispánicos y la religiosidad católica colonial, en torno a la devoción a la Virgen del Socavón. Existen distintas tradiciones y relatos sobre los orígenes precisos de danzas como la Diablada, por lo que conviene presentarlos como un proceso de raíces múltiples.
Fuente: https://ich.unesco.org/es/RL/el-carnaval-de-oruro-00003
UNESCO — «El Carnaval de Oruro» (Obra Maestra del PatrimonioWikipedia (ES) — «Carnaval de Oruro»: https://es.wikipedia.oWikipedia (ES) — «Diablada»: https://es.wikipedia.org/wiki/DWikipedia (ES) — «Santuario del Socavón»: https://es.wikiped

📚 Bibliografía

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