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Historia de Chascomús

El fuerte de la frontera y los orígenes

Donde hoy los chicos juegan en la Plaza Independencia, hace casi 250 años se levantaba una empalizada de apenas 60 metros de lado, con cañones apuntando a la pampa abierta: era el borde mismo del mundo colonial. El 30 de mayo de 1779, el capitán de Blandengues Pedro Nicolás Escribano fundó a orillas de la laguna el Fortín de San Juan Bautista, un puesto avanzado de la línea de frontera destinada a contener los malones y afianzar la presencia hispano-criolla frente a las tierras que aún dominaban los pueblos originarios. Ese fuerte modesto fue el germen de Chascomús.

El emplazamiento no fue casual: la laguna proveía agua y recursos, y la región de las lagunas encadenadas era un territorio estratégico de la pampa húmeda. En torno al fuerte fue creciendo un asentamiento de soldados, pobladores y familias, dedicado a la ganadería y a la vida de frontera, en un ambiente marcado por el contacto y el conflicto con los pueblos originarios y por la cultura criolla y gaucha que florecía en la campaña bonaerense.

El nombre 'Chascomús' es de origen indígena, como muchos topónimos de la región: según la interpretación más difundida, proviene de la lengua de los pueblos pampas y aludiría al agua muy salada de la laguna, aunque como suele ocurrir con estas etimologías existen variantes. De aquellos orígenes de fuerte y laguna proviene la doble identidad de la ciudad: la del agua y la naturaleza pampeana, y la de la historia de frontera, criolla y gaucha, que aún la define.

Wikipedia (ES) — «Chascomús»: https://es.wikipedia.org/wiki/

La Batalla de Chascomús y los Libres del Sur

Chascomús ocupa un lugar destacado en la historia política argentina del siglo XIX. En 1839, durante el segundo gobierno de Juan Manuel de Rosas y en plena crisis por el bloqueo francés del Río de la Plata, estalló en el sur de la provincia de Buenos Aires un levantamiento de hacendados y vecinos conocido como la revolución de los Libres del Sur. Sus jefes fueron Pedro Castelli —hijo de Juan José Castelli, el orador de la Revolución de Mayo—, el coronel francés Ambrosio Crámer, un veterano de los ejércitos de Napoleón afincado en la zona, y el coronel Manuel Leoncio Rico. El movimiento expresaba el descontento del campo bonaerense frente a las políticas rosistas y las penurias económicas del bloqueo, y se coordinaba con la campaña del general Juan Lavalle contra Rosas; meses antes, en junio de 1839, la conspiración urbana asociada había terminado con la ejecución del joven Ramón Maza y el asesinato de su padre, el presidente de la Legislatura Manuel Vicente Maza.

El alzamiento se lanzó en Dolores el 29 de octubre de 1839 y llegó a reunir cerca de 2.000 hombres entre voluntarios y peones de las estancias. Pero la reacción fue inmediata: las fuerzas leales a Rosas, comandadas por su hermano Prudencio Rosas, marcharon al encuentro de los rebeldes, y el 7 de noviembre de 1839, a orillas de la laguna de Chascomús, se libró la batalla decisiva. En poco más de tres horas de combate, que dejó unos 250 muertos, los Libres del Sur fueron derrotados: Crámer cayó en la lucha, y Pedro Castelli, capturado en la huida, fue ejecutado — su cabeza permaneció clavada en una pica en la plaza de Dolores durante años, como escarmiento. El alzamiento quedó sofocado en pocas semanas.

Esa página histórica, junto con su origen de fuerte fronterizo, hizo de Chascomús un lugar cargado de pasado patrio y criollo. La ciudad conserva la memoria de estos acontecimientos en sus museos, monumentos y relatos —el Parque de los Libres del Sur, creado en 1939 al cumplirse el centenario de la batalla, es el testimonio más visible—, integrándolos a su identidad como ciudad histórica de la pampa bonaerense y como uno de los escenarios clave de las luchas civiles del siglo XIX argentino.

