A primera vista, nadie diría que esto es Belice: pinos en lugar de selva, granito gris en lugar de caliza, aire fresco de montaña en pleno trópico, y un río que baja saltando de poza en poza como si alguien hubiera esculpido un parque acuático en la roca. Eso es Rio On Pools: la sucesión de pozas y toboganes naturales que el río On talló durante miles de años sobre grandes lajas de granito, dentro de la Reserva Forestal Mountain Pine Ridge, en el distrito de Cayo, en el oeste del país. El río desciende por las mesetas de pinar y, al deslizarse sobre la roca pulida, se reparte en una serie de piscinas escalonadas conectadas por pequeñas cascadas y canales que funcionan como toboganes.
Es uno de los lugares más populares para bañarse del oeste beliceño y la parada estrella de la mayoría de las excursiones a Mountain Pine Ridge. Su atractivo combina el agua fresca y cristalina de las pozas, los toboganes de piedra y un entorno de pinares que rompe por completo con la imagen tropical del resto de Belice.
El nombre 'Rio On' proviene del propio río On, que da forma al conjunto. El sitio se encuentra cerca de otros atractivos de la reserva, como la cueva Río Frío y el mirador de las cataratas Thousand Foot Falls, con los que suele combinarse en un mismo día de visita.
La belleza de Rio On Pools es, ante todo, una obra de la geología y del tiempo. La Reserva Forestal Mountain Pine Ridge se asienta sobre afloramientos de granito y rocas antiguas que forman parte de las montañas Maya, muy diferentes de las calizas que dominan la mayor parte de Belice. Sobre ese granito corre el río On.
A lo largo de miles de años, el agua del río fue erosionando y puliendo las grandes lajas de granito, creando hondonadas que se llenan formando pozas, canales lisos que actúan como toboganes y escalones por los que el agua salta de un nivel a otro. El granito, una roca dura y resistente, se desgasta lentamente, lo que da como resultado superficies redondeadas y pulidas, muy distintas de las formas que produce el agua en la caliza (cuevas, dolinas).
Ese mismo sustrato de granito explica el paisaje que rodea las pozas: suelos arenosos, pobres y ácidos, donde prospera el pino caribeño en lugar de la selva tropical. Así, Rio On Pools es un buen lugar para entender, de un vistazo, por qué Mountain Pine Ridge es tan distinto del resto del país: agua, granito y pinos en lugar de selva y caliza.
Rio On Pools está protegido dentro de la Reserva Forestal Mountain Pine Ridge, una de las áreas protegidas más antiguas de Belice, establecida en tiempos de la colonia británica para resguardar y aprovechar los bosques de pino. Esa protección permitió conservar el paisaje de pinares y los cursos de agua que dan vida a las pozas, integrándolos a un ecosistema que se cuida en conjunto.
Mucho antes de la creación de la reserva, estas tierras altas formaban parte del territorio maya del oeste de Belice. La región estuvo próxima a grandes ciudades mayas —Caracol, la mayor del país, se encuentra más allá, atravesando la propia reserva— y, aunque los suelos pobres del pinar no favorecían la agricultura intensiva, las tierras altas, sus ríos y sus cuevas estaban integradas al mundo maya, con sus rutas, recursos y lugares sagrados.
Con el auge del turismo de naturaleza, Rio On Pools se convirtió en uno de los íconos recreativos de Mountain Pine Ridge y del oeste beliceño. Su conservación está ligada a la del conjunto de la reserva: proteger los bosques de las cabeceras y la calidad del agua del río On es lo que mantiene las pozas limpias y cristalinas. Así, este balneario natural condensa la geología, la historia maya y el presente ecoturístico de la región.
La historia reciente de Mountain Pine Ridge —y por lo tanto del entorno de Rio On Pools— estuvo marcada por una catástrofe ecológica. A comienzos de la década de 2000, entre 2000 y 2001, una devastadora plaga del gorgojo descortezador del pino (el escarabajo Dendroctonus frontalis, 'southern pine beetle') atacó los bosques de pino caribeño de la reserva. El insecto, favorecido por una combinación de sequía y por la densidad de los pinares, mató en pocos años a la enorme mayoría de los árboles, dejando laderas enteras de pinos secos de color rojizo y pardo.
El impacto fue enorme: se estima que la plaga arrasó decenas de miles de hectáreas y eliminó buena parte de la cobertura de pino maduro que daba nombre a la reserva. Los árboles muertos aumentaron además el riesgo de incendios forestales, que en años posteriores afectaron también la zona. Para quienes habían conocido Mountain Pine Ridge como un manto verde de pinos, el paisaje de comienzos de los 2000 resultaba irreconocible y desolador.
En las décadas siguientes, sin embargo, el bosque inició una notable recuperación. El pino caribeño es una especie adaptada al fuego y a la regeneración, y con el manejo del Forest Department, programas de reforestación y la propia resiliencia del ecosistema, los pinares fueron volviendo a crecer. Hoy Mountain Pine Ridge muestra de nuevo extensos pinares jóvenes y maduros, y atractivos como Rio On Pools siguen siendo un imán para los visitantes. La historia de la plaga es un recordatorio de la fragilidad de estos ecosistemas y de la importancia de su conservación.
Mountain Pine Ridge —el entorno que hace posible Rio On Pools— tiene un mérito adicional poco conocido: fue apartada como reserva forestal en 1944, durante la época colonial británica, lo que la convierte en la primera y una de las más extensas áreas protegidas de Belice, con unos 777 kilómetros cuadrados. Ese estatus temprano de protección explica por qué el conjunto de pinares, ríos, cuevas y cascadas que rodea a Rio On Pools se mantuvo relativamente intacto durante más de ocho décadas, incluso después de la plaga del gorgojo y los incendios de comienzos de los 2000.
Aunque a simple vista el pinar parece un ambiente más pobre que la selva tropical, Mountain Pine Ridge esconde una biodiversidad sorprendente. En sus árboles y afloramientos rocosos crecen orquídeas por decenas de especies —algunos troncos individuales llegan a alojar cinco o seis variedades distintas— junto con una gran variedad de helechos, floreciendo especialmente hacia el final de la estación seca. La fauna incluye mamíferos esquivos como el tapir (el animal nacional de Belice), el jaguar, el ocelote y el puma, que rara vez se dejan ver pero que confirman la salud del ecosistema.
Para los observadores de aves, la reserva es célebre por ser uno de los pocos lugares de Centroamérica donde es posible avistar el halcón pechinaranja (Orange-breasted Falcon), una especie amenazada que anida en los farallones cercanos a las Thousand Foot Falls, además de águilas solitarias, el águila crestada y el gavilán blanquinegro. Esta combinación de pozas para nadar, cascadas espectaculares, orquídeas, aves rapaces raras y felinos esquivos es lo que convierte a una simple parada de baño como Rio On Pools en la puerta de entrada a uno de los ecosistemas más singulares y mejor conservados de todo Belice.