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Historia de Santa María (Yokavil)

Yokavil y la cultura santamariana: el esplendor prehispánico del valle

Hace mil años, los alfareros de este valle modelaban urnas funerarias tan extraordinarias que hoy llevan su nombre en los museos de medio mundo: se llaman 'santamarianas', y son uno de los íconos de la arqueología sudamericana. Mucho antes de que el vino de altura y la Ruta 40 pusieran a Santa María en el mapa turístico, el valle que los pueblos originarios llamaban Yokavil ya era uno de los grandes centros de desarrollo del noroeste argentino: durante siglos, sus tierras fértiles, regadas por los ríos que bajan de las montañas, sostuvieron a sociedades agrícolas con una vida compleja y un arte refinado. El valle dio nombre, de hecho, a una de las culturas arqueológicas más importantes de la región: la cultura santamariana.

La cultura santamariana floreció aproximadamente entre los siglos X y XV de nuestra era, en el período conocido como Tardío o de Desarrollos Regionales. Es célebre, sobre todo, por sus urnas funerarias de cerámica: grandes vasijas profusamente decoradas con motivos geométricos, figuras humanas estilizadas, serpientes, sapos y otros símbolos que reflejan una rica vida espiritual. Estas urnas, que solían usarse para enterrar a niños, son hoy uno de los íconos de la arqueología del NOA y se exhiben en el museo del pueblo y en colecciones de todo el país.

Los pueblos del valle, integrantes del gran complejo cultural diaguita, vivían en poblados, cultivaban en terrazas, construían pucarás (fortalezas) en lo alto de los cerros y mantenían una compleja organización social. La densidad de sitios arqueológicos en todo el valle de Santa María da cuenta de cuán poblada y desarrollada estaba la región antes de la llegada de los conquistadores.

La cultura santamariana y sus urnas
La cultura santamariana, que da nombre al valle, floreció aproximadamente entre los siglos X y XV. Es reconocida principalmente por sus urnas funerarias de cerámica ricamente decoradas, uno de los emblemas de la arqueología del noroeste argentino. Las cronologías precisas pueden variar entre investigadores.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_santamariana
Wikipedia (ES) — «Cultura santamariana»: https://es.wikipediWikipedia (ES) — «Santa María (Catamarca)»: https://es.wikipWikipedia (ES) — «Diaguitas»: https://es.wikipedia.org/wiki/

Los diaguitas y la influencia incaica

Los habitantes del valle de Santa María formaban parte del pueblo diaguita, el gran conjunto de comunidades de lengua kakán que ocupaba los valles y quebradas del noroeste argentino. Los diaguitas eran agricultores y pastores, organizados en señoríos o parcialidades, con una notable producción cerámica y textil, una arquitectura de piedra y barro, y una rica vida ceremonial vinculada a la tierra, el agua y los astros.

Hacia el final de la era prehispánica, aproximadamente en el siglo XV, el Imperio inca expandió su dominio hacia el sur e incorporó la región a su vasto Estado, el Tawantinsuyu. La presencia incaica se manifestó en la red de caminos (el Qhapaq Ñan), en instalaciones administrativas y en la reorganización de algunos aspectos de la vida local, aunque las comunidades diaguitas conservaron buena parte de su identidad. El dominio inca fue relativamente breve, ya que poco después llegarían los españoles.

La herencia diaguita es la raíz profunda de la identidad de Santa María y de todos los Valles Calchaquíes. A diferencia de otras regiones donde la población originaria fue casi totalmente desplazada, en el valle de Santa María y sus alrededores las comunidades indígenas mantuvieron una continuidad notable, que llega hasta hoy en los pueblos de raíz diaguita de la zona, como las comunidades de Amaicha del Valle y de la propia región santamariana.

Diaguitas y el dominio inca
Los diaguitas (de lengua kakán) habitaban los valles del noroeste, incluido el de Santa María. Hacia el siglo XV el Imperio inca incorporó la región a su dominio, dejando huella en los caminos y la organización del territorio, aunque por un período relativamente breve antes de la conquista española.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Diaguitas
Wikipedia (ES) — «Diaguitas»: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (ES) — «Santa María (Catamarca)»: https://es.wikipWikipedia (ES) — «Amaicha del Valle»: https://es.wikipedia.o

La conquista, las guerras calchaquíes y el drama de los quilmes

La llegada de los españoles al noroeste argentino, en el siglo XVI, encontró en los pueblos diaguitas una de las resistencias más tenaces y prolongadas de toda la conquista del continente. El valle de Santa María y los Valles Calchaquíes fueron escenario central de las llamadas guerras calchaquíes, una serie de levantamientos y enfrentamientos que se extendieron, con intervalos, a lo largo de más de un siglo (desde mediados del siglo XVI hasta la segunda mitad del XVII).

Los diaguitas-calchaquíes defendieron sus valles con enorme determinación, aprovechando el terreno montañoso y sus pucarás. Líderes como Juan Calchaquí y, más tarde, el cacique Chelemín y el carismático Pedro Bohórquez (un español que se hizo pasar por descendiente de los incas) encabezaron grandes alzamientos. Finalmente, el poderío militar español terminó por imponerse, y la represión fue durísima: las comunidades fueron sometidas, dispersadas y, en muchos casos, desarraigadas de sus tierras.