Wikipedia (ES) — «Batalla de Chascomús»: https://es.wikipediWikipedia (ES) — «Libres del Sur»: https://es.wikipedia.org/Infobae — La macabra historia de la cabeza de Pedro Castelli

La Capilla de los Negros y la herencia afroargentina

Uno de los capítulos más singulares de la historia de Chascomús es el de su comunidad afrodescendiente y su Capilla de los Negros. Durante la época colonial y el siglo XIX, la población de origen africano —llegada en condición de esclavitud, sobre todo desde el actual territorio de Angola y Mozambique a través del puerto de Buenos Aires, y luego liberta tras las sucesivas leyes de libertad de vientres y abolición— formó parte importante de la sociedad bonaerense, también en la campaña y en pueblos como Chascomús, aunque su presencia fue largamente invisibilizada en el relato histórico tradicional, que durante décadas construyó una imagen de la Argentina como país de inmigración exclusivamente europea.

En el siglo XIX, la comunidad afrodescendiente de la ciudad, organizada en la Hermandad de los Morenos (o de San Benito de Palermo, patrono tradicionalmente asociado a la religiosidad afroamericana), levantó hacia 1862 una sencilla capilla de adobe que les servía de lugar de culto, devoción, práctica del candombe y encuentro comunitario, en una época en que la sociabilidad afrodescendiente solía organizarse en torno a estas hermandades o 'naciones' que replicaban lazos étnicos y culturales de origen africano. Esa construcción humilde, la Capilla de los Negros, se conservó hasta hoy como un testimonio excepcional de la cultura y la religiosidad afroargentina, un tipo de edificio del que sobreviven muy pocos ejemplos en todo el país.

El sitio mantiene su atmósfera austera y devocional, con imágenes y ofrendas, y es venerado por muchos visitantes que acuden a pedir o agradecer favores. Fue declarada Monumento Histórico Nacional, y desde 2010 integra el programa 'La Ruta del Esclavo' de la Unesco como sitio de memoria de la trata transatlántica y sus consecuencias. Más allá de su valor espiritual, la Capilla de los Negros es un documento vivo de la historia de los afrodescendientes en la Argentina, y uno de los grandes símbolos patrimoniales de Chascomús, que recuerda una dimensión muchas veces olvidada de la sociedad pampeana: la Buenos Aires colonial y decimonónica llegó a tener una población afrodescendiente que representaba, según algunos censos, más de una cuarta parte de sus habitantes.

Wikipedia (ES) — «Capilla de los Negros»: https://es.wikipedWikipedia (ES) — «Chascomús»: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (ES) — «Afroargentinos»: https://es.wikipedia.org/

El ferrocarril, la laguna y el nacimiento del destino turístico

A lo largo del siglo XIX y comienzos del XX, Chascomús se consolidó como una próspera ciudad de la pampa húmeda, ligada a la ganadería y la agricultura. Un hito decisivo en su desarrollo fue la llegada del ferrocarril en 1865: la estación de Chascomús fue una de las primeras del sur bonaerense, y el tren conectó a la ciudad con Buenos Aires, impulsando su economía, su comercio y su crecimiento urbano, y sembrando la semilla de su futuro como destino de escapada.

La Laguna de Chascomús, integrante del sistema de lagunas encadenadas del río Salado, fue desde temprano el gran atractivo natural y recreativo de la ciudad. La pesca del pejerrey se transformó en una tradición y en un imán para visitantes de toda la provincia, y la costanera, los clubes náuticos y los deportes de agua fueron dándole a Chascomús el perfil de centro de turismo de naturaleza y descanso que mantiene hasta hoy.

A lo largo del siglo XX, la cercanía con Buenos Aires y la combinación de laguna, historia y aire de campo convirtieron a Chascomús en una de las escapadas de fin de semana más clásicas de los porteños. Hoy la ciudad articula su rico patrimonio histórico —el fuerte, los Libres del Sur, la Capilla de los Negros, los museos— con su laguna y su tradición gaucha, ofreciendo un destino que une naturaleza, cultura e identidad pampeana.

Wikipedia (ES) — «Chascomús»: https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia (ES) — «Laguna de Chascomús»: https://es.wikipedia

📚 Bibliografía

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