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Historia de Humahuaca

El origen del nombre: los omaguacas, dueños de la quebrada

Cada mediodía, frente al cabildo de Humahuaca, decenas de viajeros esperan con la cámara lista a que un santo mecánico salga de la torre a impartir su bendición. Pocos saben, mientras aplauden al autómata de San Francisco Solano o suben las escalinatas del monumento, que están parados sobre uno de los caminos más antiguos y transitados de América: un corredor que lleva unos diez mil años viendo pasar caravanas de llamas, ejércitos incas, arrieros coloniales rumbo a Potosí y soldados de la Independencia. Y que el nombre del pueblo no es un capricho sonoro: es la memoria viva de sus antiguos dueños.

El nombre de Humahuaca proviene de los omaguacas (también escrito 'humahuacas'), el pueblo originario que habitaba esta porción de la quebrada cuando llegaron los españoles en el siglo XVI. Eran un conjunto de comunidades de agricultores y pastores de lengua propia, emparentadas con los demás pueblos de los valles y quebradas del actual noroeste argentino, que cultivaban en terrazas, criaban llamas y comerciaban a lo largo del gran corredor natural que une la Puna con los valles bajos.

La quebrada que hoy lleva su nombre fue, durante miles de años, un camino. Los estudios arqueológicos muestran una ocupación humana continua de unos diez mil años en este corredor de unos 150 kilómetros que sigue el curso del río Grande. Por aquí circularon, mucho antes que los europeos, las caravanas de llamas, los pueblos de la Puna y de los valles, y finalmente el Imperio inca, que incorporó la región a su red de caminos, el Qhapaq Ñan o Camino del Inca.

Los omaguacas, como otros pueblos de la zona, ofrecieron resistencia a la conquista española. La región fue escenario de enfrentamientos durante el largo proceso de las llamadas guerras calchaquíes y de la dominación colonial del noroeste. Con el tiempo, la población originaria fue sometida al sistema de encomiendas y mitas, pero su huella cultural —en la lengua, las costumbres, la religiosidad y los topónimos— sobrevivió y todavía late en la identidad kolla de la quebrada.

El significado del topónimo
El nombre Humahuaca deriva del pueblo omaguaca que habitaba la zona. Existen distintas interpretaciones sobre el significado exacto del término en las lenguas originarias, por lo que conviene tomarlas como aproximaciones; lo seguro es que el topónimo refiere al pueblo que dominaba esta parte de la quebrada antes de la conquista.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Humahuaca
Diez mil años de ocupación humana
La Quebrada de Humahuaca fue reconocida por la Unesco en 2003 precisamente por testimoniar un uso intensivo del corredor durante unos diez mil años, como ruta de comercio y comunicación entre la Puna y los valles, desde las sociedades cazadoras-recolectoras hasta el Imperio inca y la colonización española.
Fuente: https://whc.unesco.org/es/list/1116/
Wikipedia (ES) — «Humahuaca»: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (ES) — «Quebrada de Humahuaca»: https://es.wikipedUNESCO — «Quebrada de Humahuaca»: https://whc.unesco.org/es/

El camino real al Alto Perú y la Humahuaca colonial

Durante la época colonial, la Quebrada de Humahuaca adquirió una importancia enorme por su posición geográfica: era el paso obligado del Camino Real que unía el Río de la Plata con el Alto Perú, es decir, con el riquísimo centro minero de Potosí. Todo lo que subía y bajaba entre Buenos Aires y el Perú —mercaderías, mulas, plata, personas, ejércitos— atravesaba este corredor de montañas, y los pueblos de la quebrada vivían en buena parte de ese tránsito.

Humahuaca se consolidó como una de las postas y poblados clave de ese camino. Su iglesia, dedicada a Nuestra Señora de la Candelaria y a San Antonio, data del siglo XVII (fue varias veces reconstruida) y conserva imágenes y pinturas de la tradición colonial andina, como la escuela cuzqueña. En los pueblos vecinos, como Uquía, se levantaron templos del mismo período, célebres por sus pinturas de 'ángeles arcabuceros', un testimonio fascinante del sincretismo entre la fe católica y las cosmovisiones andinas.

