Viajá con Gus
InicioArgentinaPurmamarcaHistoria
Historia · origen · formación

Historia de Purmamarca

La geología del Cerro de los Siete Colores: una pintura de millones de años

El famoso Cerro de los Siete Colores no se pintó: se fue formando a lo largo de decenas de millones de años. Su origen se remonta a un complejo proceso geológico vinculado a antiguos mares, lagos y ríos que depositaron, capa sobre capa, distintos sedimentos. Con el tiempo, el levantamiento del terreno por el movimiento de las placas tectónicas que dieron forma a los Andes inclinó y plegó esas capas, dejándolas a la vista como una pared rayada. Por eso, al mirar el cerro estamos leyendo, de abajo hacia arriba, distintas eras geológicas, algunas de cientos de millones de años de antigüedad.

Cada color responde a una composición mineral diferente. Los rojos y colorados provienen de arcillas y arcilitas ricas en hierro; el blanquecino, de calizas y rocas calcáreas; los verdes, de filitas y pizarras con óxido de cobre y minerales ferromagnesianos; el amarillo mostaza, de areniscas calcáreas ricas en azufre; los pardos y violetas, de margas arenosas con carbonato de calcio y minerales como el manganeso; y los tonos rosados o salmón, de arcillas y fangolitas más recientes. La 'paleta' completa va variando según el ángulo del sol, por eso conviene mirarlo en distintos momentos del día.

El número 'siete' es más simbólico que literal: muchos visitantes cuentan más o menos tonos según la luz. Lo importante es entender que cada franja es un capítulo distinto de la historia de la Tierra, expuesto por la erosión en pleno corazón de la Quebrada de Humahuaca.

https://www.turismonorteargentino.com/jujuy/purmamarca/los-chttps://es.wikipedia.org/wiki/Cerro_de_los_Siete_Coloreshttps://morethancolours.com/lugares/cerro-de-los-siete-color

El origen del nombre Purmamarca: tierra virgen, desierto o puma

El nombre Purmamarca tiene raíces en las lenguas andinas, pero no hay una única traducción aceptada, y ahí está parte de su encanto. La explicación más difundida lo deriva del aymara: 'purma', que significa campo sin sembrar, desierto o tierra no tocada por la mano del hombre, y 'marca', que significa pueblo o ciudad. De esa combinación nacen las interpretaciones más conocidas.

La traducción más poética y la que más circula entre los locales es 'pueblo de la tierra virgen', tomando 'purma' en su sentido de tierra inculta o no civilizada. Una versión más literal sería simplemente 'pueblo del desierto' o 'ciudad del desierto'. Existe además una lectura desde el quichua (quechua) que asocia el nombre al puma, dando 'pueblo del puma'. Estas distintas versiones conviven en la divulgación turística y en la tradición oral de la zona.

Aymara 'purma' (tierra virgen/inculta) + 'marca' (pueblo) = 'Pueblo de la Tierra Virgen', la versión más difundida.
Aymara 'purma' (desierto/campo sin sembrar) + 'marca' (pueblo/ciudad) = 'Pueblo del desierto' o 'Ciudad del desierto', traducción más literal.
Desde el quichua (quechua), asociado al puma = 'Pueblo del Puma'.
https://es.wikipedia.org/wiki/Purmamarcahttps://purmamarca.gob.ar/conoce-purmamarca/https://www.turismoruta40.com.ar/purmamarca.html

Los pueblos originarios de la Quebrada

Mucho antes de la llegada de los españoles, la Quebrada de Humahuaca era un corredor habitado y transitado por pueblos originarios. La zona estuvo poblada por comunidades vinculadas al mundo andino, entre ellas los omaguacas, que dejaron su huella en la toponimia y la cultura de la región. La Quebrada funcionaba como una vía natural de comunicación entre la puna, los valles y las tierras bajas, y formó parte del área de influencia del Imperio Inca antes de la conquista.

