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Historia de Amberes

La leyenda de Brabo y los orígenes junto al Escalda

Pocas ciudades tienen un mito de origen tan sangriento y tan gráfico como Amberes. Cuenta la leyenda que en tiempos remotos un gigante llamado Druon Antigoon dominaba el río Escalda (Schelde) y exigía un peaje a todos los barcos que pasaban; a quien se negaba a pagar, le cortaba una mano y la arrojaba al río. Hasta que un joven héroe romano, Silvio Brabo, se enfrentó al gigante, lo venció, le cortó a él la mano y la lanzó al Escalda. De ese gesto, 'hand werpen' ('arrojar la mano'), habría nacido el nombre 'Antwerpen'. La fuente de Brabo, en la Grote Markt, inmortaliza la escena, y la mano es hoy un símbolo omnipresente de la ciudad, hasta en sus dulces típicos, los 'Antwerpse handjes' (manitas de Amberes).

La etimología real es menos espectacular: 'Antwerpen' deriva probablemente de 'aanwerp' o 'aanwarp', que designaba un terreno aluvial ganado al río, un banco o promontorio junto al agua. Y es que, como toda la historia de la ciudad, su nombre está ligado al Escalda, el ancho río que la conecta con el Mar del Norte y que sería la fuente de toda su grandeza.

Los orígenes del asentamiento se remontan a la Alta Edad Media, con un primer núcleo fortificado junto al río en torno al lugar donde hoy está el castillo Het Steen. Bajo los señores locales y luego integrada en el ducado de Brabante, Amberes fue creciendo lentamente como puerto y centro comercial durante los siglos medievales, a la sombra de la entonces todopoderosa Brujas. Su gran hora, sin embargo, estaba por llegar, y sería deslumbrante.

Wikipedia (ES) — «Amberes»: https://es.wikipedia.org/wiki/AmWikipedia (EN) — «Antwerp»: https://en.wikipedia.org/wiki/AnWikipedia (EN) — «Silvius Brabo»: https://en.wikipedia.org/w

El Siglo de Oro: la metrópoli más rica del mundo (siglo XVI)

El siglo XVI fue el siglo de Amberes. Cuando el brazo de mar que conectaba a Brujas con el océano se colmató y aquella gran ciudad entró en decadencia, Amberes, situada sobre el navegable Escalda, heredó y superó su papel, convirtiéndose en la mayor metrópoli comercial y financiera del mundo. En su apogeo, hacia mediados de siglo, fue el centro neurálgico del comercio europeo y de buena parte del mundial: por su puerto pasaban las especias de las Indias que llegaban vía Portugal, los metales preciosos de América, los paños ingleses, el cobre y la plata de Centroeuropa, el vino, el azúcar y mil mercancías más.

Amberes se llenó de mercaderes, banqueros y agentes de todas las naciones: portugueses, españoles, italianos, alemanes, ingleses. En 1531 se construyó una nueva Bolsa (la Beurs de Amberes), considerada la primera bolsa de valores moderna diseñada específicamente para ese fin, modelo para las de Londres y Ámsterdam. La ciudad se convirtió también en un gran centro cultural y de la imprenta (la editorial Plantin-Moretus, hoy Patrimonio de la Unesco, imprimía obras que circulaban por toda Europa) y del arte. Se calcula que Amberes llegó a tener unos 100.000 habitantes, una cifra colosal para la época, y era una de las ciudades más ricas, pobladas y cosmopolitas del planeta.

Ese esplendor dejó su marca en la arquitectura: el majestuoso Ayuntamiento renacentista (1565), las casas gremiales de la Grote Markt, la colosal catedral de Nuestra Señora, con la torre más alta de los Países Bajos. Era la Amberes dorada, la 'metrópoli del mundo', un cruce de caminos donde confluían el dinero, las mercancías, las ideas y el arte de la Europa del Renacimiento.

Wikipedia (EN) — «Antwerp»: https://en.wikipedia.org/wiki/AnWikipedia (EN) — «Beurs van Antwerpen»: https://en.wikipediaWikipedia (EN) — «History of Antwerp»: https://en.wikipedia.

La Furia Española y el cierre del Escalda: la caída (1576-1585)

La grandeza de Amberes se derrumbó tan rápido como había llegado, arrasada por las guerras de religión y la sublevación de los Países Bajos contra el dominio de la corona española de Felipe II. En 1576, en medio del conflicto, tropas españolas amotinadas por falta de paga saquearon brutalmente la ciudad en un episodio conocido como la 'Furia Española' (Spaanse Furie): durante varios días de pillaje, incendios y matanzas murieron miles de personas y se destruyó una parte enorme de la riqueza acumulada. Fue un golpe devastador.

Amberes se unió entonces a la rebelión y se convirtió por un tiempo en una de las principales ciudades protestantes de los Países Bajos sublevados. Pero en 1585, tras un largo y célebre asedio dirigido por el gran general español Alejandro Farnesio, duque de Parma, la ciudad capituló y fue reconquistada para la corona española y el catolicismo. A los protestantes se les dio a elegir entre convertirse o marcharse, y decenas de miles de habitantes, entre ellos muchos de los comerciantes, artesanos y mentes más cualificadas, emigraron al norte, sobre todo a Ámsterdam, llevándose consigo su capital, sus contactos y su saber.