La vida colonial en la quebrada combinó la economía del tránsito con la agricultura de altura heredada de los pueblos originarios y la cría de ganado. La población, mayoritariamente indígena y mestiza, mantuvo muchas de sus prácticas ancestrales bajo el barniz de la religión y la administración españolas. Esa mezcla profunda es la raíz de la cultura que todavía hoy se respira en Humahuaca: el adobe, el cardón, la copla, el Carnaval y la devoción a la Pachamama conviven con las iglesias y las fiestas patronales católicas.

Humahuaca como posta del Camino Real
Los historiadores coinciden en que la quebrada, y Humahuaca dentro de ella, fue una arteria fundamental del Camino Real que conectaba el Virreinato del Río de la Plata con el Alto Perú y Potosí. Esa función de paso explica buena parte de la riqueza patrimonial colonial de sus pueblos.
Fuente: https://whc.unesco.org/es/list/1116/
UNESCO — «Quebrada de Humahuaca»: https://whc.unesco.org/es/Wikipedia (ES) — «Quebrada de Humahuaca»: https://es.wikipedWikipedia (ES) — «Iglesia de San Francisco de Paula (Uquía)»

La quebrada en las guerras de la Independencia y el Éxodo Jujeño

La Quebrada de Humahuaca fue uno de los escenarios más disputados de las guerras de la Independencia argentina. Como puerta natural hacia el Alto Perú, por donde avanzaban una y otra vez los ejércitos realistas, la quebrada cambió de manos varias veces durante los enfrentamientos entre las fuerzas patriotas y las del rey de España. Sus pueblos sufrieron en carne propia el paso de las tropas, las invasiones y las represalias.

El episodio más célebre vinculado a la región es el Éxodo Jujeño de 1812, ordenado por el general Manuel Belgrano. Ante el avance de un poderoso ejército realista desde el norte, Belgrano dispuso que la población de Jujuy y de la quebrada abandonara sus casas, quemara los campos y se llevara o destruyera todo lo que pudiera servir al enemigo, retirándose hacia el sur. Esa política de 'tierra arrasada' privó a los realistas de recursos y fue clave para las posteriores victorias patriotas de Tucumán y Salta. Más tarde, las guerrillas del norte, lideradas por caudillos como Martín Miguel de Güemes y los milicianos gauchos y campesinos, sostuvieron durante años la defensa de la frontera norte.

La memoria de esa epopeya quedó grabada para siempre en Humahuaca con la construcción, ya en el siglo XX, del monumental Monumento a los Héroes de la Independencia, obra del escultor Ernesto Soto Avendaño inaugurada en 1950. Su gran figura central, un hombre indígena con el brazo en alto, no homenajea solo a los próceres, sino sobre todo al pueblo del norte —indígena, mestizo, anónimo— que puso el cuerpo en la lucha por la libertad.

El Éxodo Jujeño de 1812
La historiografía argentina reconoce el Éxodo Jujeño, ordenado por Belgrano en agosto de 1812, como una maniobra de 'tierra arrasada' que obligó a la población a abandonar la región para no dejar recursos al ejército realista. Es considerada una de las decisiones militares más significativas de la guerra en el norte.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89xodo_jujeño
El monumento como homenaje al pueblo
El Monumento a los Héroes de la Independencia de Humahuaca, de Ernesto Soto Avendaño (inaugurado en 1950), se interpreta no solo como homenaje a los próceres, sino como reconocimiento al pueblo indígena y mestizo del norte que sostuvo la guerra. La figura central representa a ese pueblo alzándose por la libertad.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Humahuaca
Wikipedia (ES) — «Éxodo jujeño»: https://es.wikipedia.org/wiWikipedia (ES) — «Humahuaca»: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (ES) — «Manuel Belgrano»: https://es.wikipedia.org

El siglo XX: el monumento de Soto Avendaño y la consolidación del pueblo

A lo largo del siglo XX, Humahuaca pasó de ser un pueblo de paso del antiguo camino real a convertirse en uno de los centros simbólicos y administrativos del norte de la provincia de Jujuy, cabecera de su departamento. La llegada del ferrocarril a la quebrada y, más tarde, la consolidación de la Ruta Nacional 9 integraron al pueblo a la red de comunicaciones moderna del país, sin que perdiera su fisonomía de adobe, piedra y cardón.

