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Historia de Corrientes

1588: la fundación en las Siete Corrientes

Una cruz de madera que las llamas no pueden quemar. Eso cuenta la tradición correntina: que en los primeros meses de vida de la ciudad, cuando los ataques indígenas amenazaban con borrar del mapa el precario fuerte español, la gran cruz de urunday que los fundadores habían plantado junto a la empalizada resistió intacta el fuego, y que un rayo fulminó a quien intentaba quemarla. Más de cuatro siglos después, esa misma cruz —3,75 metros de madera dura— se venera en un santuario del casco histórico, y su leyenda sigue siendo la mejor puerta de entrada a una ciudad donde historia y fe son inseparables.

Todo empezó el 3 de abril de 1588, cuando el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, con el auxilio de Alonso de Vera y Aragón (apodado 'el Tupí') y de Hernando Arias de Saavedra, fundó la ciudad. El acta fundacional habla de fundar 'la ciudad de Vera en el sitio que llaman de las Siete Corrientes'. Es decir que el nombre original de la ciudad fue Ciudad de Vera, en memoria del linaje del fundador.

El topónimo 'Siete Corrientes' alude al accidentado régimen del río Paraná en ese punto: las puntas de roca y los remolinos que generan varias 'corrientes' de agua. La fundación respondía a una necesidad estratégica: Torres de Vera y Aragón debía cumplir las capitulaciones de su cargo de adelantado, y la ciudad fue concebida como estación de paso y puerto intermedio entre Asunción del Paraguay y Buenos Aires, en la larga ruta fluvial del Paraná.

Con el correr de los años, el nombre fue mutando. Como San Juan Bautista fue uno de los santos elegidos como patronos de la ciudad, terminó conociéndose como San Juan de Vera de las Siete Corrientes, y de ese largo nombre el uso popular fue quedándose con el apócope: Corrientes.

Sobre el nombre completo de la ciudad
Es un error común creer que la ciudad se fundó ya con el nombre 'San Juan de Vera de las Siete Corrientes'. Según fuentes locales, el nombre del acta fundacional fue 'Ciudad de Vera'; el agregado de 'San Juan' (por el santo patrono) y la forma extendida se consolidaron más tarde, derivando finalmente en el simple 'Corrientes'.
Fuente: https://ciudaddecorrientes.gov.ar/la-ciudad/fundaci-n-de-la-ciudad-de-corrientes
https://ciudaddecorrientes.gov.ar/la-ciudad/fundaci-n-de-la-https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Torres_de_Vera_y_Arag%C3%https://es.wikipedia.org/wiki/Corrientes_(ciudad)

La leyenda de la Cruz de los Milagros

Pocos relatos están tan ligados al nacimiento de Corrientes como el de la Cruz de los Milagros. Según la tradición, en los primeros tiempos de la fundación los españoles levantaron una gran cruz de madera. Los indígenas de la zona, en conflicto con los colonizadores, intentaron en varias ocasiones destruirla e incendiarla, pero —cuenta la leyenda— la cruz resistió milagrosamente el fuego, y los rayos habrían fulminado a quienes intentaban quemarla.

Ese hecho, vivido como un milagro, dio origen a una de las devociones populares más profundas de Corrientes. La cruz —de madera de urunday, de 3,75 metros— fue custodiada primero en una ermita precaria y desde 1730 en el primer templo construido en su honor (levantado en 1720); el santuario actual, quinto de la serie, tuvo su piedra fundamental en 1888, durante el tercer centenario de la ciudad, y fue consagrado en 1897. Cada 3 de mayo, día de la Cruz, miles de fieles se congregan para venerarla. La religiosidad popular es, de hecho, un rasgo central de la identidad correntina: a la Cruz de los Milagros se suma el culto a la Virgen de Itatí y la enorme devoción al Gauchito Gil, cuyos santuarios rojos se ven por toda la provincia.

https://ciudaddecorrientes.gov.ar/la-ciudad/fundaci-n-de-la-https://es.wikipedia.org/wiki/Corrientes_(ciudad)https://visitcorrientes.tur.ar/en/sobre-corrientes/

Una ciudad de río, puerto y frontera

La historia de Corrientes está marcada por su relación con el río Paraná. Su ubicación fue elegida por las ventajas naturales como puerto, en un punto clave de la red fluvial que conectaba el interior con el Atlántico. Durante siglos, la ciudad creció como nudo comercial y portuario, y como cabecera de una provincia ganadera y yerbatera.