El golpe definitivo fue geopolítico. Las Provincias Unidas del norte (la futura Holanda), ya independientes de hecho, controlaban la desembocadura del Escalda y lo cerraron a la navegación, bloqueando el acceso de Amberes al mar. Ese cierre del río, que se mantendría en distintos grados durante más de dos siglos, estranguló el comercio de la ciudad y transfirió su papel de gran metrópoli mundial a Ámsterdam, que vivió gracias a ello su propio Siglo de Oro. Amberes, la que había sido la ciudad más rica del mundo, entró en una larga y melancólica decadencia.

Wikipedia (EN) — «Sack of Antwerp»: https://en.wikipedia.orgWikipedia (EN) — «Fall of Antwerp»: https://en.wikipedia.orgWikipedia (ES) — «Amberes»: https://es.wikipedia.org/wiki/Am

Rubens y el esplendor del barroco (siglo XVII)

Aunque el comercio estaba en declive por el cierre del Escalda, Amberes vivió en el siglo XVII un extraordinario florecimiento artístico que compensó en parte su decadencia económica. La ciudad, de nuevo firmemente católica bajo el dominio de los archiduques Alberto e Isabel, se convirtió en uno de los grandes centros del arte barroco europeo, y esa edad de oro de la pintura tiene un nombre por encima de todos: Peter Paul Rubens (1577-1640).

Rubens fue mucho más que un pintor: fue el gran maestro del barroco flamenco, un artista de fama y éxito internacionales, un erudito humanista y hasta un diplomático al servicio de las cortes europeas. Formado en Italia, instaló en Amberes un enorme taller que funcionaba como una auténtica 'fábrica' de obras de arte, con numerosos ayudantes y discípulos, para atender los encargos que llegaban de toda Europa: retablos religiosos, escenas mitológicas, retratos, alegorías. Su pintura, exuberante, dinámica, sensual y de color intenso, definió el gusto de su época. Su casa-taller, la Rubenshuis, y sobre todo sus grandes obras en la catedral de Nuestra Señora ('El descendimiento de la cruz', 'La elevación de la cruz') siguen siendo hitos imprescindibles.

A su alrededor brilló toda una escuela: Antoon van Dyck, que sería pintor de la corte inglesa; Jacob Jordaens; los Brueghel de esa generación; y el diseño de las grandes iglesias barrocas como la de San Carlos Borromeo. Amberes seguía siendo, pese a todo, una capital del arte, la imprenta y la cultura. Pero la vitalidad económica no volvía: durante los siglos XVII y XVIII, bajo dominio español y luego austríaco, la ciudad languideció comercialmente, a la espera de que alguien devolviera al Escalda su papel de gran vía al mar.

Wikipedia (ES) — «Pedro Pablo Rubens»: https://es.wikipedia.Wikipedia (EN) — «Peter Paul Rubens»: https://en.wikipedia.oRubenshuis (oficial): https://www.rubenshuis.be/en

Renacer portuario, diamante y moda (siglos XIX-XXI)

El renacimiento de Amberes llegó con la era moderna. La ocupación francesa napoleónica, a comienzos del siglo XIX, tuvo una consecuencia decisiva: Napoleón, consciente del valor estratégico de la ciudad frente a Inglaterra, ordenó reactivar el puerto y construir las primeras dársenas modernas (llegó a llamar a Amberes 'una pistola apuntando al corazón de Inglaterra'). Tras la independencia de Bélgica en 1830 y la reapertura definitiva del Escalda a la navegación (mediante el pago de un rescate a los Países Bajos, abolido en 1863), el puerto de Amberes resurgió con fuerza durante la Revolución Industrial, hasta convertirse de nuevo en uno de los mayores puertos de Europa y del mundo, motor económico de la ciudad hasta hoy.

Ese renacer se plasmó en obras monumentales como la espectacular Estación Central (1905), 'la catedral ferroviaria', símbolo de la confianza y la prosperidad de la época. Paralelamente, Amberes consolidó otra de sus grandes señas de identidad: el diamante. La ciudad, con una tradición diamantista desde el siglo XV y una importante comunidad judía especializada en el sector, se convirtió en la capital mundial del corte y el comercio de diamantes, papel que conserva.

El siglo XX trajo las cicatrices de las dos guerras mundiales y la ocupación alemana, con la deportación y el exterminio de gran parte de la comunidad judía de la ciudad durante el Holocausto. En la segunda mitad del siglo y en el XXI, Amberes se reinventó una vez más, ahora como capital de la creatividad: en los años 80, un grupo de diseñadores conocidos como los 'Seis de Amberes' (con Dries Van Noten y Ann Demeulemeester a la cabeza) puso a la ciudad en el mapa mundial de la moda de vanguardia, y desde entonces Amberes es sinónimo de diseño, moda y arte contemporáneo, con museos como el MAS y el renovado KMSKA. Portuaria, diamantista, artística y a la moda, la Amberes de hoy sigue mirando al mundo desde su río, como en sus tiempos de gloria.

Wikipedia (EN) — «Port of Antwerp»: https://en.wikipedia.orgWikipedia (EN) — «Antwerp»: https://en.wikipedia.org/wiki/AnWikipedia (EN) — «Antwerp Six»: https://en.wikipedia.org/wik

📚 Bibliografía

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