Esa herencia sigue viva en Purmamarca: en los telares y textiles de lana de llama y alpaca, en la música y los instrumentos andinos, en el cultivo de la quinoa y el maíz, en la cría de llamas y en las celebraciones ligadas a la Pachamama. El reconocimiento de la Quebrada de Humahuaca como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003 destacó justamente ese valor de paisaje cultural milenario, donde la presencia humana y el entorno natural se entrelazan desde hace miles de años.

https://es.wikipedia.org/wiki/Purmamarcahttps://www.quebradadehumahuaca.com/ciudad/purmamarca/https://purmamarca.gob.ar/conoce-purmamarca/

La época colonial: la Iglesia de Santa Rosa de Lima y el algarrobo histórico

Con la colonización española, Purmamarca se organizó como pueblo de indios en torno a su capilla. La Iglesia de Santa Rosa de Lima, frente a la plaza, fue construida en 1648 y es uno de los templos coloniales más valiosos del norte argentino. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941. Su arquitectura es típicamente andina: muros gruesos de adobe, techo de madera de cardón y torta de barro, una campana antigua y, en su interior, pinturas de la escuela cuzqueña del siglo XVIII, testimonio del arte religioso colonial de la región.

Junto a la iglesia se levanta el algarrobo histórico, un árbol centenario considerado el 'abuelo' de Purmamarca, de copa amplia y enorme valor simbólico para el pueblo. La tradición cuenta que bajo su sombra descansaron tropas del Ejército del Norte durante las guerras de la Independencia, lo que lo convirtió en un emblema vivo de la historia local. Iglesia, plaza, algarrobo y el antiguo cabildo conforman el conjunto histórico que el pueblo conserva hasta hoy y que forma parte del paisaje cultural reconocido por la UNESCO.

https://www.argentina.gob.ar/capital-humano/cultura/monumenthttps://es.wikipedia.org/wiki/Purmamarcahttps://www.coloresdepurmamarca.com/turismo/iglesia-de-santa

Purmamarca hoy: del pueblo escondido a la postal del norte

Durante siglos, Purmamarca fue un pueblo pequeño y algo apartado, dedicado al pastoreo, los cultivos andinos y la artesanía. Su gran transformación llegó con el turismo: la declaración de la Quebrada de Humahuaca como Patrimonio de la Humanidad en 2003 y la fama creciente del Cerro de los Siete Colores lo pusieron en el mapa de los grandes destinos del norte argentino. La población creció de manera notable en pocas décadas, acompañando ese impulso.

Hoy conviven en Purmamarca la vida comunitaria tradicional y una infraestructura turística cada vez mayor: hoteles boutique, hospedajes familiares, restaurantes de cocina andina y una feria de artesanías permanente en la plaza. El pueblo es también la base natural para subir la Cuesta de Lipán y llegar a las Salinas Grandes. El desafío, como en toda la Quebrada, es mantener el equilibrio entre recibir visitantes y preservar la identidad cultural, el paisaje y el ritmo tranquilo que hacen de Purmamarca un lugar único.

https://es.wikipedia.org/wiki/Purmamarcahttps://purmamarca.gob.ar/conoce-purmamarca/https://www.quebradadehumahuaca.com/ciudad/purmamarca/

La Cuesta de Lipán y las Salinas Grandes: el otro paisaje que nace en Purmamarca

Purmamarca no termina en el Cerro de los Siete Colores. Detrás del pueblo arranca uno de los caminos más espectaculares del norte argentino: la Cuesta de Lipán, un tramo de la Ruta Nacional 52 que sube en curvas cerradas desde los 2.192 msnm del pueblo hasta el Abra de Potrerillos, a 4.170 msnm, antes de bajar hacia las Salinas Grandes. En apenas 60 kilómetros el paisaje cambia por completo: de los cerros multicolores de la Quebrada se pasa a la puna pelada, con vicuñas y llamas pastando entre pajonales, y finalmente a un mar blanco de sal que se extiende hasta el horizonte.