El episodio más dramático de esa historia de frontera ocurrió al amanecer del 13 de abril de 1865. Cinco vapores paraguayos bajaron en silencio por el Paraná y aparecieron frente al puerto de Corrientes, donde estaban fondeados dos pequeños buques argentinos en reparación, el 25 de Mayo y el Gualeguay. Las naves paraguayas pasaron de largo y, de pronto, invirtieron el rumbo y atacaron a los barcos indefensos, dejando numerosos muertos a bordo. Dos días después, el 15 de abril, el general paraguayo Wenceslao Robles desembarcó en la ciudad al mando de unos 2.000 soldados, mientras otra columna de caballería paraguaya llegaba por tierra el mismo día. Los invasores instalaron un gobierno interino de tres miembros del partido federal correntino, supervisado de cerca por comisionados paraguayos.

La agresión, lejos de doblegar al país, tuvo el efecto contrario: generó una ola de indignación patriótica que unificó momentáneamente a las facciones políticas argentinas detrás del gobierno nacional y volvió políticamente imposible cualquier neutralidad. Apenas dos semanas después de la invasión, el 1 de mayo de 1865, Argentina, Brasil y Uruguay firmaron en Buenos Aires el Tratado de la Triple Alianza contra Paraguay, que se mantuvo en secreto por un tiempo. Así, la breve ocupación de Corrientes terminó siendo la chispa que encendió la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), el conflicto bélico más sangriento de la historia sudamericana, y dejó en la memoria correntina una herida profunda que todavía se recuerda en la ciudad.

Esa condición de frontera —con Paraguay al norte y, a través del río, con el Chaco al oeste— modeló una cultura de cruce, donde lo guaraní y lo español se entrelazan. La lengua guaraní, de hecho, fue declarada idioma oficial alternativo de la provincia junto al español (ley 5598 de 2004): Corrientes es la única provincia argentina donde el guaraní tiene ese estatus.

https://es.wikipedia.org/wiki/Corrientes_(ciudad)https://ciudaddecorrientes.gov.ar/la-ciudad/fundaci-n-de-la-https://visitcorrientes.tur.ar/en/sobre-corrientes/Wikipedia (ES) — «Invasión paraguaya de Corrientes»: https:/Wikipedia (ES) — «Guerra de la Triple Alianza»: https://es.w

Cuna del chamamé y de una cultura propia

Si hay algo que define a Corrientes en el imaginario argentino es el chamamé. Este género musical, nacido en el Litoral y muy especialmente en suelo correntino, fusiona raíces guaraníes con la herencia europea (el acordeón, la guitarra, el bandoneón) y canta, en español y en guaraní, al río, al monte, al amor y a la tierra. En 2020, la UNESCO declaró al chamamé Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un reconocimiento mundial a esta expresión profundamente correntina.

Cada enero, la ciudad celebra la Fiesta Nacional del Chamamé en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, que reúne a los grandes intérpretes del género. El chamamé convive con el otro gran orgullo festivo de la ciudad: el Carnaval. Corrientes es la Capital Nacional del Carnaval, y cada verano el Corsódromo Nolo Alías se llena de plumas, brillo y comparsas como Ara Berá y Copacabana, en una de las fiestas más grandes del país.

https://turismo.corrientes.gob.ar/noticia/carnaval-y-chamamehttps://visitcorrientes.tur.ar/en/sobre-corrientes/https://es.wikipedia.org/wiki/Corrientes_(ciudad)

Corrientes hoy: música, fe y puerta del Iberá

La Corrientes actual conserva el encanto de una ciudad antigua del Litoral: casonas coloniales, calles arboladas, una catedral frente a la Plaza Cabral y una costanera amplia sobre el Paraná, con el puente General Belgrano —que la une a Resistencia, en el Chaco— como telón de fondo. Es una capital de ritmo tranquilo, calurosa y cordial, donde la música, la fe y el río marcan el pulso.

Más allá de sus atractivos urbanos, Corrientes capital cumple un rol estratégico para el turismo: es la principal puerta de entrada y base de servicios para los Esteros del Iberá, uno de los humedales más grandes y biodiversos del planeta, hogar de carpinchos, yacarés, ciervos de los pantanos y cientos de aves. Así, la ciudad combina lo mejor de dos mundos: la cultura viva del Litoral —chamamé, carnaval, devoción popular— y el acceso a una de las grandes maravillas naturales de la Argentina.

https://visitcorrientes.tur.ar/en/sobre-corrientes/https://doslunas.com.ar/que-lugares-imperdibles-puedo-visitahttps://turismo.corrientes.gob.ar/

📚 Bibliografía

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