La gran obra que marcó la identidad del pueblo en este período fue el Monumento a los Héroes de la Independencia. Su autor, el escultor tucumano Ernesto Soto Avendaño, trabajó en el proyecto durante más de una década, en una obra de gran escala que combina piedra y bronce y que se levanta sobre una colina dominando el casco urbano. Inaugurado en 1950, el monumento se transformó en el ícono visual de Humahuaca y en un símbolo del reconocimiento a la lucha de los pueblos del norte por la Independencia.

Durante el siglo XX, Humahuaca también afianzó su perfil cultural: el Carnaval norteño, con sus comparsas, la 'señalada' del ganado, las coplas, el charango y la caja, las fiestas patronales y la devoción a la Pachamama mantuvieron viva la tradición andina del pueblo. Esa autenticidad, lejos de diluirse, se volvió uno de sus mayores atractivos, atrayendo a viajeros y artistas que encontraron en la quebrada una fuente inagotable de inspiración.

Una obra de más de una década
Las fuentes coinciden en que Ernesto Soto Avendaño dedicó muchos años a la construcción del Monumento a los Héroes de la Independencia, finalmente inaugurado en 1950. Es considerado una de las grandes obras escultóricas monumentales del norte argentino.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Humahuaca
Wikipedia (ES) — «Humahuaca»: https://es.wikipedia.org/wiki/Turismo Jujuy (oficial) — «Humahuaca»: https://www.turismo.jWelcome Argentina — «Humahuaca»: https://www.welcomeargentin

La Quebrada de Humahuaca, Patrimonio Mundial de la Humanidad (2003)

El reconocimiento internacional definitivo llegó el 2 de julio de 2003, cuando la Unesco inscribió a la Quebrada de Humahuaca en su lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad, bajo la categoría de 'paisaje cultural'. La distinción no protege un monumento aislado, sino todo el corredor de unos 150 kilómetros que sigue el curso del río Grande, reconociendo su valor como ruta de comunicación y comercio utilizada de manera continua durante unos diez mil años.

La Unesco destacó que la quebrada conserva testimonios excepcionales de las sucesivas culturas que la habitaron y la atravesaron: los pueblos prehispánicos con sus sitios arqueológicos y sus terrazas de cultivo (como las de Coctaca), el Camino del Inca, los pueblos y las iglesias de la época colonial, las huellas de las guerras de la Independencia y la vida actual de las comunidades andinas. Todo ello en un entorno natural extraordinario, con sus famosas montañas de colores, como el Cerro de los Siete Colores en Purmamarca o la Serranía del Hornocal (el Cerro de los 14 Colores) cerca de Humahuaca.

Humahuaca, que dio su nombre a toda la quebrada, es uno de los pueblos emblemáticos de este paisaje cultural. El reconocimiento de la Unesco impulsó el turismo y la puesta en valor del patrimonio, pero también planteó el desafío de preservar la autenticidad de la vida local frente al crecimiento de la actividad turística. Hoy, Humahuaca sigue siendo, ante todo, un pueblo andino vivo: con su gente, su música, su Carnaval y su devoción, fiel a los diez mil años de historia que la convirtieron en uno de los lugares con más alma del norte argentino.

Qué reconoce exactamente la Unesco (2003)
La inscripción de 2003 corresponde a la 'Quebrada de Humahuaca', clasificada como paisaje cultural. Reconoce el valor del corredor como ruta de comunicación y comercio usada de forma continua durante unos diez mil años, con testimonios de las culturas prehispánicas, inca, colonial y republicana en un entorno natural sobresaliente.
Fuente: https://whc.unesco.org/es/list/1116/
UNESCO — «Quebrada de Humahuaca»: https://whc.unesco.org/es/Wikipedia (ES) — «Quebrada de Humahuaca»: https://es.wikipedWikipedia (ES) — «Humahuaca»: https://es.wikipedia.org/wiki/

📚 Bibliografía

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