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Historia de San Miguel de Tucumán

Fundación en Ibatín y traslado a La Toma

Hay una ciudad fantasma bajo la selva tucumana: durante 120 años, San Miguel de Tucumán no estuvo donde está hoy, sino a unos 60 kilómetros al sureste, en un paraje devorado luego por la vegetación y hoy convertido en sitio arqueológico. Esa primera Tucumán se llamó Ibatín, y su historia de fundación, agonía y traslado explica buena parte del carácter resiliente de la ciudad actual.

San Miguel de Tucumán nació el 31 de mayo de 1565, cuando el conquistador español Diego de Villarroel, por orden del gobernador del Tucumán Francisco de Aguirre, fundó la ciudad de San Miguel de Tucumán y Nueva Tierra de Promisión en ese paraje que los indígenas llamaban Ibatín. Villarroel quedó como teniente de gobernador de la nueva ciudad, ubicada al sur de la actual capital, en una zona de selva pedemontana cruzada por ríos y arroyos, territorio que hasta entonces habían ocupado comunidades diaguitas y lules, agricultores y cazadores del pie de monte tucumano.

Aunque la ciudad creció con cierta rapidez para los parámetros coloniales —con cabildo, iglesia y un trazado en damero típico de las fundaciones hispanoamericanas—, la vida en Ibatín se volvió cada vez más difícil con el correr de las décadas. Los reiterados ataques de los pueblos diaguitas, que resistían el avance español sobre sus tierras en el marco de las llamadas guerras calchaquíes, se sumaron a las inundaciones constantes del terreno bajo y anegadizo y a las fiebres palúdicas que diezmaban a la población, especialmente en verano. Estas tres amenazas combinadas —guerra, agua y enfermedad— convencieron a las autoridades de que la ciudad debía mudarse a un sitio más alto, seco y defendible.

Tras años de gestiones y de solicitar la autorización de la Corona española, el traslado se concretó el 29 de septiembre de 1685: la ciudad se mudó a su emplazamiento actual, el sitio conocido como La Toma, a orillas del río Salí, en terrenos más altos y salubres. Así terminaron los 120 años de historia de San Miguel de Tucumán en su sitio original de Ibatín —hoy un yacimiento arqueológico protegido que se puede visitar— y comenzó la historia de la ciudad que hoy conocemos, con un trazado nuevo que en sus líneas generales sigue siendo el del actual casco histórico.

https://smt.gob.ar/historiahttps://es.wikipedia.org/wiki/Ibat%C3%ADnhttps://comunicacionsmt.gob.ar/contenido/109/como-se-fundo-l

La batalla de Tucumán (1812) y Belgrano

En plena guerra de la Independencia, Tucumán fue escenario de una de las gestas militares más decisivas del proceso revolucionario. El 24 de septiembre de 1812, en los campos cercanos a la ciudad (en lo que hoy es el Parque 9 de Julio y sus alrededores), el Ejército del Norte al mando del general Manuel Belgrano venció al ejército realista comandado por Pío Tristán, que avanzaba desde el Alto Perú tras aplastar las anteriores campañas patriotas en esa región. El Triunvirato porteño, considerando la situación militar desesperada, le había ordenado expresamente a Belgrano replegarse hasta Córdoba y abandonar el norte a su suerte; pero los vecinos de Tucumán, con el propio gobernador Bernabé Aráoz a la cabeza, le pidieron y casi le exigieron que resistiera la nueva invasión en lugar de ceder la ciudad sin pelear.