Las Salinas Grandes son uno de los salares más grandes de Sudamérica después del Uyuni boliviano y el Atacama chileno: unos 212 kilómetros cuadrados compartidos entre las provincias de Jujuy y Salta, resto de un antiguo lago que se secó hace miles de años dejando una costra de sal de varios metros de espesor. Las comunidades originarias de la zona, agrupadas en la Cooperativa El Aguilar y otras organizaciones locales, explotan la sal desde hace generaciones mediante piletones de evaporación, y hoy administran también el ingreso turístico: es obligatorio contratar un guía comunitario para acceder a los 'ojos de agua', las piletas de un intenso color turquesa que contrastan con el blanco de la sal.

La mejor manera de visitar el salar desde Purmamarca es en excursión de medio día o día completo, ya sea con agencias que salen del propio pueblo, desde Tilcara o desde San Salvador de Jujuy, o en combi comunitaria compartida. La ruta no tiene estaciones de servicio entre Purmamarca y el salar, así que conviene cargar combustible antes de subir. El apunamiento (mal de altura) es real por encima de los 4.000 metros: hidratarse bien, evitar el alcohol y las comidas pesadas, y moverse despacio son las recomendaciones más repetidas por los guías locales. Muchos viajeros combinan la visita con un alto en el Abra de Potrerillos, el punto más alto del recorrido, donde hay puestos de artesanías y una vista panorámica de la puna que se extiende hacia Bolivia y Chile.

https://www.jujuyturismo.com.ar/salinas-grandes.htmlhttps://www.larutanatural.gob.ar/es/imperdible/82/salinas-grhttps://dejujuy.com/destinos-salinas-grandes/

Fiestas, Pachamama y vida cotidiana en Purmamarca

El calendario de Purmamarca sigue marcado por las celebraciones andinas que llegaron con los primeros pobladores de la Quebrada y que la colonización nunca logró borrar del todo. La más importante es el Ritual a la Pachamama, que se celebra cada 1° de agosto y durante todo ese mes: las familias abren un pozo en la tierra, la 'boca' de la Pachamama, y le ofrendan comida, bebida, hojas de coca y humo de cigarrillo en agradecimiento por las cosechas y en pedido de protección para el año que viene. Es una ceremonia comunitaria, íntima y a la vez abierta a quien quiera participar con respeto.

Otra fecha clave es el Carnaval, que en la Quebrada de Humahuaca tiene identidad propia: comparsas, coplas cantadas con caja, chicha y el 'desentierro' del diablo del carnaval marcan varios días de música y baile en la plaza y las calles de tierra. La Semana Santa también convoca celebraciones locales, con procesiones que recorren el pueblo. A esto se suman las fiestas patronales y la feria de artesanías, que funciona todos los días del año en la plaza 9 de Julio y es, en sí misma, una ventana a la vida cotidiana del pueblo: tejedoras trabajando el telar a la vista de los turistas, productores de quinoa y maíz vendiendo directamente su cosecha, y músicos que tocan sikus y quenas entre los puestos.

La economía de Purmamarca combina desde hace décadas el pastoreo de llamas y ovejas, el cultivo en pequeñas parcelas de altura y, cada vez más, el turismo. Esa transición no estuvo exenta de tensiones: el crecimiento acelerado de la actividad turística desde los años 2000 trajo más ingresos pero también más presión sobre el agua, la infraestructura y el paisaje. Hoy el pueblo intenta sostener un turismo que conviva con la vida de sus poco más de tres mil habitantes, muchos de los cuales siguen hablando de 'la comunidad' como la unidad organizativa central, heredera directa de las antiguas formas de organización colectiva andina.

https://purmamarca.gob.ar/conoce-purmamarca/https://es.wikipedia.org/wiki/Purmamarcahttps://www.quebradadehumahuaca.com/ciudad/purmamarca/

📚 Bibliografía

← Volver a la guía de Purmamarca