El episodio más trágico y emblemático fue el de los quilmes. Tras su derrota, este pueblo diaguita —que habitaba la ciudadela cuyas ruinas hoy se visitan cerca de Santa María— fue desarticulado y sus habitantes trasladados forzosamente a pie, recorriendo cientos de kilómetros, hasta un pueblo de indios cerca de Buenos Aires. De aquel desarraigo deriva el nombre del actual partido de Quilmes, en el conurbano bonaerense. La memoria de esa tragedia, y de la heroica resistencia calchaquí, sigue viva en la identidad del valle.

Las guerras calchaquíes
La historiografía reconoce las guerras calchaquíes como uno de los procesos de resistencia indígena más prolongados de la conquista española en América, extendido por más de un siglo en los Valles Calchaquíes. Concluyeron con el sometimiento y la dispersión de las comunidades diaguitas hacia la segunda mitad del siglo XVII.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerras_calchaqu%C3%ADes
El desarraigo de los quilmes
Tras la derrota en las guerras calchaquíes, el pueblo quilme fue trasladado forzosamente desde su ciudadela en el valle hasta un pueblo de indios cercano a Buenos Aires, hecho del que deriva el nombre del actual partido de Quilmes. Es considerado uno de los episodios más dramáticos de la conquista del NOA.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Ciudad_sagrada_de_Quilmes
Wikipedia (ES) — «Guerras calchaquíes»: https://es.wikipediaWikipedia (ES) — «Ciudad sagrada de Quilmes»: https://es.wikWikipedia (ES) — «Santa María (Catamarca)»: https://es.wikip

Santa María colonial y republicana: el pueblo del valle

Tras el sometimiento de los pueblos originarios, la región del valle de Yokavil se reorganizó bajo el dominio español. Sobre el sustrato indígena se consolidó un asentamiento hispano-criollo que recibió el nombre de Santa María, en honor a la advocación mariana, conservando sin embargo el viejo nombre Yokavil como testimonio de su raíz. La población siguió siendo, en buena medida, de origen y ascendencia indígena, lo que explica la fuerte continuidad cultural de la zona.

Durante la etapa colonial y luego republicana, Santa María se desarrolló como un pueblo agrícola del valle, sostenido por el cultivo de la vid, los frutales, los nogales, el pimiento para pimentón y otros productos, además de la ganadería. El sistema de acequias para regar los cultivos con el agua de los ríos, heredado de tiempos prehispánicos, siguió siendo la base de la vida del oasis. La región quedó integrada a la provincia de Catamarca, como cabecera de su departamento, en el extremo norte provincial, en el cruce de caminos con Tucumán y Salta.

La ubicación de Santa María, en el corazón de los Valles Calchaquíes y en el eje de lo que hoy es la Ruta 40, la mantuvo conectada con los demás pueblos del valle y con las rutas que unían las provincias del noroeste. La vida transcurrió durante generaciones con el ritmo del campo y la montaña, conservando las tradiciones, las artesanías y la identidad calchaquí que son, hoy, su sello distintivo.

Continuidad de la población indígena
A diferencia de otras regiones, en el valle de Santa María y sus alrededores la población de raíz diaguita mantuvo una notable continuidad tras la conquista, lo que explica la fuerte identidad indígena que persiste en la zona y en comunidades vecinas como Amaicha del Valle.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Amaicha_del_Valle
Wikipedia (ES) — «Santa María (Catamarca)»: https://es.wikipWikipedia (ES) — «Amaicha del Valle»: https://es.wikipedia.oWelcome Argentina — «Santa María»: https://www.welcomeargent

La Santa María actual: arqueología, vino de altura y turismo calchaquí

En las últimas décadas, Santa María consolidó su perfil como uno de los centros arqueológicos, culturales y turísticos de los Valles Calchaquíes. La puesta en valor de su patrimonio prehispánico —con el Museo Arqueológico Eric Boman, que resguarda las célebres urnas santamarianas, y la cercanía de las imponentes Ruinas de Quilmes— hizo del pueblo una parada clave para quienes quieren conocer la profunda historia indígena del noroeste.

Al mismo tiempo, la región se sumó al auge de la vitivinicultura de altura de los Valles Calchaquíes. Los viñedos del valle, a casi 2.000 metros, producen vinos de carácter intenso, con el Torrontés como cepa emblemática, que se suman al atractivo turístico junto con las artesanías de raíz diaguita —tejidos, cerámica— y los productos regionales del oasis.

La identidad indígena viva es otro de los grandes valores de la zona. La vecina Amaicha del Valle, con su Fiesta Nacional de la Pachamama y su comunidad organizada, mantiene encendida la llama de la cultura diaguita-calchaquí, en una región donde el pasado prehispánico no es solo arqueología, sino una herencia presente en la gente. Así, Santa María se ofrece hoy como un destino auténtico y profundo, donde la historia milenaria, la naturaleza de los valles, el vino y la cultura viva se combinan lejos del turismo masivo.

El museo y la puesta en valor del patrimonio
El Museo Arqueológico Eric Boman de Santa María resguarda parte del patrimonio de la cultura santamariana, en especial sus urnas funerarias. Su existencia, junto a la cercanía de las Ruinas de Quilmes, consolidó a Santa María como centro de turismo arqueológico y cultural de los Valles Calchaquíes.
Fuente: https://www.welcomeargentina.com/santamaria/
Welcome Argentina — «Santa María»: https://www.welcomeargentWikipedia (ES) — «Santa María (Catamarca)»: https://es.wikipWelcome Argentina — «Valles Calchaquíes»: https://www.welcom

📚 Bibliografía

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