Belgrano, en una de las decisiones más audaces de su carrera militar, desobedeció la orden de retroceder y, con tropas mal armadas, mal alimentadas y exhaustas tras meses de retirada, pero reforzadas en el último momento por gauchos, milicianos e incluso vecinas tucumanas que colaboraron con la logística, presentó batalla en terreno elegido y triunfó de forma contundente sobre un ejército numéricamente superior. La victoria de Tucumán —seguida apenas semanas después por la de Salta, en febrero de 1813— frenó en seco el avance realista sobre el territorio de las Provincias Unidas y salvó al naciente proceso revolucionario en el momento más crítico de toda la guerra de la Independencia sudamericana. Por eso Belgrano y la batalla de Tucumán ocupan un lugar central e indiscutido en la memoria de la ciudad y de la provincia, y explican en buena parte por qué, cuatro años más tarde, Tucumán sería elegida como sede del Congreso que declararía la Independencia.

https://en.wikipedia.org/wiki/San_Miguel_de_Tucum%C3%A1nhttps://www.argentina.gob.ar/noticias/9-de-julio-de-1816-dec

El Congreso de Tucumán y la casa de Francisca Bazán

En 1816, las Provincias Unidas necesitaban un congreso general que definiera el rumbo político y, sobre todo, que se animara a declarar la independencia. Se eligió a San Miguel de Tucumán como sede, por su posición central y relativamente segura frente al avance realista. El Congreso inició sus sesiones el 24 de marzo de 1816 con la presencia de unos 33 diputados de las distintas provincias.

Para las reuniones se utilizó la casa más grande de la ciudad, propiedad de una dama tucumana, Francisca Bazán de Laguna, que la prestó para la ocasión; incluso se demolieron paredes interiores para conseguir un salón más amplio. Esa casona pasaría a la historia como la Casa de Tucumán o Casa Histórica de la Independencia. La presidencia del Congreso era rotativa, y entre sus secretarios estuvieron José Mariano Serrano y Juan José Paso, figuras clave en la redacción del Acta.

https://es.wikipedia.org/wiki/Congreso_de_Tucum%C3%A1nhttps://elhistoriador.com.ar/el-congreso-de-tucuman-y-la-dec

La Declaración de la Independencia del 9 de julio de 1816

El 9 de julio de 1816, el Congreso reunido en Tucumán tomó la decisión histórica: declaró la independencia de las Provincias Unidas de Sudamérica respecto de la corona española, rompiendo los lazos políticos con la monarquía y proclamando una independencia absoluta y definitiva. El Acta fue redactada en español y, dada la composición del Congreso, también traducida al quechua y al aymara para difundirla en el Alto Perú.

Días después, desde el 12 de julio, el Congreso abrió el debate sobre la forma de gobierno —monarquía o república—, una discusión que se prolongaría en el tiempo y que muestra que la independencia fue solo el primer paso de un largo proceso. Pero la jornada del 9 de julio quedó grabada como el nacimiento de la patria, y San Miguel de Tucumán como su cuna. De ahí que la ciudad y la provincia lleven con orgullo el título de "Jardín de la República" y que cada 9 de julio sea fecha patria nacional.

https://www.argentina.gob.ar/noticias/9-de-julio-de-1816-dechttps://es.wikipedia.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_independen

De capital azucarera a Jardín de la República

Tras la Independencia, San Miguel de Tucumán siguió creciendo como capital provincial y nudo del norte argentino. El siglo XIX y comienzos del XX la convirtieron en el corazón de la industria azucarera: los ingenios y trapiches —cuyo origen recuerda la Casa del Obispo Colombres en el Parque 9 de Julio— transformaron la economía y el paisaje de toda la provincia. La ciudad se modernizó con edificios como la Casa de Gobierno, levantada entre 1908 y 1910 sobre el solar del viejo Cabildo.

Hoy San Miguel de Tucumán es la ciudad más poblada del NOA, un polo universitario, comercial y cultural, y la puerta de entrada para recorrer Tafí del Valle, los Valles Calchaquíes y los ingenios. Su casco histórico, ordenado alrededor de la Plaza Independencia —con la estatua de la Libertad de Lola Mora—, mantiene viva la memoria de 1816. El apodo "Jardín de la República" resume esa doble identidad: tierra fértil y verde, y cuna de la Independencia argentina.

https://www.tucumanturismo.gob.ar/articulos/articulo/120/ciuhttps://en.wikipedia.org/wiki/San_Miguel_de_Tucum%C3%A1n

📚 Bibliografía

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